Los grandes sueños de Andrea

Ante la crisis económica sufrida por sus padres en tiempos de pandemia, Andrea ha continuado su formación en Marketing en Redes Sociales con el apoyo del Gobierno de Canadá y UNICEF.

UNICEF El Salvador
Andrea, de 19 años, estudia marketing en redes sociales
UNICEF/Melendez
14 Febrero 2022

San Salvador 6 de septiembre de 2021. Lo primero que pensó Andrea Paola Iglesias, de 19 años, cuando aplicó al diplomado de Estrategia de Marketing en Redes Sociales, impartido por el Centro de Formación del Servicio Social Pasionista, con el apoyo de UNICEF y financiado por el gobierno de Canadá, fue impulsar el negocio de cosméticos y productos de cuidado personal para mujeres y hombres lanzado por su mamá desde la pandemia.

“Me sentía agobiada porque dejé mis estudios universitarios en Ciencias de la Educación por problemas económicos y en los tres meses que duró el diplomado sobre marketing, el profesor nos entrenó en el uso de redes sociales,” sostiene la joven.

El diplomado le permitió trabajar en el área de marketing de una imprenta y asumió la responsabilidad de atención al cliente y facturación. “Trabajo desde los 16 años y siempre estoy activa y estudiando, me considero multifacética y en tiempos de pandemia considero importante saber cómo hablar a los clientes en redes sociales”.

Considera que el principal obstáculo de formación que tienen los adolescentes y jóvenes en El Salvador es la falta de condiciones para cubrir los costos de su educación. El problema según Andrea se complica cuando residen en el interior del país y los recursos de conexión a internet o de traslado a la ciudad aumentan los costos.

Los participantes del diplomado, además reciben apoyo de consejería psicosocial con enfoque de género. Adriana Calero, la psicóloga del Centro de Formación del Servicio Social Pasionista ofrece educación virtual y presencial para la población que se encuentra en condiciones de vulnerabilidad.

“Se hacen entrevistas virtuales para identificar perfiles adecuados a los cursos a los que (el o la participante) desean postular. En pandemia, las redes sociales adoptaron una especial importancia para sus emprendimientos y este curso es un plus para apoyarlos”, dice Adriana.

La formación está dirigida a dos ámbitos: en la primera, el instructor brinda las habilidades técnicas a los participantes y en la segunda, exploran las competencias personales que les permitan reconocer las fortalezas y orientar sus proyectos de vida, lo cual incluye trabajar en una marca personal con un enfoque inclusivo.

Al momento de elaborar su proyecto de vida, Andrea recordó los días de infancia cuando sacaba una pizarra y jugaba a ser profesora con las niñas y los niños del barrio.

“Mi sueño es llegar a ser la Ministra de Educación de este país por mis méritos”, señala la adolescente.

Si fuera Ministra de Educación, Andrea plantea que le gustaría mejorar la infraestructura de las escuelas, transformar las metodologías de aprendizaje y recurrir más al juego para asegurar una buena enseñanza.

 “Quisiera que los alumnos pasen de ser espectadores a ser actores. Quisiera que se acoplara la calidad entre la educación privada y pública”, enfatiza.

Andrea, de 19 años, estudia marketing en redes sociales
UNICEF/Melendez

“La formación de mi hija me ha servido mucho en mi emprendimiento”

Fany Alvarenga, 36 años, es la mamá de Andrea y se dedica a la venta en línea de cosméticos y productos de cuidado corporal, forma parte de una red emprendedores del municipio de Mejicanos y participa en los mercados comunales para promocionar sus productos.

“La formación de mi hija me ha servido mucho en mi emprendimiento porque me ha creado mi página web, mi Facebook, Instagram, las tarjetas de presentación y eso me ha aumentado las ventas y el alcance con las fotos y los vídeos”, sostiene Fany. 

Para Fany, las niñas deben tener mejores oportunidades de educación y no limitarse a servir a los demás, sino más bien brindarles la oportunidad de desarrollarse y ser autónomas.

Andrea ha retomado sus estudios universitarios en Ciencias de la Educación y cree que cursar la universidad no es suficiente, es necesario esforzarse, tener motivación y querer ser mejor cada día.

“Para que el país se pueda desarrollar se necesitan este tipo oportunidades, que ayuda a tener nuevas metodologías y a tener un diploma. Me gustaría que la educación en el país tuviera prestigio y sentirme orgullosa de mis logros académicos nacionales”.

El programa implementado por el Servicio Social Pasionista permite que los adolescentes y jóvenes en condiciones de vulnerabilidad, puedan accesar a una formación técnica vocacional adaptada a las necesidades de empleo en las circunstancias de la crisis sanitaria, integrada con apoyo psicosocial, construcción de planes de vida y procesos de empleabilidad.  

Bajo ese marco, UNICEF con el apoyo del Gobierno de Canadá ejecutan la iniciativa de “Entornos protectores de Aprendizaje y Crianza” (PLANE), la cual está focalizada en la generación de mayores oportunidades para adolescentes y jóvenes mujeres. Las adolescentes y jóvenes participantes fortalecen sus habilidades para la vida, y acceden a empleabilidad y técnicas vocacionales flexibles y adaptadas a las tendencias del mercado laboral.

Andrea, de 19 años, estudia marketing en redes sociales
UNICEF/Melendez