Juventud y cambio climático: el liderazgo de Darwin en la COP16
Desde una escuela pública en San Miguel hasta los pasillos de la Conferencia sobre Biodiversidad (COP16) en Colombia, la historia de Darwin demuestra que el liderazgo juvenil florece al combinar pasión, trabajo comunitario y colaboración intergeneracional
16 de junio de 2025. San Salvador, El Salvador. Darwin Alejandro Tévez, un joven salvadoreño de 22 años, creció con la certeza de que el cambio comienza con él. Desde su natal San Miguel, decidió alzar la voz por aquello que más lo inspira: la protección del medio ambiente y la defensa de la biodiversidad. Hoy, su historia es un ejemplo de cómo la participación juvenil puede transformar realidades y abrir espacios en escenarios internacionales.
Un camino que comenzó en la comunidad
La conciencia ambiental de Darwin nació en la escuela y se fortaleció al ver los retos que enfrentaba su comunidad: sequías, contaminación y falta de información ambiental. “Comprendí que no podía quedarme de brazos cruzados”, recuerda. Fue así como inició proyectos locales, organizando jornadas de limpieza y talleres sobre reciclaje, para luego dar un paso más: crear el colectivo Youth For Change, una plataforma que busca empoderar a jóvenes en acciones climáticas y de educación ambiental.
En 2024, Darwin llevó su compromiso a otro nivel al representar a la juventud salvadoreña en la Conferencia de las Partes sobre Biodiversidad (COP16) en Cali, Colombia. Allí, se reunió con líderes de todo el mundo para debatir soluciones frente a la crisis climática. “Estar en la COP16 no fue solo un honor, fue una responsabilidad: la de mostrar que las y los jóvenes salvadoreños tenemos propuestas y queremos ser parte de las decisiones”, afirma Darwin.
La Conferencia de las Partes sobre Diversidad Biológica (COP16) es el espacio global más importante para debatir acciones en favor de la biodiversidad y la protección del planeta. Reúne a gobiernos, organizaciones y líderes juveniles para acordar compromisos que impacten en todo el mundo.
Durante su participación, destacó la importancia de la educación ambiental como herramienta para garantizar el futuro de las nuevas generaciones. Compartió experiencias locales y presentó la idea de la Escuela Ambiental Youth For Change, un espacio en planificación que busca formar a niñas, niños y jóvenes en temas de biodiversidad, reciclaje y liderazgo climático.
La presencia de Darwin en la COP16 no habría sido posible sin el impulso de espacios que promueven la voz de la juventud. En ese sentido, UNICEF desempeña un papel clave al acompañar, capacitar y motivar a jóvenes líderes, asegurando que sus ideas lleguen a escenarios globales. Estos apoyos no solo facilitan la participación, también fortalecen la confianza y las capacidades para que la juventud transforme sus comunidades.
“Cuando UNICEF nos respalda, sentimos que nuestras acciones tienen un alcance real. No se trata solo de asistir a un evento, sino de llevar propuestas concretas que impacten la vida de niñas, niños y adolescentes”, explica Darwin. Estas alianzas son esenciales para que la juventud salvadoreña sea reconocida como agente de cambio y no únicamente como receptora de decisiones.
Construyendo puentes y soluciones
Para Darwin, uno de los mayores logros ha sido involucrar cerca de 400 jóvenes, entre ellos, los presidentes del Consejo Nacional de Participación Estudiantil del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, en una consulta nacional sobre cambio climático, con el apoyo de UNICEF. Los resultados de esta consulta servirán para proponer políticas públicas que respondan a las inquietudes de las juventudes. “Cuando les damos voz a las y los jóvenes, encontramos soluciones creativas y sostenibles”, afirma.
Además, Darwin trabaja en alianzas con organizaciones de México y Colombia para fortalecer programas ambientales y crear una red latinoamericana de liderazgo juvenil en temas climáticos.
Darwin cree que cada joven tiene la capacidad de marcar la diferencia.
Si alguna vez piensas que no puedes, recuerda que yo también comencé desde cero, con más sueños que recursos. Hoy, después de COP16, estoy convencido de que nuestra voz tiene peso y que el mundo nos necesita.
Su historia es un recordatorio de que la participación juvenil no es opcional: es esencial para construir un país más justo, verde y sostenible. Y como dice Darwin, “si queremos un futuro distinto, debemos atrevernos a ser el cambio”. Este compromiso se alinea con la misión de UNICEF de apoyar a las juventudes para que ejerzan sus derechos y tengan un rol activo en la toma de decisiones sobre los temas que les afectan, incluido el cambio climático.