Eva y Ramón, liderazgos estudiantiles que inspiran a la acción climática

UNICEF desarrolla el Análisis del Panorama Climático para la Infancia en El Salvador (CLAC), con el apoyo del Instituto Sueco de Medio Ambiente (IVL).Consultas con niñas, niños y adolescentes han formado parte de este proceso.

UNICEF El Salvador
Eva y  Ramón, lideres estudiantiles y cambio climatico
UNICEF El Salvador/Leiva
11 Agosto 2025

San Salvador, julio de 2025. La historia que une a Eva Abrego, de 16 años, y a Ramón Valladares, de 17 años, es que ambos han crecido en los municipios más poblados de la ciudad de San Salvador, Soyapango y San Martín. Cuando piensan en cambio climático, Eva evoca los daños que provocó en su comunidad, Las Margaritas, la Tormenta Tropical Amanda, y Ramón, revive el estrés de las familias que viven las casas vecinas que aún permanecen mitad en tierra, mitad en el aire, debido a una cárcava que aumenta sus dimensiones con cada invierno.  

Ramón lo describe como haber crecido con la necesidad permanente de reforestar: “Aquí el acceso al agua potable es difícil, el calor es insoportable y el impacto que generan las lluvias cada vez son peores, es como vivir en una zona vulnerable todo el tiempo”. 

En la actualidad, ambos adolescentes forman parte del Consejo Nacional de Participación Estudiantil y su mayor compromiso es con el comité de medio ambiente. La prioridad es el rescate del lago de Ilopango, un destino turístico que se encuentra contaminado.  

Eva es la secretaria de la Junta Directiva del Consejo Nacional de Participación Estudiantil y lo que más valora de formar parte de este espacio es la oportunidad de conversar con otros jóvenes respecto a las preocupaciones que cada quien tiene sobre el medio ambiente.  

En el consejo todos tenemos la misma iniciativa y deseo de renovar y transformar las condiciones actuales de nuestras comunidades, es un espacio para compartir ideas y proyectos.

Eva Abrego, 16 años.
Eva y  Ramón, lideres estudiantiles y cambio climatico
UNICEF El Salvador/Leiva

En este contexto, la participación de Eva y Ramón en el estudio sobre las percepciones, necesidades y propuestas que las niñas, niños, adolescentes y jóvenes tienen en materia de cambio climático, medio ambiente y acceso a energía sostenible, organizado por UNICEF, en coordinación con el Ministerio de Educación y Tecnología (MINEDUCYT), ha sido relevante.  

Para obtener los puntos de vista de niñas, niños y adolescentes, UNICEF organizó un taller en el que participaron 20 adolescentes y jóvenes del Consejo Estudiantil de Participación, y también realizó una encuesta digital que recopiló la opinión de 7,390 adolescentes y jóvenes de la Red Nacional de estudiantes.  

Ambas consultas, forman parte del CLAC (Climate Landscape Analysis for Children), el cual pretende generar evidencia y recomendaciones que permitan a UNICEF, y a organizaciones e instituciones nacionales a poner al centro de la planificación climática y las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático a la niñez y adolescencia.  

Entre los resultados de la encuesta se destaca que el 96.6% ha escuchado hablar sobre el cambio climático y el 88.9% cree que es la causa de enfermedades actuales. Las evidencias que obtuvieron mayor porcentaje fueron las lluvias intensas o tormentas tropicales (69.3%), las olas de calor (64.3%), la contaminación del agua (50.9%) y el aumento de enfermedades tropicales (47%).  

data UNCIEF
UNICEF El Salvador Datos obtenidos por UNICEF El Salvador 2025

Como propuestas, los adolescentes y los jóvenes plantearon hacer campañas informativas en escuelas, comunidades y redes sociales, desarrollar actividades de reciclaje, promover la reforestación y uso responsable del agua, crear grupos ecológicos y clubes escolares, proyectos escolares sobre medio ambiente; así como organizar la representación y el liderazgo juvenil en espacios de participación a todos los niveles.

Eva considera que lo más urgente en su comunidad es ofrecer educación ambiental a la ciudadanía y crear una legislación más severa para sancionar cualquier acción que contribuya a la degradación ambiental.  

“En mi comunidad las personas tiran la basura en cualquier lugar, pasan automóviles o medios de transporte sin el debido mantenimiento, sueltan dióxido de carbono y eso es terrible para el medio ambiente, además de la tala de árboles que rozan con los cables de electricidad”, explica la adolescente.

En cambio, Ramón descubrió en los talleres impartidos en la escuela, el Acuerdo de París, el cual reconoce que todos los países tienen la responsabilidad de actuar contra el cambio climático, pero que los países desarrollados tienen una mayor responsabilidad y capacidad. 

“No sabía que había límites entre los países y que trabajaban en conjunto con los demás, pensaba que cada país tenía su propio plan y que el Ministerio del Medio Ambiente trabajaba solo, sin embargo, no es así”, dice el adolescente.  

En el mediano plazo, ambos adolescentes tienen la voluntad y la convicción de concretizar su proyecto de rescate del Lago de Ilopango; “quisiéramos que (nuestro proyecto) creciera en aliados y en recursos, que participaran las autoridades locales de los departamentos que colindan con el lago, los ministerios estatales, los jóvenes y la comunidad que sería la principal beneficiada”, recalca el adolescente estudiante de segundo año de bachillerato.  

Eva y Ramón coinciden en que esta experiencia ha sido positiva, ya que les ha brindado la oportunidad de que sus ideas, propuestas e iniciativas sean escuchadas y valorada. 

 

Cuando escuchan nuestras propuestas, nos hacen sentir que es posible desarrollar nuestros proyectos y que nos incluyan en sus planes.  Lo que he aprendido es que no estamos solos en esta lucha para reducir los efectos del cambio climático, que podemos hacer equipo y que somos capaces de contribuir a las diferentes propuestas en el territorio nacional.

Ramón Valladares, 17 años.