Estefani crea su marca personal con formación, perseverancia, metas y derechos

Buscando incidir de manera positiva en los planes de vida de la adolescencia y juventud, el Servicio Social Pasionista, con el apoyo del Gobierno de Canadá y UNICEF, impulsan la formación y orientación laboral desde la equidad de género y cultura de paz.

UNICEF El Salvador
Estefani, 20 años, recibió capacitación en bartender.
UNICEF/Melendez
11 Febrero 2022

San Salvador, 6 de septiembre de 2021. Durante los primeros cinco años de vida, Estefani sufrió junto a su madre la violencia que su papá ejercía en el hogar. Esos años bastaron para que la niña se sintiera cohibida y se comportara de manera reservada y temerosa. Dora Alicia Girón, la mamá de Estefani narra que cuando su esposo se embriagaba llegaba a hacer escándalos a la casa y “el día que mi hija se fue a esconder debajo de la cama, decidí separarme porque no quería eso para ella”.

Y aunque su mamá tomó la decisión de separarse, a Estefani le ha tomado tiempo y mucho esfuerzo socializar con otras personas sin temores.

“Cuando llegué al bachillerato me costaba mucho socializar, mi mundo y mi paraíso era la casa y mi madre. Mi madre nunca tuvo un trabajo formal, era vendedora de tortillas y ha hecho de todo para darme los estudios”, afirma.

Estefani, de 20 años, se describe como una persona a la que siempre le ha gustado aprender y, a pesar de las limitaciones económicas de su mamá, se inscribió en la carrera de comunicaciones porque le interesaba la producción de audiovisuales y la fotografía.

“En la carrera descubrí que o me adaptaba o tenía que cambiar de carrera y dejarla no era una opción para mí. Era muy reservada y la carrera me exigía que fuera abierta a las personas, a las vivencias y experiencias. Entonces, lo asumí como un desafío y en comparación a como era hace cinco años, ahora he dado un giro total”, sostiene.

En el quinto ciclo de la carrera despidieron a su mamá de la panadería donde había trabajado los últimos tres años. La universidad empezó a impartir la formación en línea, pero Estefani no tenía una computadora, internet residencial y su teléfono no era el apropiado.

“Mi madre me dijo: los recursos se acaban ¿qué hacemos?”. Entonces dejé la universidad y mi meta fue conseguir un trabajo a corto plazo, pero piden una experiencia de dos a tres años y mandaba muchos currículum, pero no quedaba seleccionada. A inicios de 2021 ya estaba decepcionada, entre en una etapa de depresión porque no sabía qué hacer. Estaba en un conflicto porque no lográbamos solventar la situación económica en la casa”.

En abril de 2021 llegó una oportunidad de trabajo como mesera en un restaurante y aunque lo tomé como un nuevo desafío, no tenía experiencia en tomar las ordenes de los clientes y en el trato con las personas y perdí el trabajo.

Estefani, 20 años, recibió capacitación en bartender.
UNICEF/Melendez

La búsqueda continuó con esperanzas

En la búsqueda de oportunidades se unió a un grupo de Facebook de jóvenes que comparten oportunidades de empleo y cursos de formación. Así, se inscribió en el curso de mesero- bartender que imparte el Centro de Formación y Orientación Laboral del Servicio Social Pasionista (SSPAS), una organización de sociedad civil que implementa el programa “Promoviendo oportunidades educativas y laborales a jóvenes desde la equidad de género” con el apoyo del Gobierno de Canadá y UNICEF.

“Tenía la experiencia laboral, pero no las técnicas para hacer este trabajo cómo dirigirme hacia las personas y es un mundo muy diferente y me ha encantado, he descubierto que tengo una gran habilidad para dirigirme a las personas, que tengo capacidad de empatía y mi meta se enfocó en desenvolverme en el curso”, agrega.

En los diferentes módulos que implementa el SSPAS, los estudiantes se capacitan en desarrollo social personal, convivencia social, educación integral de la sexualidad, vida profesional o laboral y como desarrollar proyectos de vida. 

“Ahora me veo más enfocada, el apoyo de las personas que nos imparten el curso me ha ayudado mucho a ordenar mis propósitos, a fortalecer mis habilidades. A corto plazo quiero terminar el curso, a mediano plazo quiero emplearme y conseguir un trabajo fijo y a largo plazo me planteó seguir con la universidad”, destaca.

La psicóloga Adriana Calero, quien brinda apoyo psicosocial a los participantes opina que la orientación laboral y en cultura de paz es el camino elegido para que los adolescentes y jóvenes puedan trabajar procesos de autoconocimiento con enfoque de derechos humanos y género.

“Es importante que las personas no solo se establezcan metas desde un punto más racional, sino que lo conecte con sus motivaciones personales y que lo identifique con la importancia de cualquier contexto en que se encuentre”, señala.

Dora Alicia Girón, mamá de Estefani, relata que gracias a la capacitación que recibe su hija se inscribió en un curso de panadería y ya recibió su diploma. “Esta es una historia de madurez y valentía ante las adversidades que nos ocurren en la vida”.

“De mi mamá he aprendido a ser valiente y creativa, sin su ejemplo no estuviera en este curso conociendo una nueva área de la vida y de mi misma. La convivencia y el respeto es lo que más me ha gustado de este grupo, porque yo aprendo de ellos y ellos de mí. Ser mesero es una forma particular de interactuar con las personas y conocerlas”, concluye la joven. 

El curso técnico vocacional está dirigido a mujeres jóvenes vulnerables, ya sea por su condición de discapacidad, desplazadas internamente, migrantes, refugiadas, madres jóvenes o afectadas por violencia, incluyendo la de género, LGBTI, , entre otras. El propósito es incidir en los proyectos de vida de los jóvenes, en particular de las mujeres, que identifiquen en la educación una forma de expandir sus intereses, sus oportunidades laborales y, a su vez, experimenten un proceso de autoconocimiento y auto análisis para identificar fortalezas y competencias socio emocionales que les permitan afrontar diferentes situaciones en los contextos donde se desarrollan.

El programa implementado por el SSPAS ha beneficiado alrededor de 90 adolescentes y jóvenes, principalmente mujeres, quienes han podido fortalecer sus capacidades personales, técnicas y laborales a través de formación vocacional, apoyo psicosocial, construcción de planes de vida y acceso a empleo bajo un enfoque inclusivo y de género. 

UNICEF con el apoyo del Gobierno de Canadá ejecutan la iniciativa de “Entornos protectores de Aprendizaje y Crianza” (PLANE), la cual está enfocada en la generación de mayores oportunidades para adolescentes y jóvenes mujeres. Estas adolescentes y jóvenes fortalecen sus habilidades para la vida, y son formadas en empleabilidad y técnicas vocacionales flexibles y adaptadas a las tendencias del mercado laboral.

Estefani, 20 años, recibió capacitación en bartender.
UNICEF/Melendez