USAID/BHA y UNICEF, unidos para traer agua segura a las comunidades y a los centros de salud
Como respuesta a la emergencia por la pandemia, se fortalecieron servicios de agua, saneamiento e higiene en Manta, Muisne, Esmeraldas y Pedernales.
Durante la pandemia, los centros de salud han aumentado significativamente la recepción de pacientes, mucho de ellos con síntomas del virus COVID-19, lo que implica un riesgo alto de contagio para las demás personas que frecuentan estos espacios.
Para evitar la propagación de virus y bacterias y asegurar que los centros de salud sean lugares confiables y con servicios adecuados de agua, saneamiento e higiene, desde el 2020, año en el que comenzó la pandemia, UNICEF y USAID/BHA han fortalecido estos servicios en establecimientos de salud de Manta, Esmeraldas, Muisne y Pedernales.
“Nos instalaron el servicio de agua y lavamanos para que la población pueda practicar un adecuado lavado de manos con agua y jabón cuando asisten a las consultas médicas”, asegura Flor María Espinoza, presidenta del Centro de Salud Número 1, en Esmeraldas.
UNICEF desarrolló acciones enfocadas en prevención y control de infecciones y promoción de la higiene en el sector salud y a nivel comunitario, beneficiando directamente a un total de 104.365 personas.
Las intervenciones en los centros de salud incluyeron acciones como la evaluación de los servicios de agua, saneamiento e higiene y posteriores planes de mejora, capacitación en prevención de infecciones a trabajadores de los centros de salud e instalación de lavamanos.
Agua segura en los hogares
En diferentes barrios periurbanos de Muisne, Pedernales y Esmeraldas, el acceso a agua segura es un constante desafío, por lo que esta respuesta humanitaria incluyó el fortalecimiento de los sistemas de agua comunitarios, la entrega de suministros como bidones, pastillas potabilizadoras de agua, mascarillas y alcohol en gel.
“Antes de este proyecto nosotros tomábamos el agua del río, teníamos que ir recogerla como se hacía en el pasado, pero ahora ya podemos tomar agua potable que viene con un tratamiento. Estamos muy agradecidos por este apoyo que nos han dado porque ya no tomamos agua contaminada”, menciona Jessica Guerrero, habitante de la comunidad La Tola, en Muisne.
Para el mejoramiento de los servicios de agua a nivel comunitario se trabajó directamente con las juntas parroquiales y las juntas de agua potable para empoderar a las comunidades, a través de mingas y el desarrollo de nuevos pozos. Esta colaboración permite que las comunidades se apropien del proyecto y les den continuidad a las acciones.
Esta intervención contó con un componente de enfoque de género que llegó a 4.442 mujeres, a través de capacitaciones específicas para la prevención del COVID-19, higiene personal y menstrual, y la práctica de lavado de manos con agua y jabón.
En barrios periurbanos de Esmeraldas, donde la falta de acceso al agua potable representa un potencial riesgo de morbilidad por el contagio del COVID-19 y otro virus y bacterias, UNICEF apoyó el suministro de agua potable a los hogares a través de tanqueros, beneficiando a cerca de 900 familias.
"Como UNICEF, seguiremos trabajando la higiene de manos para todos, como prevención de infecciones, así como el suministro de servicios de agua y saneamiento tanto en las comunidades rurales, como en las ciudades pequeñas y en los centros de salud. Agradecemos el apoyo de USAID en el desarrollo de este proyecto", concluyó Koenraad Vancraeynest, especialista de Agua, Saneamiento e Higiene en UNICEF Ecuador.