Milagros, la niña del terremoto

Milagros nació en Pedernales el 16 de abril, el día que el terremoto de 7,8 grados golpeó a la costa de Ecuador.

Najwa Mekki y Diego Brom
Historia_Milagros
UNICEF/ECU/2016/Arcos
04 Mayo 2016

Milagros nació en Pedernales el 16 de abril, el día que el terremoto de 7,8 grados (escala de Ritcher) golpeó a la costa de Ecuador. Pese a todo lo que tuvo que sobrellevar ese día, gracias al cuidado de su madre, Yajaira Altafulla, y su familia, hoy está sana y se encuentra en un albergue temporal.

"Fue algo bonito, el día del nacimiento de mi hija fue tan bello y lindo, porque salió enseguida", cuenta la madre mientras mece a la pequeña en una hamaca colocada en la carpa en la que vive con su otra hija, Micaela.

El día del nacimiento, Yajaira y su mamá fueron al centro de salud caminando, los dolores casi hicieron que la mujer dé a luz en plena calle, pero logró llegar a la casa de salud y su niña nació a las 3:45 del sábado 16 de abril.

Cuando amaneció, los médicos le dieron el alta y mandaron a la madre y a su nueva hija a su casa, a reposar. "Toda mi familia me estaba esperando en la casa, fue algo maravilloso que toda mi familia se reuniera ese sábado. Fue algo que a mí me motivó", cuenta emocionada Yajaira.

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Pero unas horas más tarde comenzó el terremoto. "Yo dije 'Ay, Dios, ayúdame, qué voy a hacer con hija', era una desesperación terrible, se caían las paredes de mi casa. Mi mamá salió a buscar a la otra niña y por suerte la tenía mi papá en el brazo, si no, se le caía toda la pared. En lo que se fue a buscar a Micaela, se le cayó toda la pared encima y le dañó el pie, mi mamá quedó como inconsciente y se quedó debajo de la mesa", relata Yajaira.

"Todas las paredes caían, se fue la luz, fue algo terrible, yo no encontraba mis zapatillas, toda mi familia estaba afuera, gritaban, lloraban, me daba temor porque no sabía si iba a seguir más fuerte. Decían que el mar se fue, va a haber una ola, corrían y yo no podía correr. Y algo me decía que me levante porque ya se iba a caer la pared. Cogí a mi hija, entró mi hermana llorando, toda mi familia entró para ver si me había pasado algo. Les dije que estaba bien, que la niña estaba bien", comenta.

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Así, Yajaira y toda su familia, además de sus vecinos, salieron corriendo a una loma, para resguardarse ante la posibilidad de que ocurriera un maremoto, lo que afortunadamente no sucedió.

Algunas personas de la comunidad se guarecieron en una escuela, pero nadie pudo dormir esa noche, ya que habían muchos rumores de que otro terremoto iba a ocurrir. A las 3 de la mañana de ese domingo otro temblor sacudió la zona, asustando de nuevo a la gente, que corrió a protegerse en lugares donde no hubieran postes ni otros elementos que le pudieran caer encima.

María

Al día siguiente, habiendo pasado lo peor, la gente le preguntaba a la madre qué nombre le iba a poner a la recién nacida. "'Ponle María del Terremoto', me decían, pero cuando se críe me va a matar", relata con humor Yajaira.

"Finalmente le puse Milagros Saraí. Milagros porque es un milagro de Dios, porque mi hija está viva, no le pasó nada, en tanto desastre que hubo en casa, no se le cayó la pared encima, y hasta ahora está bien, ni fiebre le dio, hasta aquí está sanita", concluye la madre junto a su pequeña hija.