Aislamiento sin violencia: 10 historias contadas desde la adolescencia

Un grupo de adolescentes comparte con especialistas un espacio seguro en el taller virtual: Vivir la adolescencia en tiempos de COVID-19

Yerisleydys Menendez Garcia
Aislamiento sin violencia: 10 historias contadas desde la adolescencia.
UNICEF Cuba
18 Noviembre 2020

No es sencillo ser adolescente en estos tiempos. A los fuertes cambios biológicos y psicológicos, se unen sentimientos de soledad, tristeza y desamparo, profundizados por el aislamiento desde que el pasado 11 de marzo se anunció el primer caso confirmado con COVID-19 en Cuba. El confinamiento puede ser doblemente desgarrador para aquellos que viven en entornos familiares violentos. A esto se suma, con la extensión del acceso a Internet, el aumento del tiempo de interacción con en el espacio virtual, y como consecuencia también el riesgo de exposición a la violencia digital.

Para mitigar estos riesgos y proporcionar a los muchachos y muchachas un espacio seguro para expresarse y compartir conocimientos relacionados el maltrato, UNICEF Cuba ha organizado la serie de talleres virtuales “Vivir la adolescencia en tiempos de COVID-19” para compartir sobre el rol de la Cultura como entorno protector.

Durante tres ediciones implementadas entre los meses de julio y agosto, un grupo de 77 adolescentes de toda la isla compartieron sobre violencia y entornos protectores con profesionales del Centro A+ Espacios Adolescentes, la Universidad de la Habana y el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona. Desde plataformas amigables como WhatsApp, sociólogos, psicólogos y artistas intercambiaron con los y las participantes experiencias, materiales de apoyo y herramientas para un mejor desempeño en situaciones de discriminación, abuso o violencia.

De acuerdo con las Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados (2014), el 36 por ciento de las familias estudiadas en Cuba “utiliza una combinación de prácticas disciplinarias violentas. Entre niños, niñas y adolescentes de 1 a 14 años, el 21 por ciento ha sufrido agresión psicológica y el 28 por ciento castigo físico. Mientras el 4 por ciento de las mujeres y el 7 por ciento de los hombres entrevistados, justifican el uso de la violencia”. Nuevos estudios revelarán cómo han cambiado estos datos luego de un período de aislamiento que se extiende ya por 6 meses.

Para los participantes, compartir sus historias, inquietudes y miedos en el espacio virtual del taller fue vivirlos en colectivo, vivirlos protegidos. 

Estas fueron algunas de ellas. Las de Gabriela, Jairo y Natalia enfocadas en ilustrar y denunciar los rastros físicos y psicológicos que la violencia deja en sus víctimas. Rachel, Li Amanda, Sabrina y Davil representaron mediante manifestaciones artísticas (dibujo digital, música, liteartura y pintura) aquello que los hace sentir protegidos y seguros. Finalmente, Adonai, Charlene y Antonio ofrecieron alternativas para mitigar la violencia en el confinamiento y crear conciencia sobre el tema desde recursos comunicativos y culturales menos tradicionales como un gif para redes sociales, un acróstico o un juego de Mahjong.

Para Gabriela siempre se pueden buscar soluciones creativas a los problemas
Cortesía de la familia

“Yo escogí una selfie pues es una modalidad de foto muy popular entre los adolescentes”, comenta Gabriela. La adolescente quiso alertar sobre los peligros de justificar cualquier acto de violencia, “por muy pequeño que sea”. “Tenemos que apoyar a las personas víctimas de abuso, de lo contrario se puede convertir en un gran problema en sus vidas”. Para Gabriela siempre se pueden buscar soluciones creativas a los problemas.

En mi dibujo muestro a una adolescente dañada emocionalmente por las secuelas de la violencia
Cortesía de la familia

“Hasta mi hermano pequeño comprende que tenemos que quedarnos en casa y protegernos del nuevo Coronavirus”, dice Jairo a los participantes del taller online Vivir la adolescencia en tiempos de COVID-19. Aunque tiene 10 años, habla con orgullo de hermano mayor. “En mi dibujo muestro a una adolescente dañada emocionalmente por las secuelas de la violencia. Un compañero le brinda apoyo…el libro en su mano es la Convención de los derechos de los niños y niñas”, asegura.

Muchos adolescentes víctimas de violencia intrafamiliar proyectan una imagen a la sociedad
Cortesía de la familia

“El dibujo es también una de mis pasiones”, comenta Natalia quien es un año mayor que Jairo. “Muchos adolescentes víctimas de violencia intrafamiliar proyectan una imagen a la sociedad, cuando en realidad se sienten muy mal por dentro. No estamos obligados a vivir bajo violencia de ningún tipo, el dibujo, la fotografía, son también maneras de denunciar”, concluye.

Rachel, quien a sus 13 años muestra sus habilidades para el diseño y la creación online
Cortesía de la familia

“A mí también me gusta pintar, pero prefiero el lienzo digital. Son varias las actividades culturales que podemos hacer durante el aislamiento físico y que luego podemos compartir con nuestros seres queridos, usando las redes sociales”, comenta Rachel, quien a sus 13 años muestra sus habilidades para el diseño y la creación online.

“La guitarra representa la música y es mi instrumento favorito”
Cortesía de la familia

“La guitarra representa la música y es mi instrumento favorito”, comenta Li Amanda. “La toma en exteriores representa la libertad que te confiere la música como entorno protector para adolescentes víctimas de violencia; el rojo es acción y poder, es pasión y es la sangre que nos iguala a todos como seres humanos; el brazo de la guitarra sustituye una parte de mi cabeza, donde están mis sentidos y pensamientos, representa a la música como parte inseparable de mí. Esta foto se llama La Fuerza de la cultura”, concluye.

“Yo prefiero inventar mundos fantásticos y escribir, siempre escribir”
Cortesía de la familia

“Yo prefiero inventar mundos fantásticos y escribir, siempre escribir”, dice Sabrina de 14 años. “La imagen de arriba acompaña mi texto Sangre-de-Hierro, que fue mi trabajo final como parte del taller Vivir la adolescencia… En mi historia una muchacha se descubre como un ser maravilloso luego de enfrentar a una multitud violenta que no la comprende y rechaza”. Para Sabrina muchos jóvenes como ella pasan por largos procesos de acoso antes de formarse y reconocerse como personas plenas.

Martí siempre se preocupó por las niñas y los niños
Cortesía de la familia

“Martí siempre se preocupó por las niñas y los niños, tanto es así que nos dejó La Edad de Oro para instruir y recrear, como el mismo dijera”, asegura Davil. Personajes como los protagonistas de los cuentos recopilados por José Martí y otros como el célebre animado Elpidio Valdez, acompañan a los niños cubanos fomentando su creatividad y valores desde la primera infancia. “Hemos hablado sobre ellos en el taller y me hacen sentir seguro y orgulloso de lo que soy”, explica el niño de 11 años.

Este fue mi primer recurso publicitario. Lo quise hacer para formar conciencia sobre la cultura como entorno protector contra la violencia
Cortesía de la familia

“Este fue mi primer recurso publicitario. Lo quise hacer para formar conciencia sobre la cultura como entorno protector contra la violencia”, dice Adonai a participantes y profesores del taller online Vivir la violencia en tiempos de COVID-19 apoyado por UNICEF Cuba. Adonai quiso experimentar con algo más contemporáneo, un spot en forma de gift para redes sociales pero también valiéndose del pensamiento de José Martí.

Utilicé palabras clave de los materiales compartidos en el taller y creé recomendaciones para adolescentes que viven en entornos no seguros
Cortesía de la familia

“Un acróstico es también una buena manera de concientizar sobre la violencia en medio de la pandemia de COVID-19”, opina Charlene. “Utilicé palabras clave de los materiales compartidos en el taller y creé recomendaciones para adolescentes que viven en entornos no seguros. Para poder amar, volar, crear después…quédate en casa sin violencia”, dice la adolescente de 12 años.

La comunicación armónica es esencial para compartir gustos e intereses y los juegos familiares son también expresiones culturales protectoras
Cortesía de la familia

“El Mahjong, es un juego tradicional chino”, dice Antonio. “Favorece la estrategia y la creatividad y es una costumbre que hemos retomado durante el aislamiento físico en mi familia”. La comunicación armónica es esencial para compartir gustos e intereses y los juegos familiares son también expresiones culturales protectoras. “Es una manera de mantener las tradiciones chinas y entretenernos sin discutir”. Antonio también disfruta el anime japonés y los videojuegos, pero es muy cuidadoso con el tiempo que dedica a las redes sociales y al móvil, asegura y cierra su respuesta con el emoji de la carita pícara.