Los bolivaristas Riquelme y Bejarano juegan y derrotan al coronavirus
En segundo webinar #unicefencasa
LA PAZ, 25 de abril de 2020 – Los jugadores del Club Bolívar, Marcos Daniel Riquelme y Diego Bejarano, el primero actual goleador del torneo de fútbol con nueve conquistas y el segundo defensor lateral derecho, acompañados de sus hijos Mora y Diego respectivamente, fueron las estrellas deportivas de un webinar desarrollado hoy por UNICEF con el objetivo de estimular a la niñez y a las familias a realizar actividad física y deportiva en sus hogares durante la cuarentena que toda la población mantiene para evitar contagios y propagación de la pandemia del coronavirus (COVID-19).
El webinar fue conducido por las periodistas deportivas Piña Pozo y Zdenska Bacarreza de la Revista Las Superpoderosas. Ellas invitaron a los futbolistas a cumplir tres retos de juego que compartieron con sus hijos y que fue transmitido por redes sociales, el mismo puede verse en la página Facebook de UNICEF Bolivia.
Riquelme ganó dos de los tres retos, pero la conclusión fue que el rival de todos es el coronavirus y que hacer deporte, jugar dentro de casa es derrotarlo. “Pese al encierro, me siento bien y muy tranquilo, tratando de hacer gimnasia, mirar películas, jugar con mi hija mayor Mara y cuidando de la menor, también cocinando a veces y ayudando a mi pareja”. Añadió que estar al lado de su familia significa disfrutarla, más aún porque en su casa son tres mujeres a las que atender todos los días.
Bejarano acompañado de su niño Diego también señaló que lo más importante es estar con familia, “estar con los hijos es muy bueno”, añadió.
Ambos deportistas cumplieron tres retos, el primero fue hallar cosas caseras para jugar algo, luego jugaron ping pong usando sartenes como raquetas y finalmente realizaron “técnicas” con el balón, mientras sus hijos contaban.
Riquelme y Bejarano invitaron a los niños, niñas, papás y mamás a compartir rutinas de ejercicio y juego que puedan realizar en sus casas y darse un tiempo de calidad en familia.
Esta actividad en redes sociales denominada “Deporte y juego en tiempos de coronavirus” es una más de las que cumple el organismo internacional dentro de la serie denominada “UNICEF en casa”.
“Mediante el deporte, la recreación y el juego, los niños y los adolescentes de ambos sexos aprenden a pensar críticamente y a emplear su criterio para solucionar problemas. Esas actividades promueven el sentido de la amistad, la solidaridad y el juego limpio. También enseñan autodisciplina y respeto por los demás, fortalecen la autoconfianza, propician el liderazgo y desarrollan habilidades de afrontamiento y la capacidad de trabajar en equipo”, explicó la Oficial de Educación de UNICEF Bolivia, Sandra Arellano.
“El deporte, la recreación y el juego enseñan a hacer frente a las dificultades, y preparan a niños y adolescentes a asumir papeles de liderazgo y convertirse en individuos responsables y útiles a su comunidad”, complementa Arellano.
Practicar deportes y jugar, hace la diferencia
Para UNICEF la influencia de la práctica deportiva y del juego es determinante para el desarrollo personal, físico y emocional en cada etapa de la vida de niñas, niños y adolescentes.
Los bebés juegan, por ejemplo, en la primera infancia, los bebés recién nacidos antes de empezar a balbucear comienzan a explorar. Estiran las manos, tocan los objetos, los sujetan, los sacuden y se los llevan a la boca; así descubren poco a poco el mundo no solo con los ojos y los oídos, sino también con las manos, los pies y la boca.
Luego, en la infancia, el juego constituye una sólida base para toda una vida de aprendizaje porque cuando los niños juegan permanecen activos. Todo el tiempo hacen nuevas observaciones, hacen elecciones y amplían su imaginación y su creatividad. El juego proporciona la estimulación y la actividad física que el cerebro necesita para desarrollarse y poder aprender en el futuro. A través del juego, exploran, inventan, crean, desarrollan habilidades sociales y formas de pensar; aprenden a confrontar sus emociones, mejoran sus aptitudes físicas y descubren sus propias capacidades.
Después, en la niñez, a medida que el niño crece adquiere nuevas habilidades y perfecciona las que ya tiene. Trepar, correr, saltar, brincar, son actividades que, entre muchas otras, desarrollan y fortalecen su cuerpo. El proceso de socialización a través del juego ayuda a dominar habilidades más formales: los juegos basados en reglas y el trabajo en equipo desempeñan un papel crucial en el desarrollo de las destrezas físicas, el sentido de colaboración, la empatía y el pensamiento lógico de la niña, niño o adolescente, que aprende a respetar las reglas y a sus compañeros, a compartir, y a esperar su turno.
Cuando llega la adolescencia, la principal tarea del adolescente (hombre o mujer), es la búsqueda de identidad. Como explorador de un mundo inmenso y desconocido, el adolescente prueba nuevos comportamientos y posibilidades. Con la orientación adecuada, desarrolla las habilidades que necesita para llegar a ser un adulto responsable y respetuoso de los demás.
El deporte organizado y la recreación física proporcionan al adolescente la oportunidad de expresarse, ayuda a desarrollar habilidades de comunicación, negociación y liderazgo, y pone a prueba sus aptitudes, las que mejoran al igual que la confianza en sí mismo. En esa edad, el deporte organizado y la actividad física ayudan a establecer vínculos afectivos con sus compañeros y con los adultos, lo que genera sentido de comunidad y pertenencia.
Contactos de prensa
Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja en algunos de los lugares más difíciles para llegar a los niños y niñas más desfavorecidos del mundo. En 190 países y territorios, trabajamos para cada niño, en todas partes, para construir un mundo mejor para todos.
Síganos en nuestras redes sociales: