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Una campaña de UNICEF, ATA, ARPA y ADEPA para frenar la desinformación
Vivimos en un mundo donde la desinformación circula sin freno, amplificada por redes sociales y plataformas digitales. Aunque las noticias falsas existen desde siempre, hoy su velocidad y alcance son inéditos. Un contenido engañoso puede volverse viral en minutos, llegar a millones de personas y afectar la manera en que pensamos, opinamos y tomamos decisiones.
Por ello, UNICEF, la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas (ATA), la Asociación Radiodifusoras Privadas Argentinas (ARPA) y la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), lanzaron esta campaña nacional para frenar la desinformación entre las chicas y los chicos.
Este fenómeno impacta a toda la sociedad, pero especialmente a niñas, niños y adolescentes, quienes aún están desarrollando sus herramientas de pensamiento crítico y son más vulnerables a la manipulación.
La desinformación no solo confunde: también daña. Puede influir en decisiones de salud, alimentar estereotipos, reforzar prejuicios, sostener discursos de odio y generar ansiedad o miedo al rechazo.
Con esta campaña queremos poner en el centro del debate el impacto de la desinformación. No hablamos solo de “fake news”, sino de un fenómeno complejo, cotidiano y con consecuencias reales en la vida de las personas.
Sobre la campaña
La campaña parte de una metáfora cotidiana: nadie se queda con la primera selfie, pero sí muchos se quedan con la primera información que encuentran en internet. Ese contraste invita a reflexionar sobre nuestros hábitos digitales y la importancia de buscar, contrastar y verificar antes de creer o compartir.
El mensaje es claro: así como cuidamos cómo salimos en una foto, también deberíamos cuidar de dónde sacamos lo que creemos.
Esta campaña es el resultado de una alianza inédita entre ATA, ADEPA, ARPA y UNICEF, con el apoyo de la agencia GUT y la productora LINDATV.
Recomendaciones para no quedarte con lo primero que encontrás en internet
- No te quedes con el título. Muchos contenidos falsos usan títulos exagerados para generar enojo, sorpresa o miedo. Si parece demasiado fuerte o increíble, leé la nota completa antes de decidir.
- Leé más que el primer párrafo. Revisá si cita fuentes confiables, si tiene firma o si el medio es profesional. Cuanto más completo y transparente sea el contenido, más chances hay de que esté verificado.
- Chequeá la fecha. Una noticia vieja puede ser cierta, pero si circula fuera de contexto puede confundir. Antes de compartir, fijate cuándo se publicó.
- Verificá la fuente original. Confirmá que lo haya dicho esa persona o que lo haya publicado ese medio. Cuidado con las imitaciones: entrá al sitio oficial o buscá si aparece en otro medio confiable.
- Revisá imágenes, videos y audios. Pueden estar editados, recortados o ser antiguos. Incluso existen deepfakes que imitan caras y voces reales. Hacé la búsqueda inversa o usá herramientas de verificación si algo te hace dudar.
- Buscá más de una fuente. Si varios medios confiables coinciden, hay fundamentos sólidos para considerar que la información es cierta. No te quedes con lo primero que te aparece o que te reenvían.
- No compartas si estás muy enojado. La desinformación se mueve más rápido cuando estamos enojados o asustados. Si una noticia te provoca bronca o desesperación, esperá y chequeá antes de compartir.
- Prestá más atención en momentos clave. Durante elecciones, crisis o grandes eventos circula más desinformación. En esos casos, chequeá más de una vez antes de creer o reenviar algo.
- Tené cuidado con los sesgos. No creas algo solo porque coincide con lo que pensás. Seguí distintas voces y fuentes confiables para tener una visión más completa.
- Recordá que comentar también es compartir. Un like, un emoji o un comentario ayudan a que un contenido se difunda. Si no estás seguro de que sea cierto, no reacciones. Y si sabés que es falso, reportalo.