Inundaciones en el Litoral
Historias de vida
Azul tiene 9 años y vive en el Barrio Ongay, en Corrientes Capital. En su casilla de chapa y madera, juega junto a sus hermanos, aprovechando que hay sol y que el agua ha bajado luego de la última tormenta. La lluvia, si bien no fue tan potente como la de principio de año, nuevamente provocó inundaciones, anegando los accesos y entrando en las casas de la mayor parte de los vecinos del barrio y zonas aledañas.
Desde inicios del 2019, las fuertes lluvias ocasionaron inundaciones en 6 provincias del norte de Argentina, afectando a más de 30 mil personas en Chaco, Corrientes, Santiago del Estero, Tucumán, Santa Fe y Entre Ríos. Estas precipitaciones de gran cantidad acumulada tuvieron incidencia directa y más fuerte que las anteriores debido a la saturación del suelo, por lo que las personas no lograron evacuarse a tiempo, ocasionando mayores daños a las familias y sus viviendas.
“Me gusta mucho ir a la escuela, especialmente escribir y las clases de Lengua”, dice Azul mientras abre la mochila con el kit escolar que acaba de recibir. A medida que va sacando los lápices, cuadernos y carpetas, su sonrisa se hace más grande y cuenta que “en la escuela tengo muchos amigos y siempre compartimos los útiles con los que no tienen porque los perdieron o se les mojaron”.
A unos metros vive Araceli, de 6 años, quien al principio se acerca con timidez, pero luego abre su nueva mochila y descubre todos los útiles que hay adentro. Una amplia sonrisa se dibuja en su cara y comienza a hacer morisquetas junto a sus 3 hermanas, quienes también se ponen felices al descubrir las nuevas carpetas, hojas, lapiceras y el resto de los útiles que las ayudarán a continuar con su aprendizaje.
“Me gusta mucho ir a la escuela, especialmente escribir y las clases de Lengua."
“Cada vez que llueve con un poco de fuerza, siempre pasa lo mismo”, cuenta su madre, ya acostumbrada a lidiar con el agua que se mete por todos lados, afectando no sólo los pocos muebles y electrodomésticos que tienen, sino también la ropa, los juguetes y los útiles escolares de sus hijos.
“Además, tenemos que convivir con el peligro de los bichos que aparecen, a los chicos les suele agarrar neumonía y por eso faltan a la escuela”, añade.
Los problemas más comunes que afectan a los niños en estas situaciones son heridas cortantes, úlceras, enfermedades respiratorias y en la piel, debido a la humedad y formación de hongos. También se multiplica la aparición de ratas, insectos e incluso serpientes.
“Además, tenemos que convivir con el peligro de los bichos que aparecen, a los chicos les suele agarrar neumonía y por eso faltan a la escuela."
Adriana tiene 12 años, vive en el Barrio Irupé y también lo que más le gusta de la escuela es Lengua y escribir historias. Ahí tiene muchos amigos y a la tarde hacen la tarea todos juntos en el merendero. La última inundación, además de afectar a su casa, también le mojó todos los útiles escolares, especialmente las hojas.
“Estábamos esperando que saliera una changa para salir a comprar nuevas”, cuenta su mamá, que además detalla los mismos problemas en cuanto a enfermedades y aparición de insectos, hongos y serpientes.
“Los kits de limpieza y de higiene personal nos vienen súper bien, porque necesitamos desinfectar toda la casa para que los chicos no se vuelvan a enfermar y tengan que faltar a la escuela”, comenta.
Durante las últimas semanas de abril, UNICEF Argentina ha entregado 1800 kits escolares, de limpieza e higiene personal a las familias afectadas por las inundaciones en Chaco, Corrientes y Entre Ríos, con el objetivo de brindar herramientas y apoyo a los niños y niñas más vulnerados por esta situación.