Catalina Maluendez se suma a UNICEF Argentina como nueva Defensora de la Juventud
La joven de 21 años se une a más de 60 de líderes jóvenes alrededor del mundo que tienen como objetivo común que cada niña, niño y adolescente crezca y se desarrolle en entornos digitales seguros que garanticen oportunidades equitativas para su vida.
Hay gente que habla de cambiar las cosas y hay gente que ya está en el territorio haciéndolo. Catalina Maluendez es de las segundas. Es estudiante de Comunicación Social y activista por los derechos humanos, con el foco puesto en los derechos digitales y la participación juvenil. Su historia es la de alguien que encontró su lugar escuchando a otros jóvenes y construyendo juntos.
El vínculo con UNICEF Argentina empezó en 2024, en la Cumbre Mundial de Jóvenes sobre Derechos Digitales, organizada por Amnistía Internacional, que se hizo en Buenos Aires. Ahí, en un panel de juventudes, Catalina se hizo notar por su compromiso genuino con la agenda de derechos humanos y su interés en pensar entornos digitales más seguros e inclusivos.
Ese primer contacto fue la semilla. Después se sumó a los talleres de Prospectiva sobre el Futuro Digital en la oficina de UNICEF Argentina, facilitados por otra Defensora de la Juventud, Abril Perazzini. Ahí confirmó lo que ya se intuía: su capacidad enorme para el trabajo colaborativo, para escuchar de verdad, y construir propuestas pensando siempre en el grupo.
Mientras tanto, su trabajo en organizaciones de derechos humanos la llevó a conectar con activistas de distintos países y a diseñar y dar talleres sobre violencia digital en escuelas urbanas y rurales de todo el país, incorporando una perspectiva territorial para abordar las desigualdades en el acceso a la educación digital.
En 2025 dio un paso más personal: contó su propia experiencia sobre la difusión de imágenes sin consentimiento en la alianza entre UNICEF Argentina y Clubes TED-Ed. Desde ahí, se metió de lleno en iniciativas de concientización sobre violencia digital y empezó a aparecer también en medios de comunicación, sumando su voz al debate sobre cómo la tecnología impacta en la vida de las juventudes.
Ese mismo año fue parte del ciclo de entrevistas a candidatas y candidatos legislativos, ‘’La entrevista informal’’, junto a otros 20 adolescentes y jóvenes, en alianza con Infobae. La idea: usar la participación juvenil como herramienta para que las y los políticos respondan sobre los temas que afectan directamente a las nuevas generaciones.
Su recorrido también la llevó a espacios internacionales, de Buenos Aires a Kenia, en los que aportó una perspectiva global sobre los desafíos de la ciudadanía digital y reafirmó su compromiso con sociedades más justas e inclusivas.
Hoy ese camino la trae a un nuevo rol: Catalina se convierte en Defensora de la Juventud de UNICEF Argentina, lista para seguir fortaleciendo la participación juvenil y la promoción de los derechos digitales, esta vez desde un lugar con más alcance.
''Tengo mucha expectativa, y me hace mucha ilusión poder ser el puente entre las conversaciones que pasan en espacios institucionales y las realidades que se ven en el territorio por la violencia digital. Una de las cosas que aprendí en el camino es que existe una brecha enorme entre lo que se decide desde arriba y lo que realmente llega. Este rol que me otorga UNICEF me va a ayudar a achicar esa brecha. Y, sobre todo, me hace mucha ilusión que esto sirva para tener más espacios de conversaciones y sumar muchas más voces'', celebró Catalina.
Con su incorporación, se abre una nueva puerta para amplificar las voces de adolescentes y jóvenes de todo el país, y para seguir empujando, juntos, entornos digitales más seguros e inclusivos.