“Ayudar a las madres a que sus hijos sigan con vida”

Con la intención de llegar al hogar de cada niño Wayuú, se integró un grupo de promotoras comunitarias, de la mano de UNICEF y el CEPIN. Mujeres que en sus comunidades van de casa en casa velando por el estado nutricional de niños y niñas.

Alejandra Pocaterra, Consultora Comunicación UNICEF Venezuela
Entrada de una casa ubicada en el sector Etnia Guajira 2, Maracaibo, estado Zulia.
UNICEF Venezuela/2020/Pocaterra
09 Marzo 2020

Etnia Guajira es una comunidad indígena ubicada en las afueras de Maracaibo, Venezuela; a casi 9 horas de Caracas. Hace más de 25 años que es habitada por familias de la etnia Wayuú, quienes se acercaron a la ciudad intentando mejorar sus condiciones de vida. Construyeron sus casas con lo que tenían alrededor. Muchas son paredes de lata, y pisos de barro.

En la cultura Wayuú, es común ver a niños con otros niños en los brazos, pues son los hermanos quienes se crían y atienden unos a los otros. Papá y mamá están buscando el sustento del hogar.

Una religiosa de las misioneras de Cristo Jesús, Jeannette Makenga, llegó hace 24 años a Maracaibo y decidió abocarse a atender los severos problemas de desnutrición que padecen los niños de la comunidad. 

Así fue como hace 15 años empezó a construirse el CEPIN (Centro de Promoción Integral del Niño), hoy socio de UNICEF, con la misión de cambiar la situación de malnutrición que viven los niños Wayuú, y brindarles la posibilidad de acceder a una educación básica.

Con la intención de ir más allá y llegar al hogar de cada niño Wayuú, se integró un grupo de promotoras comunitarias, de la mano de UNICEF y el CEPIN. Los principales temas de formación fueron agua segura, higiene y saneamiento, nutrición, protección y educación. Mujeres que en cada una de sus comunidades van de casa en casa velando por el estado nutricional del niño, indagando sobre su inserción escolar, y promoviendo cada uno de sus derechos. Muchos de ellos aún no tienen una identidad porque no han sido registrados al nacer, otros no asisten a la escuela y en la mayoría de los hogares existen casos de desnutrición aguda o severa.  

Maribel Fernández, Promotora de UNICEF, caminando por la comunidad Etnia Guajira 2.
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Maribel Fernández, Promotora de UNICEF, caminando por la comunidad Etnia Guajira 2.

Maribel Fernández es una de esas promotoras; cada día recorre su comunidad, Etnia Guajira 2, de puerta en puerta. Un día, haciendo su jornada fue a una casa a escasos metros de la suya, y conoció a Anita González, una niña de 4 años que pesaba apenas 6 kilogramos. Maribel notó que no podía hablar ni sentarse, mucho menos caminar y decidió llevarla al CEPIN, donde recibió atención médica, pero el diagnóstico no fue alentador. Anita se encontraba en una situación muy delicada.

Anita, de 4 años, jugando en el patio de su casa, en el estado Zulia.
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Anita, de 4 años, jugando en el patio de su casa, en el estado Zulia.

“Me marcó la historia de Anita, porque ella vive dentro de mi comunidad, pero antes de entrar al programa de UNICEF no la conocía. Es una niña abandonada de una madre adolescente. La niña vive con su familia extendida, pero no tenían los recursos para sostenerla. Nos costó mucho entrar a su hogar, pues la familia atribuía su delgadez al mal de ojo”, explica Maribel.

Con suplementos nutricionales, multivitamínicos y gracias a la visita diaria de Maribel para hacer seguimiento a su estado, en un mes logró subir 800 gramos. Al mes siguiente un poco más. Y hoy Anita comienza a dar sus primeros pasos. Han pasado 3 meses y Maribel sigue atendiendo cada día el caso de Anita, así como muchos otros dentro de su comunidad.

“Poder ayudar a las madres a que sus hijos sigan con vida, me hace sentir muy orgullosa”, expresa Maribel.