Temas de conversación sobre salud mental: 11 a 13 años

Cambios físicos, apariencias y amistades: una etapa compleja con muchos desafíos

Un niño de 12 años con su padre al aire libre.
UNICEF/UN0364081/Merino

A medida que comienza la pubertad, se desarrolla una mayor capacidad de expresar los sentimientos y se tiene un mayor sentido de lo que está bien o mal. 

Se pueden tomar decisiones propias sobre cuestiones como las amistades, los deportes que se quieren practicar y la escuela. Esta independencia permite centrarse más en la personalidad, intereses y amistades. 

También se pasa por muchos cambios físicos, como el inicio de la menstruación en las niñas y la aparición de un tono de voz más grave en los niños. Para algunos, estos cambios pueden ser preocupantes o aterradores. 

 

Época de cambios 

Los rápidos cambios físicos, combinados con la preocupación por el aspecto y la importancia de las amistades, pueden afectar al bienestar mental y emocional. Esta importante etapa del desarrollo suele ser una época difícil. Saber que hay espacios para el diálogo para hablar sobre las preocupaciones o problemas supone un gran alivio. 

 

Los niños y niñas de esta edad pueden 

  • Sufrir cambios de humor y tener altibajos. 
  • Sentir agobio por las tareas escolares. 
  • Desarrollar problemas o preocupaciones relacionados con su alimentación. 
  • Sentirse tristeza o ansiedad, lo que puede provocar falta de confianza, baja autoestima y otros problemas, dependiendo de la personalidad. 

 

Cómo iniciar la conversación  

  • Organiza el tiempo y espacio necesarios para iniciar una conversación sin presiones ni expectativas. 
  • Piensa en un momento adecuado, como por ejemplo mientras hacen las tareas domésticas, cocinan o están de viaje. 
  • Deja que la conversación fluya con naturalidad: conversa en lugar de “interrogar”. 
  • Ten en cuenta el estado de ánimo: si no es el día o momento adecuado, elige otro momento. 
     

Comunicación abierta, honesta y directa 

Si notas cambios en el humor o comportamiento, habla con delicadeza y pregunta si se quiere hablar de ello. Por ejemplo: 

  • Cuando no parecen llevarse tan bien con sus amistades como antes: ¿han discutido? 
  • Cuando sus notas bajan: ¿hay alguna asignatura que se le resiste? 
  • Cuando se les ve de malhumor tristes o callados: ¿hay algo que les preocupe? 

Qué debes hacer 

Escuchar: Intenta escuchar activamente lo que te dice sin dejar que tus pensamientos y juicios guíen la conversación. Respeta y alienta su opinión. 

Mostrar comprensión: Asegúrale que entiendes sus pensamientos y sentimientos, anímales a ser sinceros contigo y garantízales que estás a su lado. Recuérdales que tú también tuviste esa edad y que te acuerdas de haber pasado por los mismos sentimientos. 

Ofrecer soluciones: Pregúntales si han pensado en algo que podría ser necesario cambiar: “¿Qué crees que habría que hacer?”. Si no lo han hecho, ofrécete a escucharles y a hablarlo en persona. Apóyales en lo que necesiten para sentirse mejor. 

 

Qué no debes hacer 

  • Decirles lo que deben hacer. En lugar de eso, pregúntales cómo puedes ayudarles.
  • Desestimar o restar importancia a sus sentimientos. Recuerda que para tu hijo o hija puede ser difícil manifestar sentimientos que les producen confusión.
  • Discutir. Observa tus propios pensamientos y sentimientos y evita los desencuentros. Intenta resolver cualquier conflicto o discusión lo antes posible. Si se produce, discúlpate y vuelve a empezar.
  • Culpar a los demás. Decir “¡esto es culpa de tu colegio!”, por ejemplo, externaliza el problema, pero no lo resuelve.
  • Comparar. Evita decir cosas como “otros niños no tienen estos problemas”. 

Recuerda: la paciencia y constancia son claves 

  • A esta edad, tu hijo o hija puede expresar menos afecto hacia ti y a veces parecer irrespetuoso o malhumorado.
  • A medida que se hacen más independientes y quieren tener más control, lo más probable es que a veces encuentres resistencia de su parte. Estas conversaciones son nuevas y a veces pueden resultar incómodas. 

Recuerda que todo este proceso puede llevar algún tiempo, pero intenta dejar siempre claro que les quieres y que solo piensas en su bienestar. 

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