¿Qué es la depresión?
Reconoce los signos de bajo ánimo y depresión en la infancia y adolescencia, y descubre herramientas para promover el bienestar
Es normal que, en ocasiones, niños, niñas y adolescentes experimenten sensaciones de tristeza, algo que es parte natural de su desarrollo. Sin embargo, estas emociones pueden ser motivo de preocupación cuando se transforman en sentimientos intensos que perduran durante largos períodos, especialmente si afectan la vida social, familiar y escolar.
Aunque puede ser desafiante mantener un sentido de optimismo durante la depresión, esta condición es tratable y existen acciones que puedes emprender para contribuir a que tu hijo o hija se sienta mejor.
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¿Qué es la depresión?
¿Cuáles son las causas de la depresión?
La depresión en niños, niñas y adolescentes
Señales y síntomas de la depresión en la infancia
Cómo ayudar a tu hijo o hija a afrontar la depresión
Cuándo se debe buscar ayuda profesional
¿Qué es la depresión?
La depresión es uno de los tipos de trastornos mentales más comunes y suele manifestarse en combinación con la ansiedad.
La depresión puede ser leve y de corta duración o grave y duradera. Algunas personas se ven afectadas por la depresión solo una vez, mientras que otras pueden sufrirla varias veces.
La depresión puede conducir al suicidio, pero es evitable cuando se presta el apoyo adecuado. Es importante saber que hay muchos recursos para ayudar a los jóvenes que están pensando en el suicidio.
¿Cuáles son las causas de la depresión?
La depresión puede aparecer como una reacción a situaciones como los malos tratos, la violencia escolar, la muerte de alguien cercano o problemas familiares como la violencia doméstica o la ruptura familiar. Una persona puede deprimirse después de haber estado estresada durante mucho tiempo. También puede ser hereditaria. A veces no sabemos por qué ocurre.
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No hay una razón correcta o incorrecta para experimentar la depresión, pero es una condición tratable. Solo un médico o profesional de la salud mental puede realizar el diagnóstico, así que no dudes en buscar asesoramiento de tu proveedor de atención médica si te preocupa la salud emocional de tu hijo o hija.
Depresión en niños, niñas y adolescentes
La depresión puede manifestarse en niños, niñas y adolescentes en forma de períodos prolongados de infelicidad o irritabilidad. Es bastante frecuente entre niños y niñas mayores y adolescentes, pero a menudo pasa desapercibida.
Algunos pueden decir que se sienten “infelices” o “tristes”. Otros pueden decir que quieren hacerse daño o incluso suicidarse. Quienes sufren depresión corren un mayor riesgo de autolesionarse, por lo que es preciso tomar siempre en serio estas situaciones.
Parecer triste no significa necesariamente que tener depresión. Pero si la tristeza se vuelve persistente o interfiere con las actividades sociales, los intereses, las tareas escolares o la vida familiar normales, puede significar que es necsario el apoyo de un profesional de la salud mental.
Recuerda que solo un médico o un profesional de la salud mental puede diagnosticar una depresión, así que no dudes en pedir consejo a tu profesional sanitario.
Señales y síntomas de la depresión en la infancia
La depresión puede ser diferente en cada caso. Estos son algunos de las señales y síntomas habituales de la depresión:
Físico:
- Cansancio o poca energía, incluso cuando se ha descansado
- Inquietud o dificultad para concentrarse
- Dificultad para realizar las actividades cotidianas
- Cambios en el apetito o en los patrones de sueño
- Dolores sin causa aparente
Emocional y mental:
- Tristeza, ansiedad o irritabilidad persistentes
- Pérdida de interés en las amistades y actividades que normalmente les resultan placenteras
- Distanciamiento de los demás y soledad
- Sentimientos de inutilidad, desesperanza o culpabilidad
- Tendencia a asumir riesgos que normalmente no tomarían
- Autolesiones o pensamientos suicidas
Experimentar uno o más de estos síntomas no necesariamente indica que se esté lidiando con la depresión, pero hay diversas maneras de apoyar y afrontar la situación. Si te preocupa la salud emocional de tu hijo o hija, no dudes en buscar el consejo de un profesional de la salud.
Formas de ayudar a tu hijo o hija a afrontar la situación
Aquí tienes algunas acciones que puedes llevar a cabo para respaldar a tu hijo o hija si crees que podría estar enfrentando la depresión:
- Averigua qué está pasando: Pregúntales cómo se sienten y escúchales abiertamente, sin juzgarles ni aconsejarles. Consulta con personas de confianza, como su profesor favorito o una amistad cercana, para saber si han notado algo que pueda preocuparles o han percibido cambios en sus reacciones ante las cosas. Presta especial atención a su bienestar cuando se produzcan cambios importantes en su vida, como el traslado a una nueva escuela o la pubertad.
- Pasa tiempo con ellos: Intenta crear un ambiente de calidez, tranquilidad y apoyo, hablando o haciendo juntos actividades apropiadas para su edad que les gusten. Interésate por su vida: por ejemplo, cómo les ha ido en la escuela ese día o qué es lo que más les gusta de sus amigos.
- Fomenta hábitos positivos: Motiva a tu hijo o hija a participar en actividades que normalmente disfruta, a mantener hábitos regulares de alimentación y sueño, y a mantenerse activos. La actividad física es crucial para mejorar el estado de ánimo. Además, la música puede tener un impacto significativo en nuestro estado emocional, así que intenta escuchar con él o ella canciones que fomenten sentimientos positivos hacia la vida.
- Deja que se expresen: Deja que te hable. Escucha atentamente lo que te diga sobre sus sentimientos. Nunca les presiones para que compartan lo que sienten: en lugar de ello, puedes animarles a expresarse de otras formas creativas, como pintar, hacer manualidades o escribir en un diario sus pensamientos y experiencias. Los diarios centrados en el estado de ánimo pueden ayudarles a expresar sus sentimientos observando las cosas que les disgustan o les deprimen. También puede ser un buen recordatorio de los aspectos positivos de su vida y de las cosas de las que se sienten orgullosos.
- Protégeles de entornos estresantes: Intenta mantener a tu hijo o hija lejos de aquellas situaciones en las que puedan sufrir estrés excesivo, malos tratos o violencia. Y acuérdate de darles ejemplo con comportamientos y reacciones saludables ante tu propio estrés. Esto incluye establecer límites y mantener hábitos positivos de cuidado personal.
Cuándo se debe buscar ayuda profesional
Debido a que solo un experto cualificado puede diagnosticar la depresión, es importante pedir ayuda al médico general, que puede remitir a un experto en salud mental o a un psiquiatra. Si el experto en salud mental cree que tu hijo o hija se beneficiaría de un tratamiento, las opciones pueden incluir algún tipo de terapia de conversación –en la que aprenda a gestionar sus pensamientos y sentimientos– o una combinación de terapia y medicación.
Si tu hijo o hija piensa en autolesionarse o ya se ha autolesionado, pide ayuda a los servicios de urgencias o a un profesional sanitario. No tardes en ponerte en contacto.
La depresión es tratable y cuanto antes hables con un profesional, más rápido experimentará mejoría tu hijo o hija.
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