Información de seguridad en caso de terremoto

Consejos de expertos para protegerte y poner a salvo a tu familia

Dalia, de 35 años, sostiene a su hijo de dos años en una escuela que funciona como albergue en la aldea de Stamo, en la gobernación de Latakia, Siria. El albergue se estableció tras el devastador terremoto que azotó la región.
UNICEF/UN0792073/Haddad

Los terremotos son experiencias aterradoras para todo el mundo, pero especialmente para los niños y niñas. Si vives con tu familia en una zona de riesgo, es importante tomar medidas para estar lo mejor preparados posible ante estos devastadores sucesos, que no pueden prevenirse ni predecirse. De hecho, es muy útil que todos los miembros de la familia, tanto niños como adultos, dispongan de un plan operativo para saber cómo reaccionar. 

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Todo sobre los terremotos

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Los terremotos son sacudidas rápidas y repentinas del suelo causadas por la presión acumulada por el movimiento de rocas bajo la superficie terrestre. Pueden producirse en cualquier momento y son imposibles de predecir.

Los terremotos pueden producirse en cualquier parte, pero es más probable que ocurran en los límites entre las placas tectónicas (enormes bloques de roca formados por la corteza y el manto superior de la Tierra), denominadas fallas.

Las réplicas son temblores de menor intensidad que se producen después de un terremoto. Son más intensas en las horas y días posteriores al seísmo, pero su frecuencia e intensidad disminuyen con el tiempo.

Cómo prepararse para un terremoto

Una niña con su madre en Haití

Infórmate sobre los riesgos del lugar donde vives

Los terremotos pueden ocurrir en cualquier parte, aunque determinadas regiones están más expuestas que otras. Averigua si es el caso de la zona donde vives y, si es así, qué recomendaciones hacen las autoridades locales. Si vives en una región costera, infórmate sobre el riesgo de tsunami tras un terremoto y prepara un plan adecuado para tu familia.

Habla con tus hijos

Si vives en una zona de alto riesgo, habla con tus hijos e hijas sobre los terremotos (qué son, por qué ocurren y cómo mantenerse a salvo) utilizando un lenguaje apropiado para su edad. Diles que tu máxima prioridad es su seguridad.

Elabora un plan

  • Elabora un plan de emergencia en caso de terremoto para toda la familia.
  • Establece un plan de evacuación y puntos de encuentro, sobre todo si los miembros de tu familia están en distintos lugares durante el día y no pueden comunicarse entre sí si se interrumpen los servicios de comunicación.
  • Actualiza toda tu agenda de contactos, incluidas direcciones y números de teléfono, y elabora una cadena de comunicación con familiares y amigos.
  • Ponte en contacto con el colegio de tu hijo o hija e infórmate sobre cuál es el protocolo del centro en caso de terremoto.
  • Infórmate sobre el edificio en el que vives. Los edificios estructuralmente inseguros o no construidos según ciertas normas pueden ser extremadamente peligrosos en caso de terremoto. Ponte en contacto con las autoridades locales para que te indiquen qué hacer si es tu caso.
  • Si tu casa es estructuralmente segura, localiza en cada habitación los espacios seguros donde poder refugiarse en caso de terremoto. Siempre que sea posible, permanece en una estancia interior sin ventanas y refúgiate debajo de algún mueble sólido, por ejemplo, una mesa.
  • Prepara un “kit de emergencia” con provisiones para al menos tres días que puedas llevar contigo en caso de necesidad. Asegúrate de incluir comida, agua, medicamentos, un botiquín de primeros auxilios, una linterna y pilas.
  • Asegúrate de tener a mano dinero en efectivo y tus documentos de identidad.
  • Juntos, pongan en práctica este plan para que tus hijos entiendan lo que tienen que hacer. Dedica el tiempo necesario a responder a sus preguntas y tómate en serio sus preocupaciones.
  • Repite este ejercicio con toda la familia un par de veces al año para que sea lo más automático posible. 

Qué hacer durante un terremoto

Una madre abraza a su hija pequeña en Ucrania

Si estás en un edificio estructuralmente seguro, quédate adentro  

  • Recuerda estas tres normas: agacharse, protegerse y agarrarse. Agáchate sobre manos y rodillas; protégete debajo de un mueble pesado como una mesa o un escritorio, y agárrate a un mueble o a un objeto sólido con una mano, cubriéndote la cabeza y el cuello con la otra. Si no tienes nada a lo que agarrarte o no te encuentras en un espacio protegido, cúbrete la cabeza y el cuello con los dos brazos.
  • No utilices el ascensor.
  • Si vives o trabajas en un edificio que no te parece estable o no cumple las normas de construcción antisísmicas, ponte en contacto con las autoridades locales para que te orienten sobre las prácticas más seguras.

Si estás afuera, quédate allí

Intenta llegar a una zona abierta alejada de edificios, árboles y otros elementos como farolas, cables eléctricos, postes telefónicos, etc. Una vez en este espacio abierto, agáchate y no te muevas hasta que el temblor haya cesado. 

Si estás en un vehículo, permanece en él

Detente lo antes posible sin poner en peligro tu seguridad. Pon el freno de mano y mantén el cinturón de seguridad abrochado hasta que cesen los temblores. 

En caso de réplicas, sigue los mismos consejos

Las réplicas son frecuentes en las horas y días posteriores a un terremoto, aunque disminuyen en frecuencia e intensidad con el tiempo. 

Qué hacer después de un terremoto

Un padre y sus cuatro hijos sobrevivieron a un terremoto en Kahramanmaraş, Türkiye.

Evalúa los riesgos

Ten en cuenta que puede haber objetos caídos o cristales rotos a tu alrededor. Asegúrate de que no hay ningún peligro inmediato, por ejemplo, un incendio. 

Desplázate a un lugar seguro y despejado al aire libre, si es posible

Evita utilizar ascensores, ya que podrían haber sufrido daños. 

Cuida de ti mismo y de los demás

Si alguien de tu familia resulta herido, atiende a esa persona lo antes posible.

Pide ayuda

  • Informa a tu familia y amigos de dónde te encuentras y hazles saber que estás a salvo.
  • En la medida de lo posible, sigue la información local y las actualizaciones del gobierno sobre la situación (puede ser útil disponer de una radio portátil para ello) y sobre los lugares donde encontrar refugios, centros de salud y puntos de distribución de alimentos, y sigue las instrucciones de las autoridades locales.
  • En caso de apagón, utiliza el teléfono con moderación para ahorrar batería.
  • Durante un terremoto de gran magnitud, es probable que las redes de telefonía móvil estén saturadas y puede ser más eficaz comunicarse por mensajes de texto. 

Cómo consolar a tus hijos tras un terremoto

Un niño y su madre hablan en la cocina de su casa en Alemania.

Abre el diálogo y mantén una comunicación abierta con ellos

  • Asegúrate de dar a tu hijo o hija la oportunidad de hablar sobre las emociones que sintió durante el terremoto y anímalo a compartir sus temores o sus sentimientos de miedo o ansiedad.
  • Demuéstrale que le escuchas con atención y que te importa cómo se siente.

Tranquilízalos

  • Explícales que el terremoto y sus réplicas no son permanentes y que se trata de fenómenos naturales de los que nadie es responsable.
  • Bríndales un afecto reconfortante pasando tiempo con ellos y abrazándolos.

Detecta las señales de angustia emocional

Aunque muchos niños y niñas parecen estar bien en el mes siguiente a la catástrofe, el entumecimiento puede disiparse y ellos pueden empezar a mostrar síntomas de trauma. Es de esperar que tu hijo experimente una ansiedad constante. Sin embargo, si esto no remite al cabo de unos meses o si tu hijo o hija muestra síntomas más graves, como ataques de pánico o tendencia a autolesionarse o a agredir físicamente a otras personas, debes consultar inmediatamente con tu médico de familia o con un profesional de la salud mental.

Hagan juntos ejercicios de relajación 

La respiración abdominal profunda es un ejercicio muy útil que puedes practicar con tus hijos e hijas mayores. Con los más pequeños, puedes convertirlo en un juego: cada hora en punto, pídeles que ralenticen su respiración para relajar la mente y el cuerpo.

Intenta mantener algún tipo de rutina

Aunque parezca muy difícil, seguir comiendo o acostándose a la misma hora ayudará a tus hijos a sentirse un poco más conectados con su vida anterior al terremoto.

>> Lectura complementaria: Cómo apoyar a tus hijos en situaciones de emergencia (en inglés)

>> Lectura complementaria: Cómo reconocer las señales de estrés en los niños