Cómo ayudar a tu hijo o hija en situaciones de crisis y conflicto
Consejos para afrontar los momentos más difíciles
Ante una situación que nunca habrías imaginado, encontrar las palabras adecuadas para hablar con tu hijo o hija puede parecer imposible. Hemos hablado con la Dra. Marcia Brophy, experta en psicología infantil y salud mental de UNICEF, quien nos ha ofrecido algunos consejos para ayudar a los padres y madres en situaciones de emergencia.
¿Cómo puedo proteger y ayudar a mi hijo o hija si yo también tengo miedo?
El miedo es una reacción natural ante una situación anormal, tanto para ti como para tu hijo e hija. Habla con tu hijo o hija sobre cómo se siente utilizando un lenguaje adecuado para su edad y ofrécele espacio para que pueda explicarte libre y abiertamente qué piensa y cómo está. Los niños y niñas detectan nuestras emociones a través del lenguaje corporal o las expresiones faciales, por lo que es conveniente mantener la calma en la medida de lo posible y transmitirles tranquilidad. Puedes explicarle que tú también tienes miedo. Esto le ayudará a entender que no está pasando por esta situación solo o sola y que tú estás a su lado.
¿Cómo puedo tranquilizarme y tranquilizar a mi hijo o hija?
La respiración abdominal profunda es una técnica muy útil que puedes utilizar con tus hijos mayores. Con los más pequeños, puede convertirse en un juego: cada hora, intenten calmar juntos la mente y el cuerpo respirando más despacio. Si ves que estás perdiendo los nervios, trata de hacer una pausa de diez segundos y, si puedes, busca a otro adulto de confianza con quien hablar de cómo te sientes.
En la medida de lo posible, procura mantener algún tipo de rutina, como acostarse o comer siempre a la misma hora. Aunque pueda resultar increíblemente difícil, esa rutina ayudará a tu hijo o hija a mantener cierta conexión con la vida que llevaba antes de la crisis.
Hemos tenido que abandonar nuestra casa. ¿Cómo se lo explico a mi hijo o hija?
Trata de explicarle la situación de antemano, en la medida de lo posible, utilizando un lenguaje adecuado para su edad. Los niños y las niñas asimilan las cosas más despacio que los adultos, por lo que así le ofrecerás más tiempo para procesar sus sentimientos. En caso de evacuación, intenta explicarle paso a paso lo que va a pasar: “Vamos a preparar una mochila con nuestras cosas y después nos marcharemos a un lugar más seguro”.
No pasa nada si no tienes todas las respuestas. Si has tenido que huir de tu hogar, habla con sinceridad y explícale que no sabes si podréis regresar. Puedes decirle lo siguiente: “Ahora mismo estamos lejos de casa, pero recuerda que aquí y en todo el mundo hay personas que están haciendo todo lo posible para que vuelva la paz. Esperamos poder regresar a casa en algún momento, pero todavía no lo sabemos”.
Nuestra familia ha tenido que separarse. ¿Cómo se lo explico a mi hijo o hija?
Explícale que su ser querido está haciendo todo lo posible para regresar y volver a estar juntos. Puedes hablarle con sinceridad y decirle que de momento no tienes una respuesta, pero que estás aprovechando todas las oportunidades para hablar con organismos u organizaciones que puedan darte más información, y que le contarás cualquier novedad en cuanto la conozcas. Si es posible, una llamada rápida o una breve conversación por mensajes con otros miembros de la familia pueden ser de gran ayuda.
Si tienes hijos más pequeños, puedes recordarles momentos bonitos del pasado (“¿Te acuerdas de cuando estuvimos aquí?”). En el caso de los y las adolescentes, es importante que puedan hablar con otros jóvenes de su edad, si es posible. Cuando lo hagan, pregúntales después cómo se sienten.
Un ser querido ha sido asesinado. ¿Cómo se lo digo a mi hijo o hija?
Si una persona cercana a ti o a tu familia ha muerto debido a la crisis que estáis viviendo, lo más importante es no escondérselo ni retrasar el momento de contárselo. Es normal querer proteger a tu hijo o hija, pero es mejor abordar el tema con honestidad. Además, contarle lo que ha pasado contribuirá a reforzar su confianza en ti y le permitirá afrontar mejor la pérdida del ser querido.
>>Lectura complementaria: Cómo hablar con tu hijo o hija sobre la muerte de un ser querido
Hemos estado escuchando muchas explosiones. ¿Qué puedo hacer por mi hijo o hija cuando se están produciendo?
Si es posible, habla con tu hijo o hija de antemano y con palabras que pueda entender sobre la posibilidad de que se produzcan explosiones y explícale qué harán si ocurre. Puedes utilizar las siguientes palabras: “Van a escucharse unos ruidos muy, muy fuertes. Cuando eso ocurra, nos iremos a un lugar seguro y nos quedaremos allí un rato. Cuando escuchemos esos sonidos, nos vamos a abrazar y vamos a recordar momentos divertidos que hayamos vivido juntos”. Si tienes un libro, podéis leerlo juntos. Lo importante es no limitarse a permanecer en silencio y centrar toda la atención en los ruidos de alrededor.
¿Cómo les explico a mis hijos los terribles actos de violencia que se están cometiendo a nuestro alrededor?
A los niños y niñas más pequeños conviene explicarles que, lamentablemente, en el mundo hay personas que a veces hacen cosas malas, y que eso es lo que está sucediendo ahora mismo. Asegúrales que esos actos no tienen nada que ver ni con ellos como personas ni con su familia. Para transmitirles tranquilidad, explícales que, en todo el mundo, hay muchas otras personas que están haciendo todo lo posible para evitar que esas cosas malas sigan ocurriendo. Puedes decirles que esperas que pronto se logre una solución pacífica, pero sin prometerles que así será.
Si son niños y niñas algo mayores y ya tienen acceso a teléfonos móviles, interésate por lo que están leyendo y escuchando. Recuérdales que, aunque haya gente enfadada y llena de odio, el mundo está formado sobre todo por personas buenas y pacíficas que tratan de acabar con esa situación. Procura también compartir con tus hijos cualquier historia positiva que encuentres o algún momento de conexión humana. Muchas personas están actuando con una valentía increíble en medio de una situación horrible. Incluso en los momentos más oscuros, hay motivos para mantener la esperanza.