Cómo enseñar matemáticas a hijos pequeños
Hay muchas formas de aprender jugando
Enseñar matemáticas a tus hijos no tiene por qué resultar una operación muy complicada. Sin darnos cuenta, todo el tiempo estamos utilizando el lenguaje matemático: por ejemplo, cuando comparamos tamaños con palabras como “grande” y “pequeño” o contamos el número de cubiertos que hay que sacar para la comida familiar.
He aquí algunas técnicas sencillas (¡y divertidas!) para empezar a reflexionar y hablar con tu pequeño sobre las competencias matemáticas.
Señalar formas
Habla con tu hijo o hija sobre las formas que ve a su alrededor. Quizá durante un paseo juntos pueden fijarse en una piedra redonda o en un cartel cuadrado. “¡Mira, la puerta de esa casa es un rectángulo rojo!”. Incorporar estas competencias espaciales básicas –los conceptos de forma, tamaño, espacio y dirección– puede servirle de ayuda más adelante en la escuela, cuando empiece a estudiar geometría.
Contar
Busca algunos objetos pequeños, como conchas o bolas, para contarlos juntos en voz alta. “¡Mira! Tenemos una, dos, tres, cuatro, cinco bolas naranjas”. También puedes separarlos en grupos. “Vamos a hacer tres pilas de tres botones”. Esta es una forma estupenda de introducir conceptos como los números y las operaciones (suma, resta, multiplicación y división). No hace falta disponer de una serie de objetos para aprender a contar: también puedes practicar con tu pequeño contando en voz alta cuántos pasos da o cuántas veces aplaude.
Jugar a clasificar
Reconocer patrones y relaciones permite sentar las bases para aprender a realizar ecuaciones más adelante. Con el fin de presentar estos conceptos a tu hijo o hija de forma lúdica, prueba a jugar a clasificar los objetos de tu casa. “Vamos a poner las lentejas rojas en una cesta y las verdes en la otra”. También puedes colocar los objetos siguiendo un patrón. “Hagamos una fila de lentejas: rojas, verdes, rojas, verdes”.
Disfrutar del tiempo en la cocina
Cocinar juntos ofrece una gran oportunidad para que tu hijo o hija explore las medidas y aprenda a contar. Asegúrate de asignarle tareas adecuadas para su edad y de supervisarle de cerca mientras cocinan una obra maestra culinaria. Háblale de la cantidad de arroz que necesitas para la comida y enséñale a medirlo. Si estás preparando un aperitivo, cuenta los alimentos que hay en el plato: “Hay una, dos, tres, cuatro bayas para nuestra merienda”.
Construir una torre
Apilar objetos ayuda a los niños y niñas pequeños a aprender a estimar el tamaño de las cosas y a comprender la relación entre objetos de distintos tamaños. Para hacer una torre juntos, puedes utilizar bloques, cajas vacías, cartones vacíos u otros objetos seguros que tengas por casa y que se apilen bien. Hablen sobre la forma en que las piezas encajan unas encima de las otras y las razones por las que la torre se cae. ¡A ver hasta dónde pueden llegar!
Comparar y contrastar
Haz que se fijen en los tamaños de los objetos que ven en comparación con los demás. Un mercado o una tienda son lugares estupendos para hacerlo juntos. “Este mango es mucho más grande que aquel”. También puedes pedirle que señale qué objeto le parece más pequeño o más grande. Esto le ayuda a desarrollar importantes competencias espaciales y de medición.
Artículo de Mandy Rich, redactora de contenidos digitales, UNICEF