¡Siempre es buen momento para jugar!

Convierte las actividades cotidianas en momentos divertidos de juego para potenciar el aprendizaje y desarrollo del cerebro

UNICEF
Una madre y un padre juegan a hacer burbujas con su hijo pequeño en Guatemala
UNICEF/UNI235465/Willocq
16 Junio 2020

En los primeros 1.000 días de vida (los tres primeros años), el cerebro se desarrolla más rápido que en ningún otro momento. Y lo que es aún más increíble, antes de que una persona pueda siquiera hablar es posible ayudarle a desarrollar su cerebro.

¿Cómo? Mediante la dinámica de dar y recibir.

>>Ver “Desarrollando el cerebro de tu bebé a través del juego: Breve clase magistral de crianza

Con la ayuda de nuestros amigos del Center on the Developing Child, de la Universidad de Harvard, y de la LEGO Foundation, te indicaremos cómo te puedes relacionar con tu hijo o hija para fomentar una serie de vínculos importantes y divertirte mientras lo haces.

 

¿En qué consiste la dinámica de dar y recibir?

La dinámica de dar y recibir consiste en una interacción recíproca entre un niño o niña y su madre, padre o cuidador principal, en la que un adulto responde de forma cariñosa y adecuada a los ruidos y gestos de un bebé o niño pequeño. Imagínatelo como una partida de ping-pong: se trata de enviar y devolver la pelota, ¡y de divertirse!

La prioridad es demostrar a tus hijos e hijas lo importantes que son para ti, y reaccionar ante sus necesidades, emociones y estímulos de tal modo que esté claro que le prestas tu atención.

 

¿Cómo practico la dinámica de dar y recibir con mi bebé?

Desarrollar el cerebro de tu bebé no tiene por qué ser complicado y, mejor aún, puede formar parte de las actividades y momentos cotidianos. Cualquier interacción puede convertirse en una oportunidad lúdica para aprender.

He aquí algunas formas sencillas de empezar a incorporar esta dinámica en tus interacciones cotidianas con tu peque.

 

El “juego de nombrar las cosas”

Una madre y su bebé se miran en Uganda
UNICEF/UNI211872/Schermbrucker

¡Añade un poco de diversión a tus hábitos matutinos! El momento de vestirse ofrece una oportunidad excelente para ayudarles a establecer importantes conexiones lingüísticas. A medida que observes su interés por cada prenda que le pongas, menciónala por su nombre. Por ejemplo, cuando le levantes la camisa, dile “¡sí, ésta es tu camisa!”. Puedes ir un paso más allá y enseñarle detalles sobre ella: “¿De qué color es esta camisa? Es una camisa azul”.

 

¡Diversión a la hora de comer!

Una madre da de comer a su hijo pequeño en Uruguay.
UNICEF/UN0343212/Pazos

Explora la cocina: está llena de objetos, colores, formas y olores interesantes que pueden explorar. Apoya y fomenta su curiosidad prestando atención a lo que mira, le interesa y a sus reacciones. Por ejemplo, si observas que tu bebé mira fijamente un plátano, cógelo y acércaselo mientras le enseñas qué es, qué textura tiene y de qué color es. Cuando reconoces sus intereses le estas comunicando que lo entiendes y le das atención.

 

Juegos para el baño

Una madre con su hijo en Myanmar.
UNICEF/UN0338247/Htet

Toma algunos juguetes de baño o una pelota y prepárate para jugar. Deja que tu bebé elija primero el juguete que más le interese. Juega de forma interactiva y, cuando pasen al juguete siguiente, anúnciale que ha llegado el momento de terminar de jugar con el primero diciéndole “¡se terminó!”. Los niños y niñas pequeños pueden estar más preparados que los bebés para comenzar juegos que luego los adultos pueden continuar. Relacionar el final y el comienzo, compartir su atención y dejar que tome la iniciativa le ayudará a sentirse respaldado en sus actividades de aprendizaje y exploración. 

 

Señala y aprende

Un padre con su bebé en Bangladesh.
UNICEF/UNI242754/Mawa

Ya sea en el automóvil o por el barrio, hay muchas cosas que ver cuando se pasea al aire libre. Presta atención a lo que parece interesarle a tu bebé a través de sus gestos, su mirada o los sonidos que emite, y señálalo mientras le dices lo que es: “¿Ves el pájaro? Es un pájaro precioso”. Así le demostrarás que te interesan sus cosas y le animarás a explorar el mundo que le rodea.

 

Dales de comer por turnos

Refugee mother feeding her baby at ADRA community centre in Belgrade, Serbia.
UNICEF/UNI220342/Pancic

Cuando le des la merienda a tu bebé, hazlo por turnos. Dale un trozo y deja que coja por su propia cuenta el siguiente. Aunque te lleve algún tiempo, espera a que responda. Al turnarse contigo desarrolla su confianza y competencias sociales. Este juego es ideal para bebés a partir de los seis meses.

Al dedicar tiempo a establecer estas interacciones recíprocas cada día, estás ayudando a que tu bebé se vaya preparando y sentando las bases para toda una vida de aprendizaje y resolución de problemas. ¿Quién iba a decir que el desarrollo del cerebro podía ser tan divertido?

Artículo de Mandy Rich, redactora de contenidos digitales, UNICEF