Convertirse en madre y padre
El viaje emocional de la crianza
"Me sentí abrumado, no podía creer que iba a ser padre". Kamal, Egipto.
Convertirse en padre o madre es una situación que te cambia la vida. Es una etapa llena de emociones, dificultades y un aprendizaje sin fin.
La maternidad y la paternidad requieren tiempo, energía y apoyo. Sin embargo, demasiados padres, madres y cuidadores sienten la presión de hacerlo todo por su cuenta.
Por eso, UNICEF hace un llamado para que las familias reciban el apoyo que necesitan y puedan brindar a sus hijos e hijas el mejor comienzo posible en la vida.
💙 Consejos de expertos para manejar el estrés
El estrés en la crianza
La maternidad y la paternidad pueden ser difíciles y estar llenas de momentos estresantes. No podemos evitar el estrés por completo, pero cuando se vuelve demasiado intenso puede afectar a todo lo que hacemos. La buena noticia es que hay formas de evitar que el estrés se convierta en un problema abrumador.
Descubre nuestros consejos respaldados por expertos para ayudarte a reducir el estrés y evitar que se acumule.
Recuerda: dedicarte tu propio tiempo personal no es un lujo, es una necesidad. Cuando nos cuidamos a nosotros mismos, también podemos cuidar mejor de nuestros hijos.
➡️ ¿Qué te ayuda a manejar el estrés en la crianza? Comparte tus consejos.
El video de UNICEF "Convertirse en madre y padre" y los consejos para gestionar el estrés cen la crianza fueron desarrollados con el apoyo de la Dra. Lisa Damour, psicóloga, autora y madre de dos hijos.
Invertir en las madres, padres y cuidadores
Apoyar la crianza ayuda a las familias a prosperar, crea mejores oportunidades para los niños y niñas, y contribuye a construir comunidades más fuertes para todos.
Por eso, UNICEF hace un llamado a los gobiernos, las empresas y otros actores para que inviertan en el apoyo a la crianza y en políticas que favorezcan a las familias.
Ampliar el apoyo a la crianza
Los programas en favor de la crianza ofrecen a los cuidadores recursos y servicios, y les dotan de los conocimientos y habilidades necesarios para proporcionar un cuidado afectuoso, además de reforzar su propio bienestar personal.
Invertir en políticas favorables a la familia
Las políticas favorables a la familia no solo dan sus frutos en forma de niños y niñas más sanos y mejor educados, sino que también contribuyen a aumentar la productividad laboral, a fomentar sociedades más saludables y a establecer economías más fuertes.