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Reflexiones sobre primera infancia y desarrollo social

Conferencia magistral de la Dra. Pia Britto

Asunción, 18 de noviembre de 2019
Dra. Pia Britto conferencia
UNICEF/Paraguay/2019/Galeano
29 Noviembre 2019

[La Dra. Pia Britto es jefa y asesora de desarrollo de la primera infancia de UNICEF, creadora del marco para el cuidado cariñoso y sensible y la estrategia de los primeros 1000 días]

¡Buenos días todos! Me disculpo por hablarles en inglés y gracias por adaptarse a eso. Definitivamente tengo que mejorar mi español. Otra vez, gracias por adaptarse. 

No hay mejor manera de comenzar un lunes por la mañana que realmente unirnos para averiguar cómo cambiar a Paraguay y cambiar la situación de los niños. Mi agradecimiento al ministro Hugo, a la ministra Teresa, a mi colega Rafael, gracias por sus amables palabras de apertura. Dos cosas nos transmitieron: ¡tenemos que hacer esto juntos! Somos una colectividad y tenemos que soñar juntos. Cuando soñamos solos, todo sigue siendo nada más que un sueño. Pero cuando soñamos juntos, se convierte en realidad. Soñemos juntos para que nuestro sueño se convierta en una realidad. 

Lo que voy a intentar hoy es ofrecerles algunas ideas del por qué de este trabajo. Cuando hablamos de desarrollo de la primera infancia, ¿a qué nos referimos exactamente? De cara al futuro, ¿cómo vamos a lograr esta promesa? ¿Cómo vamos a trabajar para lograr nuestros objetivos? Comencemos reflexionando… ¿Por qué importa la primera infancia? ¿Por qué es importante? Para contestar esta pregunta recurramos a la ciencia del cerebro, que nos brinda mensajes claves para entender por qué los primeros años son tan importantes. 

Los mensajes de la ciencia del cerebro

Uno de los mensajes más importantes de la ciencia es que la naturaleza y el cuidado cariñoso y sensible se unen. No se trata solo de los genes. Son nuestros genes combinados con nuestro entorno los que crean la belleza del desarrollo temprano. ¿Y quiénes son los arquitectos de este entorno para el niño? La familia. La comunidad. Todos nosotros. Cuando proveemos el entorno adecuado, el cerebro se desarrolla exponencialmente para hacer millones de conexiones por segundo. Así que el primer mensaje de la ciencia es "No se trata solo de genes, el entorno es fundamental también". Este es un formidable mensaje de esperanza. Es un formidable mensaje de llamado a la acción para que cada uno de nosotros cambiemos el entorno. 

El segundo mensaje de la ciencia es clarísimo: el momento importa. Temprano significa temprano. Significa cuidar a los niños desde los primeros 1000 días de vida en adelante porque la investigación nos revela que cuando los niños se benefician de estas primeras oportunidades, podemos revertir ese ciclo de adversidad. Observen estos dos puntos de datos diferentes. El inferior analiza la actividad eléctrica del cerebro y los gráficos arriba ilustran el funcionamiento cognitivo a lo largo de la vida. Estos son los niños que comienzan su vida en condiciones de privación, negligencia y descuido. Y aquí vemos que al intervenir en los primeros 1000 días de vida, los niños que fueron desatendidos casi igualan a los niños que nunca sufrieron adversidad. Estas dos figuras con rojo demuestran que hay mucha actividad cerebral. Es decir que con solo intervenir temprano podemos cambiar la vida de un niño. Podemos transformar los ciclos de pobreza intergeneracional en ciclos virtuosos de productividad intergeneracional. 

El tercer mensaje es sumamente importante. Hemos hablado mucho de desnutrición y del bajo crecimiento. Este tercer mensaje de la ciencia nos señala que cuando cuidamos, protegemos y atendemos a los niños, aumenta su capacidad de absorber la ingesta nutricional. En otras palabras, aumentamos la efectividad de los alimentos que ingieren, aumentamos su nutrición. Este es un mensaje clave de la ciencia del cerebro a la hora de coordinar nuestras intervenciones. 

El cuarto mensaje es evitar el estrés tóxico en los niños. Todos experimentamos estrés en nuestra vida diaria, pero tenemos que ayudar a los niños a no sentir ese estrés tóxico crónico porque crea altos niveles de cortisol en el cerebro, que reducen la capacidad de conectar las células cerebrales. Debemos prevenir esto, debemos mejorar el entorno de los niños, brindarles la protección que necesitan. Luego hablaremos de cómo lograr esto a través de nuestra respuesta programática. 

El quinto mensaje de la ciencia del cerebro es que la estimulación temprana es para toda la vida. Este mensaje nos dice que el aprendizaje empieza al nacer, que es un camino de toda la vida. Cada vez que interactuamos con el bebé, cada vez que lo miramos  y el bebé nos devuelve la mirada, el bebé está aprendiendo. Estamos activando todas esas conexiones cerebrales. Ese cariño, las palabras, la estimulación, los abrazos, el canto, todo eso es alimento para el cerebro. El cerebro es como una esponja. El cerebro busca y nosotros lo alimentamos, así el cerebro se expande más, crece más. Así creamos las condiciones para aprender y ganarnos el sustento durante toda la vida. 

Ahora sabemos cuáles son los ingredientes críticos para desarrollar el cerebro. Sabemos que el cerebro necesita alimentos, protección y estimulación. Es decir: alimentos, juegos y amor. La nutrición alimenta el cerebro. La estimulación enciende todas esas conexiones, y el amor protege al cerebro del estrés tóxico. Alimentos, juegos, amor. Entonces, si eso es lo que necesita el cerebro, ¿cómo proveemos estos ingredientes? La belleza de todo esto es que contamos con intervenciones basadas en evidencia. Analicemos cada uno de estos elementos que el niño necesita, ¿cuándo lo proveemos durante el transcurso de la vida?

Observen esta regla en la diapositiva: es una regla que resume las etapas de la vida. Nos ilustra ventanas discretas en las que podemos incidir con cuál intervención y en qué momento intervenir. Y en la parte inferior de la diapositiva observen la gama de intervenciones a lo largo de la primera infancia. ¿No es impactante? Ahora sabemos lo que necesita el cerebro y también contamos con las herramientas para proveerlo. ¡Las soluciones para hacerlo realidad están a nuestro alcance! Todo esto se combina en lo que llamamos cuidado cariñoso y sensible. El cuidado cariñoso y sensible está compuesto por salud, nutrición, seguridad, atención sensible, protección y aprendizaje temprano. Estos elementos se acoplan en intervenciones multisectoriales, con cada intervención proveyendo alimentos, juegos y amor. En esta imagen nos permitimos cierta licencia artística para mostrar los diferentes sectores de la corteza cerebral. Así podemos ver que el cerebro necesita que todos trabajemos juntos para lograr los resultados que queremos. 

Neurociencia y economía

Ahora, este es un conjunto de pruebas. Tenemos otro conjunto de pruebas y no suele ocurrir que la ciencia y la economía se acoplen de esta manera. Son dos disciplinas muy diferentes. Pero la belleza de la primera infancia es que tanto la evidencia arrojada por la neurociencia como por la economía conducen a la misma conclusión sobre la importancia de los primeros años. Hemos sido afortunados de estudiar el retorno económico sobre la inversión. Contamos con tres tipos de demostraciones: las señales de stop amarillas (ahora les explico lo que significan estas cifras en la parte inferior). 

El primer conjunto de números alrededor de la señal de stop amarilla de retorno sobre la inversión son las ganancias individuales. Estudiamos programas en los que los niños recibieron intervenciones en la primera infancia, con mucho apoyo parental, es decir, un cuidado infantil de calidad. Todos los ingredientes de “alimentos, juegos y amor” formaban parte del paquete de intervenciones. Luego comparamos a este grupo de niños con niños que nunca recibieron cuidado de calidad porque no les fue provisto. El ingreso económico de los niños que recibieron estos servicios aumentó 25% más cada año a lo largo de su vida en comparación con los niños que no recibieron dichos servicios. En efecto, los niños que recibieron estos servicios de intervención temprana casi se pusieron a la par de niños que nunca habían sufrido adversidad. ¡Esto es magnífico! 

Analicemos nuestros propios ingresos, nuestros aumentos salariales y el hecho de que podemos implementar una intervención que aumenta los ingresos individuales. ¿Qué significa esto para cambiar los ciclos de pobreza intergeneracional? Porque estos retornos sobre la inversión no son solo para el niño, son retornos sobre la inversión para toda la sociedad. A eso se refiere este 13%. Cada dólar invertido en programas de cuidado cariñoso y sensible para niños aporta beneficios a la sociedad calculados en 13 veces ese monto. O sea que invertimos 1 dólar y recuperamos 13 dólares. ¿Quién recibe esos 13 dólares? La sociedad. ¿Cómo recibe esos 13 dólares? En ciudadanos más productivos. Más tributación. Menor delincuencia. Menor carga sobre los sistemas de salud y educación. ¿Qué sucede si escuchamos esta evidencia y no tomamos medidas? Habrán escuchado una conferencia y punto. También hemos calculado lo que ocurre  cuando no se toma ninguna medida. Cuando no se toman medidas, el gobierno paga 2 a 3 veces el costo de esa inversión inicial en costos posteriores de atención médica debido al aumento de casos de hipertensión, enfermedades cardíacas, enfermedades cardiovasculares. 

Estarán preguntándose ¿cuánto cuesta todo esto? Luce excelente pero… ¡debe ser carísimo! Mi gobierno, ¿puede pagarlo? La respuesta es que solamente cuesta 50 centavos por familia agregar estos servicios esenciales de atención sensible y estimulación temprana al paquete de servicios básicos de salud existentes. ¿Qué les parece? ¿Es un costo asequible o no?  Si somos inversionistas inteligentes invertiremos en esto sabiendo que el retorno para la sociedad es de 13%, el retorno para las personas es 25% más de ingresos y que el costo de la inacción es sumamente alto. 

Los cambios en la historia

Ahora estamos viviendo tiempos de dinamismo global y, cuando surgen estos momentos en nuestra la historia, debemos aprovecharlos. Debemos aprovecharlos porque la historia nos dice una y otra vez: "Los que reconocen los cambios en la historia son los líderes visionarios que mueven el mundo hacia adelante" y estamos viviendo un momento así ahora mismo. Por primera vez, los Objetivos de Desarrollo Sustentable han reconocido el desarrollo de la primera infancia como elemento transformador. Una de mis anécdotas favoritas sucedió el 22 de septiembre de 2015 cuando todos los jefes de Estado estaban reunidos en Nueva York. Como dijo Rafael, estábamos trabajando en UNICEF cuando se reunieron todos los jefes de Estado. ¡Fue muy emocionante! Todos los guardias de seguridad, todos los primeros ministros, los presidentes. El secretario general de las Naciones Unidas estaba siendo entrevistado por muchísimos medios y prensa y les dijo "La transformación que el mundo busca para los próximos 15 años se basa en el desarrollo de la primera infancia". Este es un compromiso global que debemos aprovechar. Y ahora no son solo los ODS porque recientemente las 20 economías más poderosas del mundo, el G20, se reunieron y respaldaron este mismo llamado. La historia está de nuestro lado. ¿Cómo vamos a aprovechar ese impulso? La decisión y la acción están a nuestro alcance. 

Responsabilidad de actuar

Han escuchado la ciencia, han escuchado los datos, saben que la historia está de nuestro lado. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de actuar. ¿Actuaremos o no? Con los ODS hemos visto que al invertir en la primera infancia obtenemos retorno sobre muchos objetivos. Hemos visto que es posible alcanzar los objetivos de nutrición eliminando el bajo crecimiento, reduciendo la mortalidad infantil, asegurándonos que los niños estén listos para aprender en la escuela, y previniendo la violencia y la disciplina agresiva en el hogar. Pero hay más. También vemos que alivia la pobreza, que mejora el empoderamiento de género, que crea trabajo decente para la fuerza laboral, que considera a los niños y genera acciones contra el cambio climático, otro grave problema al que me referiré enseguida. 

Tenemos indicadores y metas muy claras cuya medición debemos priorizar. El indicador 4.2.1 mide el desarrollo cognitivo de los niños, qué tan bien está su salud, su aprendizaje y bienestar. Es una medición basada en la población que está lista para ser implementada. ¡Midámosla todos los años! Comprometámonos a medir este indicador los próximos 10 años para cada año demostrar cómo nuestros niños mejoran en sus primeros años de vida gracias a la implementación de las políticas correctas. También tenemos el indicador temático 4.2.3 que analiza estos entornos de aprendizaje positivos y estimulantes que mejoran la vida de las familias. Sabemos que las familias importan. Sabemos que padre y madre quieren lo mejor para sus hijos. ¡Realicemos un monitoreo de esto! ¡Midámoslo! Ahora tenemos las herramientas para medir el impacto de nuestra inversión, incluso a nivel nacional. Ya no necesitamos los datos globales. Podemos crear nuestro propio índice para Paraguay y monitorear los cambios logrados a nivel nacional. 

Tendencias regionales y globales

Entonces, con esta verdadera esperanza, transformemos la situación de los niños. Porque necesitamos saber cuáles son nuestros valores de referencia para poder medir nuestros avances. Cuando estudiamos la situación de los niños y creamos programas, analicemos algunas tendencias regionales y globales porque estos serán los programas de los próximos 10 años. Estamos creando programas para avanzar. 

La primera tendencia importante es muy aleccionadora y dura. Es una tendencia de violencia. La exposición y la experiencia de violencia de niños pequeños es una epidemia mundial. ¿Pueden creer que en Latinoamérica 2 de cada 3 niños menores de 4 años experimentan cierto grado de agresión, crianza hostil y disciplina violenta en el hogar? Les acabo de describir lo que sucede en el cerebro al sufrir estrés crónico. 

Veamos otras tendencias. La urbanización. La urbanización está en aumento. Aumenta en todo el mundo. Aumenta aquí en Paraguay. Al analizar las tendencias de urbanización, debemos programar de manera diferente porque ahora los entornos de las familias son diferentes de los entornos rurales. Debemos programar diferente porque la cultura de la familia y de la comunidad está cambiando. Debemos adelantarnos al futuro y pensar cómo vamos a programar para los niños tomando en cuenta estas tendencias de urbanización. 

Otra importante tendencia es la migración. En efecto, los datos del año pasado hablan de aproximadamente 71 millones de migrantes. Para familias migrantes, programamos de manera diferente que para familias estables en un solo lugar. Las familias migrantes no cuentan con estructuras y recursos. Su vida está en su mochila. Su vida se trastocó. ¿Cómo estamos programando para esta situación? 

Crisis humanitaria. De igual manera, vemos el efecto del cambio climático, de los conflictos en la vida de las familias. 

Ahora analicemos el cambio climático. Ya sentimos el impacto del zika sobre la salud en nuestros países. ¿Qué sucede con el cambio climático y su impacto sobre la salud de los niños? 

Y ahora surge otro grave problema. Los efectos de la contaminación en el desarrollo del cerebro. Hasta ahora pensábamos que la contaminación afectaba los pulmones, la respiración, que los niños contraían asma. Pero ahora sabemos que la contaminación también afecta el desarrollo del cerebro. Porque los niños inhalan las pequeñas partículas en el aire contaminado, éstas ingresan al sistema sanguíneo de los pequeños, rompen la barrera sanguínea e ingresan al cerebro. Y, una vez en el cerebro, comienzan a dañar la materia gris del desarrollo cerebral, por lo que la contaminación afecta fuertemente el desarrollo y debemos programar tomando esto en cuenta. 

A nivel mundial, la situación es que 43% de los niños menores de 5 años no alcanza su desarrollo potencial. Una estimación para todos nuestros países es que estamos perdiendo la mitad de nuestro capital humano. Estamos perdiendo 43% del capital humano y lo podemos evitar porque sabemos que contamos con las intervenciones como les mostré en la regla de las etapas de la vida. Lo podemos prevenir. Miremos las cifras de bajo crecimiento que afecta a 155 millones de niños. El año pasado UNICEF calculó que 29 millones de recién nacidos nacieron en una situación de conflicto. ¿Se imaginan lo que toda esa turbulencia le hace a un niño en crecimiento, a su familia? Les hablé sobre nuestro aire tóxico: 3 millones de niños respiran ese aire tóxico. Y cuando estudiamos las reglamentaciones gubernamentales, solo un puñado de gobiernos implementa las políticas y programas adecuados para contrarrestar todas estas amenazas y riesgos para el desarrollo. Solo 15 países implementan estas políticas. Esto significa que se requiere acción. 

Situación en América Latina

Ahora quisiera centrarme en la situación en Latinoamérica. Sé que es difícil leer esta diapositiva porque tiene muchos datos y números que analizan elementos importantes para el desarrollo infantil. Focalicemos en unas pocas cifras que hablan de educación, nutrición, salud, estimulación y cuidado en la primera infancia. A medida que analizamos estas cifras, si bien corresponden a toda la región, podemos ver claramente que reflejan la situación en Paraguay. Vemos claramente que la situación de los niños aquí es bastante similar en el sentido de que solo 1 de 6 padres participó en la estimulación temprana y cuidado de sus hijos. Eso significa que los niños están perdiendo ese ritmo de vida. Pocos niños tienen acceso a libros, lo cual significa que están perdiendo oportunidades básicas para aprender.   

Veamos la carga del riesgo en este gráfico muy ilustrativo que nos permite reflexionar sobre cómo priorizar nuestros programas por vulnerabilidad. ¿Cuáles son los grupos que necesitan más apoyo y cómo programamos para ellos? Necesitamos focalizar los programas de manera efectiva. En esta diapositiva observen la gama de factores de riesgo y la codificación en colores que detalla la cantidad de riesgos que enfrentan los niños. De cero riesgo hasta una acumulación de riesgos. Y con 3 a 4 factores de riesgo ocurre un grave descarrilamiento. Por ejemplo, están en su auto, el auto está funcionando bien, la calle está en buen estado. Están a punto de llegar a destino. Todo bien. Ahora se presenta un factor de riesgo... se quedan sin gasolina. No hay problema, pararán en la siguiente gasolinera. Dos factores de riesgo: se quedan sin gasolina y el camino está clausurado. Ahora es necesario un plan en serio. Tercer factor de riesgo: se quedan sin gasolina, el camino está cerrado y ahora empieza a llover torrencialmente. Tres factores de riesgo. ¿Llegarán a destino? No. Esto es lo que sucede a los niños. La acumulación de riesgos los descarrila. Debemos prestar atención a los niños que sufren más de 2 a 3 factores de riesgo porque sus posibilidades de superar las dificultades son escasas. Este es el camino para nuestra programación. Para que al programar, programemos acciones multisectoriales. ¿Por qué debemos actuar multisectorialmente? 

Acción multisectorial

Ahora adentrémonos en el cómo. ¿Cómo vamos a concretar esto? Lo que ahora entendimos claramente es que el cerebro requiere acción multisectorial. Las soluciones monosectoriales son necesarias pero insuficientes. Cuando coordinamos diferentes sectores obtenemos mejores resultados. Esto es lo que estamos aprendiendo al brindar entornos de aprendizaje cariñoso y estimulante a los niños. Ahora bien, debemos coordinar nuestras acciones sobre la base de algunas orientaciones. Primero, requerimos un análisis de los factores que generan el descarrilamiento de los niños en las personas de su entorno y las causas estructurales.  Este análisis nos permite comprender cuál es el camino de la adversidad y en qué punto debemos intervenir para marcar la diferencia. Una vez que identificamos los puntos donde queremos intervenir, comenzamos a ensamblar el paquete de intervenciones de nuestro programa. Un análisis de causalidad nos dice que las intervenciones deben ser multisectoriales y nos señala cuáles sectores se unen. 

Lo segundo que estamos aprendiendo de las intervenciones multisectoriales es el ahorro que generan en las finanzas públicas. Estos datos proceden de las islas del Pacífico que buscaban eliminar problemas como el bajo crecimiento. Al combinar las intervenciones en la línea azul, aumentan los ahorros para estos gobiernos y el retorno sobre la inversión es más rápido. Luego implementaron la intervención monosectorial representada por la única línea roja. Tardó más y costó más. 

Lo que nos queda muy claro es que no hay una solución única. No se puede tomar un modelo de otro país y aplicarlo en otro país. Debemos crear nuestro propio modelo, por eso es nuestra experiencia colectiva es de suma importancia. Lo que les estoy presentando es una ciencia. Ustedes son los artistas que tomarán esta ciencia y diseñarán el programa adecuado para Paraguay. Esta es la lección importante que nos arroja cómo se coordinan los programas en todo el mundo. 

Por ejemplo, el programa "Crece contigo" en Chile que ustedes ya conocen… Ellos utilizaron un diseño propio, ¿verdad? Utilizaron un diseño que combinó la protección social con servicios de salud y la crianza parental de los hijos desde la primera infancia hasta los 4 años de edad. Actualmente el programa cubre aproximadamente 80% de la población y está totalmente financiado por el gobierno federal. Ha sido un programa sumamente efectivo, lleva 12 años de implementación y ahora está instituido por ley. Ese es un diseño de coordinación. 

Un segundo diseño de coordinación es de los Estados Unidos. Este es el programa “Head start”, lanzado en 1965. He aquí una foto histórica de la primera dama, esposa del entonces presidente Johnson de Estados Unidos. Este programa comenzó como medida contra la pobreza. Se dieron cuenta que al invertir en los niños, empieza a cambiar el ciclo de pobreza. Este programa ha atendido a más de 25 millones de niños. Tiene 2 componentes. Un componente que llega a las familias con hijos de 0 a 3 años de edad, con visitas domiciliarias, diagnóstico temprano de discapacidades y apoyo a la familia. El otro componente es cuidado infantil para niños mayores de 3 años. 

Otro modelo proviene de la India, cuyo gobierno es enorme y su población es enorme. Su sistema de coordinación es diferente. Este modelo se lanzó en 1975 y ha atendido a más de 39 millones de niños menores de 6 años. En este modelo cada ministerio tiene su propio programa insignia. Operan en el marco de su programa insignia, pero coordinan el servicio a través de los Servicios Integrados para el Desarrollo del Niño (ICDS). Es el programa más extenso del mundo para la primera infancia. Qué diferente al modelo chileno, ¿verdad? En Chile todos se unieron. En el caso de la India, todos operan por separado, pero se coordinan en el lugar de prestación del servicio. Por lo tanto, los modelos de coordinación realmente cambian dependiendo de lo que uno busca.

El último modelo proviene de Ruanda. El modelo de Ruanda es interesante porque es una alianza público-privada para prestar servicios y generar demanda para lo que desean las familias. En este caso, la coordinación va más allá del gobierno e incorpora al sector privado para crear estas familias para el desarrollo de la primera infancia, como modelo para las instituciones ubicadas en pueblos y en diferentes plantaciones de té. Gracias a la alianza público-privada, una vez que las familias obtienen la experiencia de servicios de calidad, exigen más a sus empleadores, se genera más demanda. En otras palabras, cuando examinamos la coordinación del desarrollo de la primera infancia, vemos que hay modelos diferentes. Lo que necesitamos son políticas sólidas que generan un entorno propicio. Lo que necesitamos es una coordinación muy local, ahí donde los servicios interactúan con las familias.  

Compromiso político

También debemos prestar atención a la gobernanza de la financiación. Esto se refiere a cómo asignamos el dinero de nuestro presupuesto limitado para obtener los mejores resultados. Hay tres lecciones importantes aprendidas a partir de la coordinación, pero la más importante es el compromiso político. Aquí vean esta barra amarilla que ilustra el compromiso político. Compromiso político no se refiere solamente a los formuladores de políticas. Compromiso político es la sociedad civil que aboga por lo que la población necesita para garantizar que se cumpla ese compromiso. Compromiso político son los diferentes sectores trabajando juntos para garantizar que no despriorice a la primera infancia, compromiso político ha sido el común denominador de todos los programas y lo publicamos en la revista Lancet hace unos años. 

Ahora llegamos a la última parte del cómo. ¿Cómo especializamos esta integración de los servicios para la niñez? Comencemos con una imagen sencilla que vamos a desglosar. Cada sector tiene su propia intervención, ¿verdad? Cada uno de ustedes puede pensar en una intervención por sector. Por ejemplo, para salud tal vez digan inmunización. Para educación, tal vez digan preescolar. Para nutrición, tal vez digan asesoramiento nutricional. Para protección social, tal vez digan transferencias monetarias. Cada sector tiene su propia intervención y ahora debemos unir las intervenciones en paquetes teniendo en cuenta la adversidad, las amenazas al desarrollo (qué necesita el cerebro) y las tendencias futuras en la sociedad para las que estamos programando. Creamos este paquete de intervenciones esenciales e identificamos cuáles son las plataformas desde las cuales vamos a lanzar los servicios para que lleguen a las familias de manera sistemática y fortalecedora. Analicemos esto paso por paso. 

Entonces, ¿cuáles son los factores que debemos tomar en cuenta a la hora de organizar estas intervenciones? Debemos contestar 4 preguntas. ¿Qué estamos armando? ¿Dónde lo vamos a entregar? ¿Quién los entrega? Y debemos entender la demanda desde la perspectiva del beneficiario.

Desarrollo infantil en Paraguay

Comencemos con el qué. El qué es el ingrediente crítico que marcará la diferencia en el programa. Un ejemplo del que estoy realmente orgullosa es lo que Paraguay ha logrado para el desarrollo infantil. ¡Les felicito! Dondequiera que vaya en el mundo hablo de lo que Paraguay hizo para el desarrollo infantil. ¡Es realmente magnífico! Han tomado esta herramienta efectiva, desarrollada por la OMS y UNICEF, que reúne los elementos de sensibilidad, juego, estimulación y cuidado que forman parte del conjunto básico de mensajes que los trabajadores de primera línea transmiten a las familias para que comprendan su rol. Cómo mejorar la interacción con sus hijos, cómo reducir la disciplina agresiva, cómo reducir la violencia, cómo entender a sus hijos, cómo combinarlo con nutrición y cuidado. Estoy impresionada con las adaptaciones que realizaron aquí para incluir a las familias con discapacidades. Incluso la traducción al guaraní, ¡es impresionante! Es realmente fantástico cómo han identificado una herramienta efectiva y tan necesaria para la primera infancia. No cubre todo lo de la primera infancia, pero es una herramienta y Paraguay la ha implementado magistralmente. También la forma en que comenzaron a integrarla a la prestación de servicios existentes del Ministerio de Educación, a través del desarrollo social. Ayer fue un privilegio visitar la Municipalidad de Asunción y ver el modelo y ver cómo se entrega en el mercado local, en el centro que se creó. También me impacta cómo incorporaron el rol de las maestras mochileras y de las madres líderes en el cuidado para el desarrollo infantil. ¡Están agregando! Como dice mi colega, están agregando la sal a la comida, mejorando su sabor con este ingrediente clave. Sé que los colegas tienen una exposición afuera donde hay más sobre este tema. Este es el primer paso: identificar el qué. Piensen en la regla que les mostré con todas las intervenciones e identifiquen cuáles son las necesarias para encarar las amenazas, la programación futura y las metas que buscan para los niños. 

La siguiente pregunta es: ¿dónde voy a implementar estas intervenciones? ¿Las familias acuden a los centros de salud? ¿Debemos llegar a las familias en comunidades distantes? ¿La mayoría de las familias vienen a centros de cuidado infantil? ¿Dónde recurre la mayoría de las familias para que podamos identificar ese lugar? Esta es la parte más sencilla del diseño de nuestro programa. Porque en realidad encontramos a niños y sus familias solamente en 2 a 3 lugares, ¿verdad? Están en su casa, en una clínica, en un centro de cuidado infantil o en una consejería. No es necesario buscar muchos lugares donde intervenir. 

Plataformas de entrega

Es importante identificar algunas características de las plataformas de entrega. Primero, la plataforma debe estar bastante bien desarrollada y poder entregar intervenciones efectivas. Segundo, debe llegar a muchas familias necesitadas, a los niños que necesitan atención; su cobertura debe ser bastante extensa. Es importante que tenga la capacidad de incorporar otras intervenciones. Debe ser efectiva y asequible. Una vez que tomamos todo esto en cuenta, habremos comenzado a identificar dónde vamos a llegar a las familias. Porque no se trata de crear un modelo en cualquier parte y pretender que las familias lleguen ahí. Al contrario, tenemos que estar ahí donde están las familias, donde están las comunidades. 

La siguiente pregunta es: ¿quién está prestando estos servicios? El problema de los servicios para el desarrollo de la primera infancia es que no son solamente productos, son servicios que se basan en la interacción humana. Los niños y sus padres necesitan esa interacción humana. Necesitan ese apoyo, ese apego, esa confianza. Cuando criamos a nuestros hijos, recurrimos a fuentes confiables de información. No recurrimos a cualquiera. Por lo tanto, quién brinda los servicios es de suma importancia. Cuando identificamos quién es una fuente confiable de información, comenzamos a pensar en su empoderamiento, en el desarrollo de sus capacidades. Comprendemos que existen dentro de la red comunitaria y forman parte del sistema de salud, del sistema de previsión social. Lo que aprendemos de nuestra investigación es que la supervisión de apoyo es clave para fortalecer las capacidades de los trabajadores de primera línea.  Cuando estos trabajadores de primera línea se sienten apoyados en su tarea de asesorar a los padres, de proveer cuidado sensible, de poder enseñar prácticas de higiene y de salud, sienten que sus habilidades se desarrollan y así obtendremos muy buenos resultados. Primero, retendremos más personal. Segundo, prestarán sus servicios más efectivamente. Estudiamos esto en Pakistán en el programa “Lady health worker”. Es uno de los programas de trabajadores de la salud más grandes del mundo. Estudiamos estos factores y descubrimos que se producen cambios al incluir una supervisión de apoyo. También se producen cambios con la participación del padre porque todas las intervenciones tienen más sostén. Aumentan las probabilidades de que la familia ponga en práctica los mensajes. Por lo tanto, el quién es un factor clave de la inversión. 

Por último, debemos analizar lo que las familias quieren. La crianza de los hijos es algo muy personal. Está muy del lado de la demanda. El marketing ha tenido mucho éxito capturando la imaginación de los padres, ¿verdad? Venden productos que creen que los padres querrán para sus hijos. Debemos hacer lo mismo con los servicios de calidad. “Juguetes para toda la vida” fue un trabajo increíble para que atraer la demanda. Al atraer esta demanda, las familias empiezan a avanzar. Se sienten empoderadas al poder decir “queremos esto para nuestros hijos”. Saben cómo luce algo de calidad. 

Tenemos una campaña global de UNICEF llamada “Early moments matter”. La estamos implementando en 144 países y estamos aprendiendo cuán importante es dar al padre el mensaje de que el padre importa, que de que es importante para el desarrollo de su hijo. Son mensajes claves que producen cambios. Estamos empezando a ver más participación del padre, algo que fomentamos. Vemos que las familias pueden relacionarse con mensajes muy sencillos como “alimentos, juegos, amor”. Debemos canalizar esta demanda porque, independientemente de la cobertura, las familias no acudirán al servicio a menos que sea algo que están buscando y que quieren. 

Alianzas público-privadas

Creo que debemos tomar muy en serio las coaliciones público-privadas. Todos nos unimos como una sola comunidad para las políticas favorables para la familia porque estas políticas son favorables para la niñez, son favorables para las mujeres, son favorables para los negocios y son favorables para la economía. ¿Y cómo sucede eso? Este diagrama es complicado, pero el cuadro azul muestra el diamante de actores que se juntan para que todo esto suceda. Cada uno de nosotros forma parte del diamante, podemos incluirnos en él. 

Hay cuatro conjuntos de políticas que realmente producirán un cambio. Permiso de maternidad, pausas para amamantar, cuidado infantil asequible y de calidad, y un subsidio de manutención o subsidio financiero para los niños. Cada una de estas políticas ha demostrado ser muy efectiva. Veamos la primera, el permiso parental. Por cada mes de licencia adicional que recibe una madre, las tasas de supervivencia infantil aumentan 3% en los países de ingresos altos y 13% en los países de ingresos bajos y medios. Por cada mes adicional de licencia parental que recibe una madre, la duración del tiempo de lactancia aumenta en dos meses, lo que conduce a mejor salud e inmunidad del niño. Otra estadística indica que por cada mes de licencia por lactancia, de licencia por maternidad, las diarreas infantiles disminuyen 35%. Los niños tienen mejor salud, es decir, se reducen los costos de atención médica. Hemos calculado el efecto de cada una de estas políticas para los niños, las mujeres, las economías, los negocios. Y las cifras son impresionantes. Los resultados finales para las fábricas, para la agricultura, son sumamente positivos. 

Para unir estas políticas intersectorialmente, es necesario realizar cuatro cambios. Debemos cambiar nuestra mentalidad de maternidad a maternidad y paternidad. No se trata solo de madres, sino de madres y padres (es decir, parental). Debemos cambiar de infraestructura a personas: nuestras políticas no son efectivas solo en papel, tienen que estar centradas en las personas y debemos ofrecer capacitación, desarrollo de capacidades. Si los padres quieren licencia parental, los empleadores no deben discriminar contra ellos. Debemos contar con espacios seguros para que las madres amamanten, extraigan leche cuando salen a zonas rurales, a la chacra. Pasar de lo individual a la corresponsabilidad. Esta es la tercera línea azul donde cuidar a los niños no es solo responsabilidad de uno de los padres, sino de la sociedad en general, del empleador y de la familia. Por último, el cambio de un modelo de estrés parental a bienestar familiar. Realizamos estos cuatro cambios con estas cuatro políticas y empezaremos a ver familias fortalecidas y apoyadas. Son la piedra angular de la sociedad que nos hace avanzar. 

Ahora quisiera concluir con lo que dije al inicio, o sea, los derechos del niño. Todos creemos en estos derechos. Estamos celebrando el glorioso 30 aniversario. Todo niño tiene derecho a la supervivencia y al desarrollo. Debemos tomar esto muy en serio. Como dijo la directora ejecutiva de UNICEF: “No podemos construir un futuro más sustentable si no invertimos en quienes llevarán ese futuro adelante”. Comprometámonos con esta inversión hoy, comprometámonos a expandir nuestro buen trabajo. Soñemos juntos porque puedo garantizar esto: este sueño que hoy soñamos juntos creará un Paraguay diferente y dará a cada niño el mejor comienzo en la vida. 

Muchísimas gracias.