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Informar y cuidar la salud mental de las juventudes

La forma en que comunicamos y consumimos noticias impacta en el bienestar de las juventudes

Rocío Núñez
Una joven escribiendo su sueño en un mural
UNICEF México / Antonio Luna
27 Octubre 2025

Para UNICEF, el trabajo periodístico es central en la garantía del derecho de adolescentes y jóvenes a recibir información sobre lo que sucede en el mundo. Su rol es también fundamental en la construcción de narrativas que brinden información, pero también que protejan y promuevan su bienestar integral.

La evidencia indica que la cobertura mediática tiene un impacto en el estado emocional y el bienestar psicosocial de quien la consume, lo que significa que influye en cómo nos sentimos, pero también en cómo nos relacionamos con otras personas y en las dinámicas del entorno en el que vivimos.

Adoptar prácticas responsables de generación de contenidos, acompañar el consumo de noticias y fomentar estrategias de autocuidado y cuidados colectivos permite que las y los adolescentes y jóvenes transformen su interés por la situación global (y la sobrecarga emocional que esto conlleva) en acciones constructivas.

El reto para periodistas, familias, y las y los propios adolescentes y jóvenes, es equilibrar el ejercicio del derecho a informar y a estar informados, mientras se protege y garantiza su salud mental. 

Hallazgos clave del estudio “Entendiendo cómo los desafíos globales afectan la salud mental de la generación z”

  • Alto consumo de noticias: tres de cada cuatro (76%) adolescentes y jóvenes mexicanos de la Generación Z (Gen Z, personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2012) consumen algún tipo de noticia al menos una vez por semana, cifra que supera el consumo de publicaciones de amistades/familiares (71 %).
  • Sobrecarga emocional: 75 % de las y los adolescentes y jóvenes declaran sentir agobio después de exponerse a noticias.
  • Preocupación y esperanza: la Gen Z mexicana se encuentra entre las más preocupadas por el futuro de su comunidad, su país y el mundo (67 %, 73 % y 75 % respectivamente), pero al mismo tiempo está entre las más esperanzadas (70 % cree en un futuro mejor para su comunidad y 68 % para el país).
  • Sentido de responsabilidad: 64 % siente responsabilidad y capacidad para desempeñar un rol activo en su presente y su futuro.
  • Estrategias de afrontamiento: Actividades como escuchar música (86 %), pasear (81 %), compartir con amistades/familia (77 %), estar en la naturaleza (76 %) o hacer ejercicio (74 %) mejoran su estado de ánimo tras consumir contenidos de noticias que resultan abrumadores.
  • Enfoque de género: las mujeres de la Gen Z se abruman más con las noticias (77 % vs. 65 %) y han necesitado más acompañamiento en términos de salud mental (55 % vs. 45 %).
  • Actores de incidencia: la mayoría identifica a escuelas (81 %), gobiernos (75 %), organizaciones internacionales (75 %) y medios de comunicación (66 %) como actores clave para mejorar su salud mental.

Recomendaciones para periodistas, personas cuidadoras, adolescentes y jóvenes

Periodistas

  1. Contextualiza la noticia y ofrece balance. Las y los adolescentes y jóvenes en México tienden a sentirse abrumados por temas como la injusticia social, el cambio climático, la incertidumbre económica, entre otros. Ofrezca contexto a través de su contenido periodístico, explique causas y consecuencias, y equilibre con historias que ofrezcan soluciones o propongan acciones individuales y comunitarias. Esto puede contribuir a reducir la sensación de impotencia, frustración y desesperanza.
  2. Incluye en tus notas recursos de apoyo emocional. Al cubrir temas sensibles (como situaciones de violencia, crisis ambientales y humanitarias, etc.), proporcione siempre información sobre líneas de ayuda y recursos psicológicos, así como contactos de organizaciones e iniciativas locales que fomenten las redes de apoyo. Incluya recursos que puedan ser útiles tanto para individuos como para familias y comunidades, considerando que las noticias no solo afectan a quien las lee, sino también a su entorno. Usted, como periodista, puede canalizar a la audiencia hacia servicios de contención emocional y puede contribuir en el fortalecimiento de los vínculos y el apoyo familiar y comunitario.
  3. Integra voces adolescentes y jóvenes en tus contenidos periodísticos. Este grupo se asume como responsable y capaz de incidir de manera positiva en su presente y su futuro, pero también en el de la sociedad y el mundo en el que habita. No limite su participación a responder entrevistas, visibilice su rol como agentes de cambio. Reflejar sus perspectivas en las narrativas periodísticas no solo fortalece su derecho a participar, también puede ayudar a reducir la ansiedad que les genera el consumo pasivo de noticias.
  4. Presenta la información de forma ética y responsable. Detallar con claridad cómo se obtuvieron los datos, citar fuentes verificadas y advertir sobre la diferencia entre hechos y opiniones fomentará en adolescentes y jóvenes el desarrollo del pensamiento crítico, el cuestionamiento y la curiosidad por investigar más allá de los titulares. Al hacerlo, usted no solo contribuye a disminuir la ansiedad que puede generarles la sobreexposición a noticias, también a impulsar su capacidad de informarse de manera consciente y responsable.

 

Madres, padres y personas cuidadoras

  • Acompaña el consumo de noticias. Procure ver estos contenidos con sus hijas o hijos, comente lo que está ocurriendo y escuche cómo se sienten al respecto. Hablar sobre lo que ven en las noticias y resolver dudas puede disminuir la ansiedad. Esto permite contextualizar la situación, lo que contrarresta la sensación de agobio.
  • Establece límites saludables. Definan juntos momentos de desconexión libres de pantallas y fomenten hábitos saludables, entre ellos minimizar el doomscrolling (revisar noticias de manera compulsiva). Evite que el tiempo de consumo de notas periodísticas interfiera con la convivencia familiar. Incentive actividades que mejoran el estado de ánimo, como escuchar música, hacer ejercicio, estar en la naturaleza o convivir con amistades. Estas estrategias son valoradas por las y los propios adolescentes y jóvenes, y pueden reducir la sobrecarga emocional mientras fortalecen sus vínculos familiares.
  • Fomenta el pensamiento crítico. Anime a adolescentes y jóvenes a investigar cómo funcionan los medios de comunicación, quién controla los contenidos, qué tendencias pueden existir y cómo se establece la agenda pública. Entender que los medios solo reflejan una parte de la realidad puede ayudar a gestionar mejor la ansiedad.
  • Busca ayuda especializada. Si las noticias están generando demasiado estrés o malestar en sus hijos e hijas, no dude en buscar ayuda profesional. Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física.

     

Adolescentes y jóvenes

  • Verifica la información. Muchas veces la información se comparte sin comprobarse y, en ocasiones, con la intención de generar confusión e incertidumbre; a esto se le conoce como fake news (noticias falsas). Sé selectivo con las fuentes que consultas (puedes pedir ayuda para identificarlas). Antes de difundir, revisa si hay más de un medio serio que la respalde y si los datos tienen evidencia. Desarrollar esta mirada crítica te protege de la desinformación y contribuye al cuidado de tu salud mental.
  • Gestiona el consumo de noticias.  Programa momentos específicos para informarte y desactiva notificaciones innecesarias. Realiza pausas regulares y desconéctate antes de dormir. Es normal que algunas noticias despierten emociones intensas como ansiedad, enojo o indignación, y estas reacciones son completamente válidas. Para mantener tu equilibrio emocional, procura alternar con contenidos que te den esperanza.
  • Practica el auto cuidado y pide ayuda si la necesitas. Comparte cómo te sientes con amistades, familia o personas de confianza. Si sientes que la preocupación te sobrepasa, pide ayuda. Cuando las noticias te abrumen, haz actividades que te  permitan sentir mejor: escuchar música, convivir con amistades y familiares, salir al aire libre a caminar o visitar un parque cercano. Cuidar nuestra mente es una necesidad y pedir ayuda es un acto de valentía, no de debilidad
  • Transforma tu preocupación en acción. Al sumarte a movimientos sociales, proyectos escolares o iniciativas de voluntariado, reafirmas que tu voz y tus acciones cuentan en la construcción de soluciones. Tú puedes influir en tu presente y tu futuro, el de tu comunidad y el mundo en el que vives; aprovecha esa motivación para involucrarte en las causas que más te importan y preocupan.
  • Construye comunidad. La empatía y la colaboración son clave para construir comunidades más solidarias y un mundo con mayor capacidad de adaptación ante la situación actual. Recuerda que acompañarnos unos a otros y compartir nuestras inquietudes puede marcar la diferencia: en conjunto es más fácil encontrar soluciones, enfrentar los retos y mantener la esperanza en un presente y un futuro mejor para todas y todos.