El etiquetado nutrimental de México que protege a la infancia

Y tiene los elementos para considerarse como el mejor del mundo

Mauro Brero
Un producto con el nuevo etiquetado nutrimental
UNICEF México
08 Octubre 2020

México no solo es uno de los países que tiene los más altos niveles de sobrepeso y obesidad entre niñas, niños y adolescentes, sino también es un país donde todavía permanece una triple carga de la mala nutrición, sobre todo entre niños de familias vulnerables donde todavía hay altos niveles de desnutrición crónica y carencia de micronutrimentos.

Lo que tienen en común estas formas de mala nutrición desafortunadamente es que los niños afectados nunca podrán desarrollar su pleno potencial, mermando su contribución al desarrollo y a la prosperidad económica y social de nuestro país. Otra cosa que tienen en común es la causa inmediata, una inadecuada alimentación. Estudios sobre la dieta de los mexicanos demuestran que, tanto en niños como en adultos, el consumo de verduras, frutas, leguminosas y oleaginosas es mucho menor a lo recomendable mientras la mayor parte de la energía que se consume proviene del consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, excediendo por mucho las recomendaciones internacionales.

Una causa más profunda de esta inadecuada alimentación es la presencia de un ambiente obesogénico en el que viven niñas, niños y adolescentes diariamente, donde hay una oferta omnipresente de productos alimenticios no saludables sumada a una excesiva y a veces agresiva publicidad y promoción de bebidas y alimentos no saludables, en contraste con la falta de información y educación nutricional adecuada. Esta situación genera lo que se conoce como asimetría de la información, es decir está muy cargada de un lado, del lado que fomenta el consumo de estos productos tan inadecuados para el crecimiento y desarrollo de un niño o niña.

Por esto es muy importante contar con un etiquetado frontal para alimentos que sea simple, consistente, llamativo, claro, que se puede interpretar inmediatamente y que no requiera hablidades matemáticas para ser entendido. El objetivo de un etiquetado nutrimental frontal es brindar información clara y veraz a los consumidores para ayudar a realizar elecciones alimentarias saludables.

Desde UNICEF hemos considerado que el nuevo etiquetado frontal adoptado por México tiene los elementos para considerarse como el mejor del mundo. En primer lugar, a diferencia del etiquetado anterior, se trata de un etiquetado basado en evidencia cientifica que se diseñó en coordinación entre la comunidad académica y las instituciones de salud.  

Además, para este nuevo etiquetado se consideraron experiencias previas como la de Chile en donde desde junio 2016 las autoridades sanitarias implementaron un etiquetado de advertencia de octágonos negros y que demostró ser comprendido por el 92.9% de la población además de influir en la decisión de compra de cerca del 80% de los chilenos. En consulta con expertos de Chile y de otros países como Perú y Uruguay donde también se ha implementado un etiquetado similar, se identificaron diferentes mejoras para el etiquetado mexicano. Una de ellas se relacionó con los empaques pequeños, los cuales son generalmente consumidos por niñas y niños, y por su tamaño en estos países no portan octágonos.  Esta situación además de afectar la información que reciben los consumidores, motivó a que muchos productos disminuyeran sus presentaciones para evadir los nuevos sellos. Esta experiencia fue retomada por los expertos que diseñaron el nuevo etiquetado e incluyeron mini octágonos con números, que indican en cuántos ingredientes críticos excede cada producto, información que se explica actualmente mediante un campaña gubernamental.

UNICEF México / Máquina negra

 

Para UNICEF la prioridad es la infancia y uno de los argumentos más importante para considerar al etiquetado de México como el mejor del mundo es el enfoque en la protección de niñas, niños y adolescentes. Evidencia de Chile, Uruguay y recientemente de México muestra que las niñas, niños y adolescentes, quienes llegan tomador decisiones alimentarias o influyen en la decisión de compra de sus padres o cuidadores, entienden el nuevo etiquetado frontal de advertencia.

También es importante destacar que a partir de abril del próximo año los productos que contengan sellos en su etiqueta no podrán incluir elementos que atraigan a las niñas, niños y adolescentes protegiendolos de estas estrategias de persuación. Otra cualidad del etiquetado mexicano son las leyendas indicando la presencia de edulcorantes y cafeina, sustancias que deben ser evitados en niños debido a diferentes efectos adversos que pueden generar en su salud.

Finalmente, con la mirada de una política integral que logre modificar paulatinamente el ambiente obesogénico, el nuevo etiquetado tiene el potencial de armonizarse con otras medidas como la regulación de publicidad, la venta y distribución de alimentos y bebidas en escuelas, así como las campañas de comunicación y educación nutricional.

En temas de etiquetado de alimentos y bebidas, los países enfrentan el dilema priorizar las preocupaciones de la economía de mercado versus el interés de la salud publica y de la niños, niñas y adolescentes. Desde UNICEF no tenemos duda de que en nuestro país se está tomando la mejor decisión en favor del interés superior de la infancia estipulado en la Convención de los Derechos del Niño firmada por México.