Una historia de perseverancia: Un pasaje libre para el agua

Agua y saneamiento en las escuelas - Orbia apoya a UNICEF -

Daniele Volpe
Historia de vida Agua y saneamiento en las escuelas
UNICEF Guatemala/Daniele Volpe
14 Octubre 2020

Durante mucho tiempo, en el Cantón San Marcos, Municipio de Jutiapa, la mala infraestructura impedía el acceso al agua potable de la comunidad, afectando directamente a las niñas y niños que asistían a la escuela, contribuyendo así a la deserción escolar.

Naydelin Núñez, de 11 años, cursa el 5to. grado de primaria en la escuela de la comunidad y sueña con ser contadora, “me encanta la matemática” afirma. Su hermano y su papá están en EE. UU., “migraron allá hace unos años” dice, “así como algunos de los familiares de muchos compañeros de clase”.

Al igual que todas las niñas y niños del resto del país, Naydelin no asiste a clases desde marzo, pero recuerda que cuando iba, en la escuela no había agua: “siempre había fallas, hace falta para los baños. Ojalá haya agua cuando volvamos a clases, sé que están trabajando para eso”. 

Agua y saneamiento en las escuelas
UNICEF Guatemala/Daniele Volpe


Cuando los niños tienen acceso a agua potable, retretes y jabón para lavarse las manos en la escuela, tienen un ambiente de aprendizaje saludable para estudiar y desarrollar todo su potencial.

 

El agua es un bien esencial en todo lugar y momento, pero cobra un mayor grado de importancia ante la necesidad del lavado de manos frecuente para prevenir diversas infecciones y el contagio de la COVID-19. Diversos estudios revelan que las personas socialmente vulnerables han presentado un mayor riesgo de infección ante el virus, por el simple hecho de no tener la posibilidad de lavarse las manos de la manera requerida e indicada por las autoridades sanitarias.

Agua y saneamiento en las escuelas
UNICEF Guatemala/Daniele Volpe

Desafortunadamente, es una realidad que afecta a millones de niños de todo el mundo. Aproximadamente el 40% de la población mundial (3,000 millones de personas) no cuenta con instalaciones apropiadas para el lavado de manos y carece de jabón en sus casas. Ese porcentaje aumenta hasta el 70% en países en vía de desarrollo, afectando a aproximadamente 900 millones de niños en las escuelas.

Agua y saneamiento en las escuelas
UNICEF Guatemala/Daniele Volpe

Esta era la situación en el cantón San Marcos, municipio de Jutiapa, especialmente en las aldeas de El Pino, Las Mesas y Las Mesitas. En el 2005, gracias a la organización y esfuerzo comunitario, se construyó un tanque de agua con el propósito de abastecer a las tres comunidades.

La comunidad pensaba haber resuelto el problema del agua. Ya contaban con un pozo, una bomba y la instalación de la tubería que conectaba con el tanque, ubicado en la cima de una colina. Sin embargo, no fue así. “El tanque tardaba mucho en rellenarse, hasta 12 horas, incrementando drásticamente los gastos de electricidad. Los tubos, cada 8 o 15 días se reventaban. Por 11 años tuvimos esos problemas y las personas ya estaban cansadas de trabajar en las reparaciones”, comenta Jesús Maeda Díaz, líder comunitario de El Pino.

ORBIA apoyar los programas de UNICEF en respuesta a la emergencia generada por la COVID-19. Y en esta oportunidad, parte de esas donaciones contribuyeron a la adquisición de 135 nuevos tubos de mejor calidad, cubriendo así la distancia de 800 metros entre el pozo y el tanque, proveyendo de agua potable a más de 300 familias. “Ha sido una gran bendición”, remarca Jesús.

Agua y saneamiento en las escuelas
UNICEF Guatemala/Daniele Volpe

Proyectos similares han sido desarrollados en otros 7 países, Brasil, Colombia, Ecuador, India, México, Perú, y Sudáfrica, para habilitar instalaciones para el lavado de manos en áreas donde más se necesita, beneficiando a 450.000 personas.

Al tener los tubos nuevos, en una semana logramos terminar la instalación. Estamos muy contentos por el apoyo recibido y pensamos en todos los beneficios para nuestra comunidad”, dice Salvador Escobar, líder comunitario de la aldea Las Mesas.

La esperanza de toda la comunidad reside en saber que, pronto la escuela contará con agua, y con un poco de suerte, antes de que se reanuden las clases. Así lo comenta Beatriz Barahona, maestra del establecimiento educativo del sector: “desde el 2008, cuando empecé a trabajar aquí, tenemos problema con el agua. Eso influye mucho en la asistencia escolar de los niños porque al no tener agua en la comunidad los padres necesitan del apoyo de los niños para ir a traer agua para el uso doméstico. El pozo se ubica lejos y algunos niños no asisten a clases porque quedan cansados del trabajo. Obviamente eso afecta también a los estudiantes que sí vienen, porque no hay agua para los sanitarios o para lavarse las manos”.

Agua y saneamiento en las escuelas
UNICEF Guatemala/Daniele Volpe

Los niños que aprenden sobre el agua potable, el saneamiento y los hábitos de higiene en la escuela pueden reforzar comportamientos positivos de por vida en sus hogares y comunidades.

UNICEF está trabajando con gobiernos y socios para garantizar que cuando los niños regresen a la escuela, tengan el entorno más seguro posible para aprender y crecer.

Para cada niño y niña, acceso al agua.