Cuando cada minuto cuenta

Alerta AlbaKeneth

Francisco Javier Figueroa
Kimberly Salvatierra mirando al horizonte
UNICEF/GUA2017/Francisco Javier Figueroa
05 Abril 2017

Kimberly Salvatierra tiene 15 años, es una jovencita que vive con su madre en un cuarto de una casa ubicada en una de las zonas más humildes de la capital. Debido a experiencias traumáticas como la muerte de su hermano a manos de una pandilla, a la difícil situación económica en su hogar mantenido sólo por su madre -ya que su padre los abandonó cuando era muy pequeña y nunca más supieron de él-, y a inquietudes propias de su edad, Kimberly se fugó de su casa en dos oportunidades. Su madre, no dudó en colocar la alerta AlbaKeneth que funcionó de forma rápida y eficiente.

Cada día se reportan 18 casos de niñas, niños y adolescentes desaparecidos. La Alerta AlbaKeneth es un sistema para la búsqueda, localización y protección inmediata de niños, niñas y adolescentes desaparecidos o sustraídos.

En Guatemala se le denominó Alerta AlbaKeneth, en homenaje a dos niños, Alba España y Keneth López, quienes fueron robados para ser vendidos y explotados. Poco tiempo después de ser robados, ambos niños fueron brutalmente asesinados.

 

kimberly en la calle
UNICEF/GUA2017/Francisco Javier Figueroa

UNICEF, conjuntamente con la Fundación Sobrevivientes, abogaron por la formulación y aprobación de la Ley del Sistema de Alerta AlbaKeneth (Agosto del 2010) y desde entonces dan soporte a la Coordinadora Nacional del Sistema de Alerta AlbaKeneth, así como a la Unidad Operativa que trabaja bajo la dirección de la Procuraduría de la Niñez y la Adolescencia.

La mamá de Kimberly, Sara Salvatierra de 41 años, explica que al desaparecer su hija, fue a la Policía para reportarlo. Allí otorgó información básica de ella, como los rasgos físicos, edad, día y hora de la desaparición, sitios frecuentados, entre otros datos. Con esta información, la Policía activó la Alerta AlbaKeneth para su búsqueda a nivel nacional.

Un aspecto que Sara destaca es que la alerta funciona de inmediato, no como antes que había que esperar 36 horas para declarar desaparecida a una persona e iniciar su búsqueda. En su caso, Kimberly llevaba sólo dos horas desaparecida cuando se puso en marcha el sistema, ubicándola sana y salva cuatro días después. 

La alerta colocó a dos investigadores a cargo del caso, quienes llamaban continuamente a la mamá informándole de avances o pistas y solicitándole más datos con el objetivo de aumentar las probabilidades de encontrar a la adolescente.

La Alerta AlbaKeneth es un sistema que realiza una cobertura completa involucrando a diferentes instituciones nacionales (Policía Nacional Civil, Ministerio Público, Procuraduría General de la Nación, Dirección General de Migración, Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, Ministerio de Relaciones Exteriores, y la Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas) y servicios de emergencias como ambulancias, hospitales, bomberos, medios de comunicación y otros que puedan apoyar en la búsqueda. 

Sara se siente muy agradecida con el personal a cargo de la Alerta AlbaKeneth, no sólo por haberla ayudado a recuperar a su hija, sino también por el trato que recibió, respetuoso, cálido y genuinamente preocupado. Tanto es así, que cuando supo que a una conocida se le había perdido un hijo, ella misma le recomendó colocar la alerta en forma inmediata.

“Al principio no quería que me encontraras, pero ahora estoy feliz de estar de regreso en mi casa” dice Kimberly.

Hoy Sara y Kimberly están nuevamente juntas. La mamá sale a trabajar de lunes a domingo como barrendera de calles. Kimberly está ahora dedicada a estudiar y con la intención de recuperar los ciclos perdidos.

Sólo el 2016 se activaron 6.623 alertas de niñas, niños y adolescentes desaparecidos. De ellos, 4.413 fueron localizados y 2.210 se encuentran aún con la alerta activa y en proceso de búsqueda.

Cada vez que encontramos a un niño o niña desaparecidos o sustraídos, hay esperanza.

kimberly en el parque
UNICEF/GUA2017/Francisco Javier Figueroa