La prestación de servicios integrados impulsa las tasas de vacunación infantil en Pakistán

Una iniciativa innovadora vincula la vacunación contra la poliomielitis con los servicios de salud y nutrición

Hubo un tiempo en que Halima habría despedido sin miramientos a cualquier trabajador dedicado a la lucha contra la poliomielitis que hubiera llegado a su puerta con la intención de vacunar a sus nietos. 

Pero Saima Gul no formaba parte del personal dedicado a luchar contra esta enfermedad.  

Durante dos años, Saima visitó a Halima en su hogar para regalarle mosquiteros y medicamentos. Halima vivía en Gujro, en las afueras de Karachi. Cuando estaban juntas hablaban en pastún, el idioma de muchas familias de Gujro. 

Durante una de esas visitas, Saima se percató de que Halima, una abuela de 50 años, tenía una alergia en la piel y decidió llevarla al centro médico de Jannat Gul. Allá la ayudaron con su problema cutáneo y, además, le brindaron tratamiento para la molestia que tenía en las rodillas. La atención que recibió Halima la convenció de confiar en Saima y en el centro médico, hasta el punto de permitir que vacunaran contra la poliomielitis a sus nietas, Imán, de 4 años, y Ayd, de 18 meses. 

Halima, de 50 años, habla sobre la vacunación contra la poliomielitis en su casa en Jannat Gul Town en Gujro, en las afueras de Karachi, Pakistán
Halima holds Ayd, her 18-month-old granddaughter, who has just been vaccinated against polio.

Como trabajadora de primera línea contra la poliomielitis de la localidad gubernamental −el consejo de aldeas−, Saima participa en un programa de prestación de servicios integrados que vincula la vacunación contra la poliomielitis con numerosos servicios, como la atención de la salud, la nutrición, el agua, el saneamiento, la higiene y el registro de nacimientos. 

El programa surgió como resultado de la insatisfacción de numerosos progenitores y cuidadores de comunidades pobres cuyas demandas de servicios mejorados de agua y saneamiento, así como de servicios básicos de salud, solían ser ignoradas. También surgió del reconocimiento de que los casos de poliomielitis eran mucho más frecuentes en las comunidades que carecían de lo necesario para vivir. 

En Pakistán, el programa de erradicación de la poliomielitis presta servicios integrados en los 43 consejos de aldeas con mayor riesgo de presentar brotes de la enfermedad. Gujro, un barrio de aproximadamente 650.000 habitantes en Karachi, provincia de Sindh, fue elegido para participar en el programa debido a su historia de resistencia política, religiosa y cultural a la vacunación contra la poliomielitis, una enfermedad que solía infundir temor en todo el mundo, pero que actualmente está a punto de ser erradicada.

Khair Muhammad (izquierda), líder tribal de la comunidad pastún en Karachi, y Naeem Ur Rahman (centro), activista social contra la poliomielitis, hablan con un padre que se ha negado a vacunar a sus hijos contra la poliomielitis.
UNICEF/UN0723614/Syed Mehdi Bukhari Khair Muhammad (izquierda), líder tribal de la comunidad pastún en Karachi, y Naeem Ur Rahman (centro), activista social contra la poliomielitis, hablan con un padre que se ha negado a vacunar a sus hijos contra la poliomielitis.

En Gujro, la iniciativa de prestación de servicios integrados contribuyó a reducir significativamente el número de personas que se negaban a vacunar a sus hijos contra la enfermedad: de 4.254 en 2019 a 1.209 en 2022, lo que representa una disminución del 72%. Además, Gujro y la zona de Karachi no han registrado nuevos casos de la enfermedad, ni siquiera cuando surgieron nuevos brotes en Pakistán luego de 15 meses. En este país se registraron 20 casos de poliomielitis entre abril y diciembre de 2022.

El número de personas que se negaban a vacunar a sus hijos contra la poliomielitis se redujo en un 72 por ciento entre 2019 y 2022. 

La prestación de servicios integrados en el Centro de Salud Materna e Infantil de Jannat Gul comenzó en 2019, con apoyo de la Fundación Bill & Melinda Gates, Rotary International, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud. En la actualidad incluye servicios como pediatría, nutrición, planificación familiar, servicios prenatales, obstetricia, registro de nacimientos, vacunación básica y el método “madre canguro” para bebés con bajo peso al nacer. La iniciativa también cuenta con seis dispensarios, plantas de filtración de agua y campamentos de salud externos vinculados a las campañas contra la poliomielitis.

Un grupo de niños sentados en la sala de espera del Hospital Jannat Gul en el suburbio de Gujro en Karachi, Pakistán.
En el Hospital Jannat Gul en Gujro, un suburbio de Karachi, Pakistán, el Dr. Qurat Ul Ain Janjua examina a un niño de 4 años mientras Saima Gul, una trabajadora de la poliomielitis, le pregunta a su madre sobre el estado de salud de su familia y si necesitan cualquier ayuda.

Gulmina, una madre que llegó a la zona desde Afganistán, dijo que no había aceptado que vacunaran a su hijo mayor contra la poliomielitis. No obstante, un trabajador de la salud asignado a la lucha contra esta enfermedad logró que acudiera al centro de salud, donde dio a luz a su cuarto hijo. Desde entonces, Gulmina lleva a sus hijos al centro de salud para las citas de control, y ha hecho vacunar a todos contra la poliomielitis y otras enfermedades prevenibles mediante la vacunación. También ha hablado con sus familiares sobre el Centro de Salud Materna e Infantil de Jannat Gul.

“Estoy muy contenta con el tratamiento. Mi cuñada y otras mujeres de nuestras familias también han dado a luz aquí”.

Gulmina, madre de cuatro hijos.