El Manifiesto de la Juventud #ENDviolence

Los jóvenes quieren poner fin a la violencia en las escuelas. Esta es la manera en que quieren hacerlo.

Violence in schools. A student sits in a classroom in Villanueva, Honduras
UNICEF/UN0232616/Zehbrauskas

Para muchos estudiantes de todo el mundo, la escuela es un lugar peligroso. Hemos preguntado a los jóvenes acerca de sus experiencias en torno a la violencia en las escuelas, y sobre lo que creen que hay que hacer para impedirla.

La respuesta fue abrumadora, más de un millón de jóvenes expresaron su opinión. Más de 2 de cada 3 jóvenes dijeron que les preocupa la violencia dentro y alrededor de las escuelas. Pero también tienen ideas sobre lo que los estudiantes, los padres y madres, los maestros y los gobiernos pueden hacer para que las escuelas sean más seguras.

Hemos reunido a más de 100 jóvenes de todo el mundo para que preparen un manifiesto de la juventud con el objetivo poner fin a la violencia en las escuelas. Esta es la manera en que ellos quieren solucionar el problema

 

Principios generales

Diversidad y tolerancia

La igualdad es la base para promover la diversidad y la tolerancia en las escuelas. La igualdad debe ser un valor que se enseña y se demuestra en el hogar, y que se refuerza en las escuelas. Debemos reconocer que todos somos iguales. Nuestras diferencias, incluyendo la cultura, el género, la identidad, la discapacidad, la orientación sexual, la nacionalidad, la raza, el origen étnico, la situación migratoria y la religión, son distintos factores que nos hacen únicos y que es necesario celebrar, evitando que se conviertan en algo que nos divide. Nuestros planes de estudio, los maestros, la sociedad, los medios de comunicación, y determinadas instituciones como los gobiernos, tienen la responsabilidad de promover, practicar, enseñar y garantizar que las escuelas sean un espacio seguro e inclusivo para todos. Tienen la responsabilidad de eliminar y prevenir el estigma que nos impide lograr la igualdad en el aula y en el mundo.

Protección para todos los estudiantes

Siguiendo el principio de la coexistencia pacífica y respetuosa, las escuelas, debido a que son instituciones que pueden facilitar el cambio, deben cuidar, apoyar y proteger a todos los estudiantes, tanto a los que son víctimas de la violencia como a los que adoptan comportamientos violentos, juntamente con los padres y madres, los compañeros y la sociedad en general.

 

Nos comprometemos a

Ser amables

Nos comprometemos a ser respetuosos y cuidadosos en la manera en que tratamos a nuestra comunidad y a hablar cuando sea seguro hacerlo. La bondad es una responsabilidad que comienza por cada uno de nosotros.

Denunciar la violencia

Nos comprometemos a eliminar los tabúes y la victimización en torno a la denuncia de la violencia. Nos dirigiremos a las autoridades en las que confiamos, como por ejemplo los maestros, los consejeros, los representantes de la comunidad y otros estudiantes, cuando seamos testigos o sepamos de casos de violencia en la escuela. También nos comprometemos a crear canales dirigidos por jóvenes para denunciar la violencia.

Tomar medidas

Nos comprometemos a comenzar y apoyar iniciativas que promuevan la unidad, la curiosidad y el respeto mutuo en el hogar, en la escuela y en nuestras comunidades, incluso en Internet. Nos protegeremos los unos a los otros y nos guardaremos las espaldas. [#I’veGotYourBack #TeGuardoLasEspaldas].

 

Exigimos que

Nos tomen en serio

Exigimos que nuestros padres y madres, los tutores, las escuelas en su calidad de instituciones, los encargados de formular políticas y las comunidades reconozcan la esencia de nuestro ser, nuestra igualdad, nuestro derecho a la dignidad, nuestro derecho a existir en armonía en entornos libres de violencia en todas sus formas. Exigimos que, cuando se produzcan casos de violencia, se aborden con la urgencia necesaria, sin hacer que sea una carga para el niño.

Establecer reglas claras

Exigimos la protección y prevención de todas las formas y niveles de violencia en las escuelas, que deben regirse por normas, reglamentos y planes de acción claros que permitan la reforma y el recurso a un entorno de aprendizaje seguro para todos.

Hacer leyes que restrinjan las armas

Exigimos que los legisladores aprueben y pongan en vigor leyes que restrinjan la presencia y el uso de cualquier objeto que se puede utilizar como arma en las escuelas, incluyendo, entre otros, las armas de fuego y los cuchillos.

Asegurar nuestra seguridad al ir y venir de la escuela

Exigimos seguridad en el trayecto que seguimos para ir y volver de la escuela. No queremos que nadie nos haga daño de ninguna manera. También exigimos que se nos proteja con la ley y que se castigue a los infractores.

Proporcionar instalaciones escolares seguras

Exigimos entornos de aprendizaje seguros que incluyan los edificios y terrenos, los campos de juego y las estructuras fijas. Queremos que los pasillos, las aulas y los baños con opciones neutrales de género estén adecuadamente iluminados. Contamos con que existan medidas de seguridad como puertas, cámaras y personal de seguridad debidamente capacitado cuando sea apropiado. El personal de la escuela y los estudiantes necesitan instrucciones sobre lo que deben hacer en caso de emergencia.

Capacitar a los profesores y a los consejeros

Exigimos que los maestros y los consejeros emprendan una formación continua y sean capaces de identificar, responder y apoyar a los alumnos que se ven afectados por los problemas de la violencia escolar, y remitirlos a los servicios apropiados. La formación debe capacitar a los maestros y consejeros para que sean emocionalmente inteligentes, se ocupen de las cuestiones relacionadas con la inclusión y la diversidad, y proporcionen una disciplina positiva a todos los niños.

Enseñar el consentimiento y responder a la violencia sexual

Exigimos que todas las escuelas enseñen a todos los estudiantes, independientemente de su edad, identidad de género, sexo, discapacidad, religión, raza y orientación sexual, a respetar los límites físicos y sexuales de los demás. Todas las escuelas deben proporcionar medios accesibles y fiables para denunciar los casos de acoso y agresión sexual (ya sean físicos, psicológicos, emocionales y/o verbales) consagrados en los documentos y políticas de la escuela, que deben ser inclusivos.

 


El manifiesto será presentado a los ministros en el Foro Mundial de Educación en enero de 2019. El acto –organizado por UNICEF, Global Citizen, la JCI y la Alianza Mundial para Eliminar la Violencia contra los Niños antes del Festival Global Citizen Mandela 100– forma parte de la campaña mundial #ENDviolence de UNICEF.