Habilidades para la vida que abren nuevos horizontes para Daniela
Daniela quiere ser una adulta independiente y asume la formación académica y técnica vocacional como una caja de herramientas que podrá usar en el camino de la vida. Su filosofía es que los conocimientos que acumula le abrirán más puertas laborales.
Usulután, 5 de noviembre de 2025. “A mí no me da miedo tomar cursos de cosas nuevas. Para mí es algo más interesante, es como un desafío emocionante lo que puedo llegar a aprender”. Con esta forma de pensar, Daniela Recinos, de 13 años, se integró al curso vocacional dedicado a explorar y aprender las responsabilidades que asume la persona encargada de la caja en un banco.
“Este curso me llamó la atención porque pienso que en el futuro me puede ayudar a conseguir un trabajo” dice Andrea. Aquí aprendió algunas de las funciones de un cajero bancario.
La inspiración para Daniela es su mamá: “Ya que ella mi mamá no finalizo sus estudios, quiere un futuro mejor para mí. Entonces, yo me esfuerzo más para que se sienta orgullosa de mí”.
La materia preferida de Daniela son las matemáticas y le interesan carreras como medicina o los análisis de laboratorio. Si tiene alguna oportunidad de jugar en la cancha con sus amigas disfruta el fútbol o el básquet.
Entre sus pasatiempos se encuentra dibujar o pintar, le encantaría aprovechar su creatividad para aprender a diseñar libros infantiles.
“Cuando pienso en pintar es como un método de relajación para mí, me ayuda a desestresarme”, expone Daniela.
Daniela asegura que los cursos de habilidades para la vida ayudan a las y los adolescentes y jóvenes a tener una vida más completa e independiente.
Además, Daniela señala que para tener acceso a un trabajo decente es necesario la educación o aprender un oficio.
Agrega que la ventaja de tener formación técnica vocacional es que:
“Si tienes educación, se te van a abrir puertas en el camino… y podes realizar tus sueños sin depender de otra persona”.
El proyecto de respuesta humanitaria en niñez vulnerable, impulsado por UNICEF y ejecutado por Plan Internacional, gracias al financiamiento del Gobierno de Corea, apoya a la niñez con refuerzo escolar, atención psicológica, entrega de kits escolares, de higiene personal y apoyo económico.
Los cursos de habilidades para la vida están dirigidos a jóvenes entre los 15 y 20 años, el objetivo es brindar oportunidades a quienes han dejado de estudiar o desean conseguir un empleo. Alrededor de 350 jóvenes han participado de estos cursos.
La primera fase consistió en prepararlos para asistir a una entrevista de trabajo, cómo hacer la hoja de vida y la segunda, se les brinda la formación vocacional que elijan como: cajero bancario, sistematización de la información, diseñador de software, entre otros.