Aprendiendo los ODS y derechos de los niños con “La lección más grande del mundo”
Niñas y niños de El Salvador aprenden sobre la Convención sobre los Derechos del Niño y el papel fundamental de los ODS en la construcción de su mundo.
Antiguo Cuscatlán, La Libertad, El Salvador. Iris Vanessa Ortiz tiene claro que cuando crezca quiere ser médica veterinaria. “Me encantan todos los animales… siento que como seres humanos tenemos el deber de protegerlos”, asevera con una sonrisa en su rostro.
Iris asegura que sus papás le inculcaron el amor y sobre todo el respeto por la vida y la naturaleza. Es así como desde pequeña supo que tenía que cuidar de su entorno, algo que considera sumamente importante para su futuro y el de su familia.
“Yo creo que con el cuidado de los animales podemos ayudar a proteger también la naturaleza y el medio ambiente, todo eso que nos rodea, para que en el futuro podamos vivir de mejor manera y en armonía todos”, expresa.
Iris forma parte de un grupo de estudiantes de 7° grado del Centro Escolar Walter Thilo Deininger, (La Libertad), que han tenido la oportunidad de participar de “La lección más grande del mundo”; una iniciativa implementada por Project Everyone con apoyo de UNICEF y UNESCO en más de 130 países desde 2015, con el fin que los niños, niñas y adolescentes de todo el mundo tengan la oportunidad de aprender sobre los Objetivos Globales para inspirarse y llevarlos a la acción.
Tanto Iris como el resto de sus compañeros de aula recibieron esta lección por parte de la Ministra de Educación de El Salvador, Carla de Varela, quien los motivó a conocer más sobre sus derechos con “La lección más grande del mundo” y sobre todo, les animó a que se diviertan estudiándolos, a que inventen cómo ponerlos en práctica y a que imaginen cómo construir el mundo que desean: un mundo en el que sus derechos se vean realizados, teniendo como ideal un futuro sostenible y seguro para todos.
“Me sentí feliz, bien orgullosa de mí cuando me di cuenta de que en los objetivos que nos enseñaron hay varios que mencionan sobre cuidar nuestro planeta, proteger el mar y el medio ambiente… Yo sé que mis papás se van a sentir orgullosos cuando sea grande y sea veterinaria, y yo pueda cuidar de los animalitos porque de esa forma voy a poner mi granito de arena para también proteger el medio ambiente en el país”, dice Iris Vanessa.
En el marco de la lección, niñas y niños del centro escolar aprendieron de mano de la ministra sobre los vínculos que existen entre los ODS y sus derechos, enlazando así “La lección más grande del mundo” con la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), que este año conmemora su 30 aniversario.
Al respecto, Iris asegura que conocer sobre sus derechos permite fortalecer el ambiente de respeto y participación tanto en su escuela como en su entorno familiar y la comunidad en la que vive. Ella comenta con orgullo que en su casa sus padres siempre le han enseñado a fomentar el respeto mutuo, así como la apertura para que exprese y comparta sus ideas y pensamientos de manera participativa.
“Si conocemos nuestros derechos aprendemos a no discriminar a otras personas por su carácter, color de su piel u otras cosas… lo que aprendemos lo podemos aplicar al respetar a los demás, al amar a los demás y a sentir el mismo amor con todos, a no discriminar a nadie y aceptarlos, así como son”, agregó.
El Centro Escolar Walter Thilo Deininger tiene a su cargo la enseñanza de 1,250 estudiantes y cuenta para ello con 62 docentes. Para su director, el profesor Héctor Rubén Zelada, iniciativas como “La lección más grande del mundo”, que posibilita espacios para educar a niñas, niños y adolescentes sobre los ODS y los derechos de la niñez, son vitales para la formación de las generaciones que liderarán el desarrollo en El Salvador.
“Las niñas, niños y adolescentes son lo más importante, en estos momentos, para nuestro futuro. Creemos que, si ellos saben respetarse y respetar a los demás, esta sociedad va a tener muchos cambios, muy positivos y significativos”, aseguró.