Pensar en la infancia, la mejor elección
Los niños y niñas deben estar en el centro de todas las acciones, incluyendo los procesos electorales y las campañas políticas.
En los procesos electorales y las campañas políticas, debemos recordar una premisa esencial: las niñas, niños y adolescentes tienen derechos que no deben ser vulnerados ni instrumentalizados. Las elecciones son una oportunidad para promover el respeto por su bienestar y garantizar que sus necesidades sean parte central de las agendas públicas.
Protegiendo a la infancia en tiempos electorales
Las elecciones representan momentos críticos para las sociedades democráticas. Sin embargo, también conllevan riesgos para los grupos más vulnerables, entre ellos, los niños, niñas y adolescentes. Si bien es importante que estos procesos sean una plataforma para visibilizar sus necesidades y derechos, se deben evitar prácticas como:
- El uso de su imagen sin consentimiento.
- La instrumentalización política.
- La exposición a mensajes o entornos que comprometan su dignidad.
Según la Convención sobre los Derechos del Niño, los niños tienen derecho a ser escuchados (artículo 12) y a la privacidad (artículo 16). En contextos electorales, su voz debe ser tomada en cuenta al desarrollar programas y políticas que impacten sus vidas directamente, asegurando espacios seguros y adecuados para su participación. Además, su participación en asuntos que los afectan debe ser voluntaria, significativa y protegida.
Leyes clave en Ecuador
En el país, la Constitución y el Código de la Niñez y Adolescencia refuerzan estos principios:
- Artículo 44 de la Constitución: Reconoce a los niños, niñas y adolescentes como titulares de derechos, priorizando su desarrollo integral.
- Artículo 52 del Código de la Niñez y Adolescencia: Prohíbe el uso de menores en espectáculos o programas de proselitismo político y protege su imagen de usos inadecuados.
Oportunidades y riesgos en contextos electorales
Oportunidades
- Colocar los derechos de la infancia en el centro del debate público.
- Diseñar e implementar políticas públicas inclusivas, que respondan a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes.
- Promover una participación significativa de adolescentes en la vida democrática.
Riesgos
- Exposición indebida: El uso de su imagen sin consideración de su privacidad.
- Instrumentalización: Usar a niños como herramientas de propaganda política.
- Desinformación: Manejo inapropiado de información sensible.
Recomendaciones para actores políticos
- Proteger su privacidad: Evitar el uso de su imagen sin el consentimiento informado de los niños, niñas o adolescentes y sus cuidadores, asegurando que su exposición no tenga repercusiones negativas en el futuro.
- Incluir a la niñez en las agendas políticas: Proponer iniciativas claras que respondan a sus necesidades y beneficien su desarrollo integral.
- Fomentar su participación: Crear espacios seguros para escuchar sus opiniones sobre temas que impacten sus vidas.
- Capacitar a adultos: Sensibilizar a los responsables políticos para que promuevan y respeten los derechos de la infancia en todo momento.
Un compromiso colectivo
La protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes es responsabilidad de toda la sociedad, incluyendo a los actores políticos. Transformemos los contextos electorales en plataformas de inclusión, respeto y dignidad para las futuras generaciones.