Información sobre Preguntas y Respuestas de las vacunas contra COVID-19
Vacunas contra COVID-19
A continuación encontrará información para solventar algunas dudas respecto a la vacunación COVID-19. Esta información se actualizará de acuerdo a la evidencia científica y normativa definida por el Gobierno del Ecuador.
No. La vacuna solo tiene un fragmento del virus por lo que NO puede enfermarte de COVID-19.
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Mantenerse bien hidratado.
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Evitar hacer ejercicio mientras mantenga síntomas relacionados a la vacunación.
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Continuar usando la mascarilla.
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Lavarse frecuentemente las manos con jabón.
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Mantener distanciamiento físico.
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No acudir a lugares aglomerados.
Las vacunas aprobadas por los organismos internacionales y nacionales son seguras y eficaces.
Aquellas que ya han sido autorizadas han demostrado que reducen el riesgo de fallecer por la enfermedad, de desarrollar síntomas graves o incluso de enfermar.
Sí, se recomienda que se vacunen quienes hayan tenido COVID-19, una vez que la enfermedad haya pasado y cuenten con el alta médica.
Sí, debe completar el esquema de las dosis, una vez que cuente con el alta médica.
La vacuna no necesariamente evita el contagio del virus ni la transmisión a otras personas. Por ello, es importante que las personas vacunadas también mantengan las medidas de protección personal.
Hasta el momento se ha comprobado que la vacuna reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad, formas graves de esta, así como la muerte.
Sí, es fundamental seguir cumpliendo con todas las medidas de protección personal para disminuir la transmisión del virus y a su vez evitar que aparezcan nuevas cepas, pues aún vacunados podríamos contraer la enfermedad y contagiar a otros.
Esas medidas son el uso de mascarilla, mantener distanciamiento social y lavado frecuente de manos.
Al igual que sucede con las vacunas para otras enfermedades, en las 72 horas posteriores a la vacunación, puede provocar cansancio, dolor de cabeza, fiebre, enrojecimiento, hinchazón o dolor en el lugar de la inyección.
Estos efectos no son motivo de preocupación, al contrario, quiere decir que nuestro sistema inmune está respondiendo.
En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública ha avalado la vacunación de las mujeres en gestación y las mujeres en periodo de lactancia. Se recomienda la vacunación a mujeres embarazadas mayores de 35 años o con comorbilidades a partir de las 12 semanas de gestación y las embarazadas sin riesgo, a partir de las 20 semanas de gestación.
Según los lineamientos del Ministerio de Salud, es necesario que un profesional de la salud emita una prescripción médica y un certificado de comorbilidades que la mujer embarazada pueda presentar en la cita para la vacunación.
Sí, pueden vacunarse y el lactante no estaría en ningún riesgo.
Todas las vacunas aprobadas por los organismos internacionales y nacionales son seguras y eficaces.
Debemos vacunarnos con la vacuna que ofrezcan las autoridades nacionales en ese momento.
Hasta el momento, no se conoce ese parámetro con exactitud debido a la reciente disponibilidad de las vacunas. Sin embargo, existe evidencia que indica que las vacunas proveen inmunidad al menos por 6 meses.
Depende del laboratorio productor. Hasta el momento, la mayoría de vacunas contra el COVID-19 requieren de dos dosis para tener un esquema completo.
Hay un rango de tiempo en el que se recomienda aplicar la segunda dosis de cada vacuna.
La anticipación o postergación en algunas semanas por fuera de la fecha del agendamiento podría modificar la protección que brinda la vacuna; sin embargo, ello no implica la necesidad de aplicar una dosis adicional.
Se recomienda postergar la vacunación hasta que las personas se hayan recuperado de la gripe o de cualquier otro cuadro respiratorio o febril.
La probabilidad de desarrollar inmunidad es menor y el tiempo de protección también.
Se recomienda cumplir con el esquema de vacunación de cada vacuna.
Falso. Todas las vacunas aprobadas por la Organización Mundial de la Salud e instituciones regulatorias internacionales y nacionales son confiables y seguras.
Todas ellas están respaldadas por rigurosos estudios científicos que cumplieron con las tres fases de investigación.
Falso. Los microchips nunca se han usado en las vacunas y no son parte de las vacunas contra el COVID-19.
En Ecuador, todas las personas tienen derecho a vacunarse contra el COVID-19, sin importar nacionalidad o situación migratoria. Podrás vacunarte, según el rango de edad que corresponda en el Plan de Vacunación 9/100. Si tu turno ya pasó, puedes acudir a los centros de vacunación los fines de semana. Lleva un documento ecuatoriano o de tu país de origen. Si no tienes documentos, igual acércate. Cronograma de vacunación 9/100.
La evidencia indica que las vacunas actuales protegen contra las variantes del virus que produce la COVID-19, incluyendo la Delta. Vacunarse contra el COVID-19 y mantener las medidas de prevención como el uso adecuado de mascarilla, lavado de manos con jabón y distanciamiento físico es fundamental para disminuir la transmisión del virus y evitar que ocurran más mutaciones. Cuanto mayor es el nivel de transmisión, mayor es la probabilidad de que el virus mute.
Por la limitada disponibilidad de vacunas a nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado priorizar la vacunación en los grupos más afectados por la enfermedad. Solo cuando la población más vulnerable haya sido vacunada, se debería proseguir a la vacunación de niños, niñas y adolescentes mayores de 12 años. Para los niños menores de esta edad, se debe esperar las indicaciones de la OMS, que por el momento no ha aprobado la aplicación de ninguna vacuna en edades inferiores.
Como parte de su evolución natural, los virus hacen copias de sí mismos en un proceso denominado replicación en el que, a veces, las nuevas copias presentan pequeños cambios. Estos cambios se denominan “mutaciones”. En general, un virus mutado se considera una variante del virus original.
Aunque la mayoría de las mutaciones no tienen ningún impacto, algunas pueden conllevar alteraciones en la transmisión (por ejemplo, pueden propagarse más fácilmente) o la gravedad (por ejemplo, pueden provocar una enfermedad más grave). Algunas variantes como la Delta han demostrado mayor capacidad para transmitirse.
Las vacunas son productos que contienen microbios muertos o debilitados o pequeñas partes de estos, que activan las defensas naturales del organismo para que aprendan a resistir a infecciones específicas y fortalecen el sistema inmunitario.
Las vacunas contra COVID-19 han demostrado que reducen el riesgo fallecer por la enfermedad, desarrollar síntomas graves o incluso de enfermar. Las vacunas aprobadas por los organismos internacionales y nacionales son seguras y eficaces
La vacuna no previene la transmisión de la enfermedad, por lo que es importante seguir utilizando la mascarilla, manteniendo la distancia física y el lavado de manos, para cortar la transmisión del coronavirus.
Sí, la vacunación contra COVID-19 está recomendada para las personas que tienen diabetes, hipertensión u otras enfermedades cardiovasculares crónicas. También pueden vacunarse las personas con VIH.
Se recomienda que las personas que tuvieron COVID-19, se vacunen una vez que la enfermedad aguda se haya resuelto y cuenten con alta médica.
Generalmente es posible recibir la vacuna contra COVID-19 si está en tratamiento de otra enfermedad. Sin embargo, es importante que consulte a su médico.