Face to Face en UNICEF Ecuador: una conversación cambia vidas

El Face to Face va más allá de la recaudación, es confianza, empatía y compromiso para que ningún niño en Ecuador se quede atrás.

Face to Face en UNICEF Ecuador: una conversación cambia vidas
UNICEF/ECU/2025

Recaudación que conecta corazones 

El Face to Face es una de las formas más cercanas y humanas de recaudar fondos en UNICEF Ecuador. Consiste en un encuentro directo entre recaudadores y personas en calles, plazas, centros comerciales u otros espacios, donde se conversa sobre la realidad que viven miles de niñas, niños y adolescentes en el país. 

Más que una técnica de recaudación, el Face to Face es una experiencia de diálogo y sensibilización. Cada conversación abre la posibilidad de que una persona se convierta en donante y forme parte de una red de solidaridad que cambia vidas.

Face to Face como puente de confianza 

La gran diferencia del Face to Face frente a otros canales de recaudación —como digital o telemarketing— está en la confianza inmediata que se genera. 

  • Cuando un recaudador de UNICEF se acerca en una calle, plaza o centro comercial, no solo habla de la misión: abre un espacio de diálogo sincero y cercano.
  • El Face to Face tiene algo único: la posibilidad de mirar a los ojos, escuchar y responder preguntas en el momento. Esa confianza inmediata hace que muchas personas se animen a dar el paso y convertirse en donantes.
  • Algunas ya conocen a UNICEF, pero necesitan sentir este contacto humano para confirmar que su ayuda llegará a quienes más lo necesitan. Otras recuerdan que alguna vez apoyaron y, al reencontrarse con nuestros equipos, deciden retomar su donación. 

Cada conversación, incluso aquellas que no terminan en un aporte, deja una huella: un mensaje de solidaridad que puede florecer más adelante. 

Face to Face en UNICEF Ecuador: una conversación cambia vidas

Retos y aprendizajes del Face to Face 

  • Escuchar una respuesta negativa: no todas las personas se detienen, escuchan o deciden donar. Sin embargo, incluso un “no” deja huella, pues significa que se abrió un espacio de escucha y sensibilización. 
     
  • Factores externos: el clima, el ruido de la ciudad o el ritmo acelerado de la vida diaria hacen que cada jornada sea distinta y requiera paciencia y adaptabilidad.
  • Tolerancia y resiliencia: quienes trabajan en Face to Face aprenden a no desanimarse, a transformar cada experiencia en motivación y a mantener la sonrisa incluso en los días más difíciles.
  • Compromiso constante: se necesita convicción para detener a alguien unos minutos, conversar y abrir un espacio de confianza en medio de la rutina.
  • Lecciones que quedan: cada jornada enseña que la solidaridad se construye paso a paso y que una conversación puede ser el inicio de un cambio real para la infancia. 

Actualmente, cerca de 10 recaudadores en Quito y Cuenca invitan a cientos de personas cada día a detenerse unos minutos, escuchar y abrir el corazón. Face to Face es, en esencia, un puente que convierte simples conversaciones en compromiso y oportunidades reales para transformar la vida de miles de niñas y niños.