Academia Climática y de Biodiversidad Marino-Costera
Formación y acción juvenil para la conservación de ecosistemas costeros e insulares del Ecuador
- Español
- English
63 adolescentes y jóvenes de distintas provincias del país participaron en la Tercera Edición de la Academia Climática, un proceso que combinó sesiones virtuales de formación teórica con un viaje a Santa Elena para profundizar los aprendizajes mediante capacitaciones presenciales y visitas de campo. La iniciativa integró conocimiento científico, liderazgo juvenil y educación ambiental aplicada al territorio.
Un proceso de formación y acción por la conservación
En 2025, adolescentes y jóvenes de diversas provincias del Ecuador participaron en un proceso formativo que combinó 18 sesiones virtuales de aprendizaje con tres actividades clave en territorio: una capacitación presencial junto al Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), UNICEF y el Centro de Investigación Marina y Acuícola (CENAIM) de la Escuela Politécnica del Litoral (ESPOCH); una visita de campo; y un espacio de planificación para las réplicas comunitarias. Esta experiencia les permitió fortalecer conocimientos, debatir soluciones y actuar frente a los desafíos que enfrenta la biodiversidad del país.
Las dos primeras ediciones se realizaron en la Amazonía en años pasados, con énfasis en abogacía, negociaciones climáticas, conservación y bioemprendimientos. Este año, la mirada se trasladó hacia los ecosistemas marino-costeros e insulares, zonas donde los impactos del cambio climático son cada vez más visibles y urgentes.
Alineada con los objetivos de la Agenda y la Estrategia Nacional de Biodiversidad de Ecuador, la Academia fortaleció el liderazgo juvenil como motor de cambio, conectando el conocimiento científico con la participación comunitaria para impulsar la conservación desde los territorios.
Academia Climática Virtual: formación, conexión y proyectos comunitarios
Entre mayo y julio de 2025, las y los jóvenes participaron en la Academia Climática Virtual, para fortalecer sus capacidades en temas de biodiversidad, conservación marina, restauración de ecosistemas y gobernanza ambiental.
Durante tres meses, especialistas de universidades y organizaciones ambientales guiaron las sesiones virtuales, generando espacios de diálogo sobre los desafíos que enfrentan los ecosistemas marino-costeros del Ecuador. Cada encuentro cerró con preguntas y reflexiones.
El proceso combinó teoría y práctica: las y los participantes registraron observaciones de biodiversidad en la plataforma iNaturalist, completaron evaluaciones, y desarrollaron réplicas comunitarias, virtuales o presenciales, donde aplicaron lo aprendido en sus territorios.
Mira las sesiones aquí:
Formación virtual con impacto local
Como resultado de la Academia, se implementaron 61 proyectos comunitarios que alcanzaron a más de 20.600 personas, entre ellas 15.300 mujeres y 5.300 hombres, incluyendo 9.958 adolescentes y 5.658 niñas y niños.
61
proyectos comunitarios
20.600
personas alcanzadas con los proyectos
A través de sus proyectos comunitarios, las y los participantes impulsaron la conservación de la biodiversidad mediante talleres, charlas y campañas locales sobre educación ambiental, manejo responsable de residuos y acción climática. Estas iniciativas fortalecieron el compromiso ciudadano con la protección de los ecosistemas del Ecuador.
Viviendo la conservación desde el territorio
Para complementar la formación en línea, 24 jóvenes participaron en una experiencia presencial en Santa Elena, en el Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas (CENAIM) de la ESPOL.
Durante varios días, exploraron laboratorios de algas y corales y participaron en charlas impartidas por especialistas de UNICEF, el Ministerio de Ambiente y Energía y el CENAIM. La experiencia incluyó actividades prácticas: una inmersión con snorkel en el Islote Sucre, visitas a manglares para conocer prácticas sostenibles de cultivo y una limpieza de playa para observar de cerca los efectos de la contaminación marina.
El encuentro culminó con una jornada de planificación en la que los jóvenes definieron acciones concretas para replicar los aprendizajes en sus comunidades, demostrando que el conocimiento cobra sentido cuando se convierte en acción.




















