5 cosas que debes saber sobre el Plan Nacional de Primera Infancia en Ecuador
En 2025, Ecuador dio un paso importante con la aprobación de la Ley de Primera Infancia. Ahora, el país cuenta con un Plan Nacional que establece la hoja de ruta para convertir sus disposiciones en servicios y oportunidades concretas para cada niño y niña
Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo físico, cognitivo, social y emocional. Durante esta etapa, niñas y niños necesitan acceder oportunamente a servicios de salud, una nutrición adecuada, protección, cuidado cariñoso y oportunidades de juego y aprendizaje que les permitan desarrollar todo su potencial.
La construcción del Plan fue liderada por el Estado ecuatoriano y contó con la participación de más de 600 representantes de instituciones públicas, sociedad civil y academia. UNICEF acompañó este proceso mediante asistencia técnica y el aporte de evidencia y experiencia internacional, junto con aliados como el Banco Mundial, CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En Ecuador viven aproximadamente 1,59 millones de niños y niñas de 0 a 5 años. Garantizar que cada uno de ellos crezca sano, protegido y con oportunidades no es solamente un compromiso con la niñez: también es una decisión estratégica para reducir las desigualdades y fortalecer el desarrollo del país.
A continuación, presentamos cinco aspectos clave para comprender la importancia del Plan Nacional de Primera Infancia y los desafíos de su implementación.
- El Plan fija la ruta para hacer realidad la Ley de Primera Infancia.
La Ley estableció el marco, ahora el Plan traza la ruta para implementarlo. Su propósito es lograr que cada niño y niña cuente con todo lo que necesita durante sus primeros años: nutrición adecuada, salud de calidad, vacunación, acceso a la educación, protección, cuidado cariñoso y oportunidades de juego y aprendizaje. Estos factores forman parte del desarrollo integral para que los niños y niñas alcancen su máximo potencial.
- Invertir en primera infancia y capital humano es invertir en el futuro del Ecuador.
En los primeros años, se desarrolla el 95% del cerebro. ¡En ninguna otra etapa de la vida crece con tanta rapidez! La falta de acceso a servicios de salud, la desnutrición crónica y la violencia pueden afectar el desarrollo de niños y niñas e impactar en su aprendizaje, salud y futuras oportunidades.
Invertir oportunamente en la primera infancia también conlleva beneficios para toda la sociedad. La evidencia también ha demostrado que por cada dólar que el Estado invierte en Primera Infancia, puede alcanzar un retorno de hasta USD 17 a mediano y largo plazo.
- El desarrollo infantil necesita una atención integral
El Plan representa un avance hacia una atención integral que permita que cada niño y niña reciba todo lo que necesita para desarrollarse plenamente durante sus primeros años, etapa determinante para toda la vida.
Esto comprende el acceso oportuno a controles mensuales de salud desde la gestación, vacunación, nutrición adecuada, educación inicial, oportunidades de juego y aprendizaje, cuidado sensible y protección frente a la violencia.
Para lograrlo, el Plan contempla cinco grandes ejes relacionados directamente con el desarrollo infantil:
- Salud integral y bienestar
- Nutrición adecuada
- Cuidado sensible y receptivo
- Oportunidades para el aprendizaje
- Seguridad y protección
Además, establece cuatro elementos indispensables para hacer posible su implementación:
- Gobernanza y coordinación entre instituciones
- Información y seguimiento
- Fortalecimiento de capacidades institucionales
- financiamiento
Esta mirada integral reconoce que el desarrollo infantil no depende de una sola intervención, sino de un conjunto de servicios y condiciones que deben funcionar de manera conjunta y coordinada.
- No se trata de crear más programas, sino de conseguir que trabajen juntos.
Partiendo de las buenas experiencias y prácticas identificadas en los programas contra la Desnutrición Crónica Infantil, el Plan Nacional de Primera Infancia pretende capitalizar los avances alcanzados en los últimos años, y ampliarlos hacia una mirada más integral que articula los programas que se han creado anteriormente.
Su objetivo no es crear más programas, sino de ser más eficientes desde los servicios que ya existen y lograr que funcionen de manera coordinada. Esto implica conectar responsabilidades, información, servicios y recursos, para que el Estado actúe como un solo sistema alrededor de los niños y niñas, en lugar de que sean las familias quienes deban navegar solas entre instituciones.
- El verdadero reto comienza con la implementación.
Un plan solo cumple su propósito cuando se traduce en resultados concretos y garantiza que cada niño y niña, sin importar dónde viva o las condiciones de su familia, acceda de manera oportuna a los servicios, el cuidado y la protección que necesita para desarrollarse plenamente.
Los esfuerzos deben concentrarse ahora en la implementación del Plan. Para esto es importante que tanto el Gobierno Central, como los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) desde sus respectivas competencias comprendan su importancia y articulen acciones y recursos que se integren a sus políticas para llevar sus objetivos a cada territorio.
Su éxito no se medirá únicamente por las actividades realizadas o los recursos invertidos, sino por los cambios tangibles en la vida de la niñez:
- La disminución de la desnutrición crónica infantil.
- Un mayor acceso efectivo a servicios esenciales.
- Mejoras en el desarrollo infantil.
- La reducción de la violencia.
UNICEF continuará acompañando al país con asistencia técnica para convertir el Plan Nacional de Primera Infancia en servicios y oportunidades para cada niño y niña, porque cuando cuidamos a la niñez, cuidamos el presente y el futuro de todos.