¿Cómo se oculta la violencia?
La violencia es violencia, que nada ni nadie la justifique. #CortaLaViolencia
¿Cómo se oculta la violencia?
La violencia se oculta detrás de muchas justificaciones, naturalizándola lo que permite que siga sucediendo.
Se oculta detrás del cariño, de formas de crianza y educación, de costumbres, e incluso detrás del deporte, la moda, la música, de retos en redes sociales y de tantas otras excusas más.
También se oculta en frases que oímos muy seguido: “…Porque así me criaron a mí y así aprendí”.
Desde las situaciones más cotidianas como un grito, un golpe o un tirón de orejas, hasta situaciones de abuso sexual, acoso, uso de armas de fuego y homicidios, la violencia suele estar oculta detrás de algún tipo de justificación.
Pero al fin y al cabo la violencia siempre es violencia.
¿Qué debes saber sobre la violencia para cortarla?
Violencia contra niños, niñas y adolescentes es toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual.
La violencia contra niñas, niños y adolescentes es algo que puede ocurrir en diversos ámbitos: el hogar, la escuela, la comunidad o en instituciones de protección y justicia. Aunque también es perpetrada por desconocidos, la mayoría de los actos violentos son ejercidos por personas que forman parte del entorno cercano del niño, niña o adolescente.
Toda forma de violencia contra niños, niñas y adolescente, por leve que sea, es inaceptable.
Existen principalmente cuatro formas en que la violencia se expresa:
- La violencia sexual.
- La muerte violenta, con especial atención a la violencia armada.
- El castigo corporal y las agresiones psicológicas, utilizados como métodos disciplinarios.
- El acoso escolar, ya sea entre pares o entre docentes y alumnos
Definiciones:
- Disciplina violenta: Cualquier castigo corporal o agresión psicológica.
- Castigo corporal: Sacudir, golpear o propinar cachetazos; azotar o golpear en las nalgas u otra parte del cuerpo; abofetear en el rostro, la cabeza o las orejas; o golpear con dureza, y de forma reiterada.
- Castigo corporal severo: Golpear o abofetear en la cara, la cabeza o las orejas, o golpear con dureza y de forma reiterada.
- Agresión psicológica: Gritar, chillar o increpar, o dar apelativos ofensivos.