Salud y supervivencia

UNICEF trabaja para que todos los niños y las niñas tengan el mejor comienzo de sus vidas, sanos y felices.

Madre y su bebé recién nacido en el momento del apego.
UNICEF República Dominicana/Ricardo Piantini

Desafío

Si bien ha habido importantes avances en salud durante las décadas anteriores,  con intervenciones que contribuyeron a mejorar la salud de los niños, niñas y adolescentes que viven en República Dominicana, resultando en una reducción de la mortalidad infantil debido a disminución de las enfermedades inmunoprevenibles,  la deshidratación por diarrea, la desnutrición y las deficiencias por micronutrientes como el yodo y la vitamina A, todavía existen amenazas para que los niños niñas y adolescentes con mayor vulnerabilidad no puedan disfrutar plenamente del derecho a la salud.

Estas amenazas están presentes desde la gestación, continúan durante todo el curso de la vida de la niñez. La baja calidad de la atención a las madres y recién nacidos en los establecimientos públicos de salud se refleja en una mortalidad neonatal muy alta (20.8 por mil nacidos vivos) siendo la segunda más alta de los países de América Latina y El Caribe y sus causas son en un 80% totalmente evitables; como también se refleja en una mortalidad materna de 104 por 100,000 nacidos vivos, también por encima del promedio de América Latina y El Caribe (67/100,000).  Esta situación persiste a pesar de que el país cuenta con una altísima cobertura de consulta prenatal (98%) y parto institucional (97.9%) así como una amplia dotación de médicos y especialistas en los centros de salud públicos.

Las consecuencias en la salud del abuso físico y sexual contra los niños y niñas se hacen manifiesta en los índices de mortalidad por causa externa entre los menores de 5 años y la población de 6 a 10 años.

La adolescencia, etapa que aún requiere el apoyo y protección de la familia, la comunidad y las instituciones, se ve amenazada por los altos niveles de embarazo a temprana edad, y el 21% de las adolescentes están embarazadas o ya son madres. Tres de cada cuatro embarazos son el producto de matrimonio o unión, el 41% de las adolescentes pertenecientes al quintil más pobre están embarazadas en contraposición sólo un 4.7% de las adolescentes del quintil más rico.

Las relaciones sexuales sin protección además del embarazo a temprana edad también colocan a los y las adolescentes a un mayor riesgo de una infección de transmisión sexual y del VIH.

Cada año el país se ve amenazado por huracanes e inundaciones y no menos importante, pero con efecto severo en el sistema de salud son las emergencias sanitarias tales como las epidemias del cólera, AH1N1, dengue y Zika que vulneran la capacidad resolutiva de los servicios de salud.

La oficina de UNICEF en República Dominicana trabaja para que cada niño y niña disfrute del más alto nivel de salud desde la gestación, continúe con el derecho a la salud garantizado y realice la transición a la adultez sin ningún tipo de limitación.

Solución





Acompañar y fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales en las instituciones de gobierno, ONGs y otros socios del país:

  1. Desarrollando procesos de mejora continua de la calidad y la humanización de la atención a la madre y el recién nacido en los establecimientos de salud. Estos procesos requieren un seguimiento continuo del cumplimiento de estándares de calidad, reglamentos, protocolos y guías clínicas.
  2. Reforzando los cuidados para el desarrollo de la primera infancia entre los proveedores de salud.
  3. Abogando para la prohibición absoluta del matrimonio en menores de 18 años y la inclusión de la educación sexual en todas las escuelas públicas del país.
  4. Reforzando la preparación y respuesta a los fenómenos hidrometeorológicos y epidemias sanitarias en las instituciones del país tales como plataformas de coordinación para el agua, saneamiento e higiene (GASH) y alimentacion y Nutrición (GRIN).
Médicos sosteniendo a un bebé recién nacido.
UNICEF República Dominicana/Ricardo Piantini