Paula: al infinito y más allá
Paulita tiene 15 años, y cuenta con las ganas y el empuje de su familia para llegar a donde quiera
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Septiembre de 2023 es una fecha que la familia de Paulita jamás olvidará. Una tarde calurosa, de pleno verano, en la reunión escolar le dijeron a su mamá, Niailé López Martínez, que su hija comenzaría en una escuela de oficios.
Abrazos, saltos, lágrimas, risa nerviosa… todas esas emociones encontradas llenaron el pecho de Niailé y de cada integrante del hogar, que se ha entregado en cuerpo y alma a la formación de Paulita como un ser independiente y valioso para sí, y para la sociedad.
Comenta su madre que entre los niveles de desarrollo Paula tiene uno intelectual leve, pero que gracias a todo el trabajo de estimulación de la familia y al amor entregado a la niña, ha logrado vencer muchísimas metas que poco a poco la convierten en una adolescente capaz y autónoma.
“Gracias también al constante trabajo de la escuela y a la participación en otros proyectos de socialización, ella ha recibido con mucho agrado clases de piano, natación, tambor, manualidades… Desde la casa la motivamos con juegos de dominó, parchís, el pon, billar, bingo… Somos conscientes de que cada actividad o estímulo la ayudan a aprender y le abren opciones para formarse en una labor. Siempre hemos querido que en el futuro pueda desempeñarse en la vida para ser económicamente independiente”.
Paula Angélica Angelini López tiene 15 años y una actitud muy alegre ante la vida. Sin embargo, la lleva de la mano con un carácter decidido y unos límites bien definidos. Cuando dice “ya, no quiero”, lo dice en serio. Pero cuando sonríe, es como si iluminara toda la habitación y las penas más grandes echaran a volar.
Esa energía, sin lugar a dudas, la he heredado y aprendido de su familia, quienes, ni en los peores momentos han perdido las ganas de entregar lo mejor de sí. Por eso cuando la pandemia de COVID-19 más impactaba en los hogares con niños y niñas, Niailé buscó apoyo en el proyecto Juntos por la Inclusión.
“Nos vinculamos durante la pandemia, cuando se crearon los grupos de WhatsApp que servían de acompañamiento emocional y como espacios psicoeducativos para las familias con niños con discapacidad intelectual. Pertenecía entonces al Grupo de Apoyo de Personas con Discapacidad Intelectual, en aquel momento en vías para convertirse en la Asociación que tenemos hoy. Fue cuando la profe Mirtha Leiva nos escribió para crear Juntos por la inclusión”.
Juntos por la Inclusión es un grupo de apoyo socioemocional y educativo para docentes y familias de niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual. Su objetivo inicial fue brindar un espacio de acompañamiento en las nuevas dinámicas que impuso la COVID-19. Actualmente continúa en la labor de asesoría y ayuda para las familias. Está coordinado por profesionales del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas (ICCP) y de UNICEF Cuba, con más de 20 años de especialización en la atención de niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual.
En medio de tiempos de aislamiento social, sin oportunidades para el esparcimiento o la compañía de otras personas, este grupo significó una luz en la dinámica del día a día en casa.
“El primer acercamiento fue maravilloso, eran tiempos difíciles, y saber que, aunque sin roce y presencia física podías contar con amigos y profesionales te sentías acompañada. Las familias se presentaban y exponían sus experiencias, que servían de ejemplo a otras. Se trataban temas diferentes e importantes en el desarrollo y la vida de nuestros hijos e hijas y cada encuentro era de orientación y aprendizaje infinito. Se hablaba sin tabúes y prejuicios, y aunque unos interactuaban más que otros te sentías en una gran familia, escuchada y apoyada”, destaca Niailé sobre esta iniciativa.
Después de la pandemia Paula ha tenido la oportunidad de interactuar, junto a su familia, con niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual que integran la gran comunidad de Juntos por la inclusión. Varios han sido los escenarios para intercambiar experiencias y herramientas para fomentar su crecimiento y autonomía.
Además, estas acciones promueven la sensibilidad, el respeto y la aceptación de la diversidad desde una mirada inclusiva y desprejuiciada.
Transitar el camino de la crianza y la educación de un niño o niña con discapacidad intelectual requiere apoyo, orientación, preparación y muchas ganas de aprender para enseñarles. Precisa que los mitos, los estereotipos y prejuicios caigan primero en casa. Necesita de confianza y seguridad.
El acceso a oportunidades de formación, a especialistas o a sitios de ayuda no está disponible para todas las familias. La mayor fortaleza de la multiplataforma Juntos por la inclusión precisamente radica en el alcance, sin distinción de territorios, y en que actúa como un espacio seguro donde se respeta cada diferencia.
“Las familias con hijos con discapacidad intelectual necesitan de mucho apoyo y orientación, en todas las esferas. A veces eso no se maneja bien, por lo que aquella familia que no la busque por sí misma estará desprotegida y no le será fácil. Las consultas con las especialistas al privado, los debates grupales, las experiencias familiares, los bolsilibros desmontando mitos, los cuadernos… refuerzan la importancia de las redes de apoyo para el desarrollo saludable y la inclusión de nuestros hijos en la sociedad”, reafirma López.
Paulita, Niailé y su familia agradecen a cada persona que les han dado la oportunidad de crecer y de demostrar sus habilidades. Porque así también le ha dado la familia el pretexto para vencer miedos infundados, inseguridades y pretextos que solo limitan el desarrollo individual y progresivo de Paula.
“Gracias a UNICEF por todo el apoyo, las actividades, los concursos y videos en los que ha participado Pauli. Los cuadernos, los bolsilibros, las campañas, la han ayudado a interactuar, socializar mejor en las actividades, sentirse una más, tener confianza y seguridad en sí misma. Ser protagonista de las campañas y actuar con responsabilidad y disciplina, aumentar su autoestima, perder miedo escénico, sentirse útil y demostrar con su actitud y aptitud, que siempre se puede más”, comenta Niailé.