Curas para el alma

A través de sesiones de apoyo psicoemocional con un kit de adolescentes para la expresión e innovación donado por UNICEF Cuba, niñas y niños de San Antonio del Sur construyen resiliencia

Lilibeth Alfonso Martínez
La segunda sesión de apoyo psicoemocional reúne a adolescentes de séptimo, octavo y noveno grados de la escuela secundaria Máximo Gómez Báez, la gran mayoría muy afectados tras el paso del huracán Oscar. Al frente, la instructora de arte Arianni Díaz Navarro, quien perdió su casa y sus pertenencias con las inundaciones.
Lilibeth Alfonso
14 Abril 2025

Es la segunda sesión con el kit de adolescentes para la expresión e innovación como apoyo psicoemocional a los adolescentes de la Secundaria básica urbana “Máximo Gómez Báez”, de San Antonio del Sur, donado por UNICEF Cuba como respuesta al paso del huracán Oscar en los municipios más afectados de la provincia Guantánamo.

Aprehender los conceptos de resiliencia, apoyo, arte y otros relacionados con la mejor manera de sobreponerse a los desastres forma parte de los objetivos de las sesiones de juegos didácticos y dinámicas incluidas en la Guía de Actividades del kit, que en general fomenta la expresión de creatividad y la participación activa del grupo etario donde se aplique.
Lilibeth Alfonso Martínez Aprehender los conceptos de resiliencia, apoyo, arte y otros relacionados con la mejor manera de sobreponerse a los desastres forma parte de los objetivos de las sesiones de juegos didácticos y dinámicas incluidas en la Guía de Actividades del kit, que en general fomenta la expresión de creatividad y la participación activa del grupo etario donde se aplique.

Estamos en el cuarto piso del edificio docente. De un lado, nos observa el Pan de Azúcar, la montaña símbolo de ese terruño; del otro, las cimas verdeazules como marco de un palmar.

Son una veintena de estudiantes de séptimo, octavo y noveno grados, convocados por la instructora de arte Arianni Díaz Navarro, algunos vestidos de completo uniforme, otros con ropa de civil para los ejercicios de la mañana. 

Los estudiantes se sientan en el piso, en un entorno tranquilo, están al mismo nivel y se miran entre sí, y empiezan a trabajar en los materiales del primer juego, que consiste en dar pistas para que un estudiante, que tiene un papel pegado en la frente con un concepto relacionado con la resiliencia, adivine cuál es su palabra.
Lilibeth Alfonso Martínez Los estudiantes se sientan en el piso, en un entorno tranquilo, están al mismo nivel y se miran entre sí, y empiezan a trabajar en los materiales del primer juego, que consiste en dar pistas para que un estudiante, que tiene un papel pegado en la frente con un concepto relacionado con la resiliencia, adivine cuál es su palabra.
En medio de las didácticas, se prepara un ambiente de relajación y juego que fomenta la cooperación y un sistema de apoyo entre los adolescentes, que nace en los ambientes escolares, pero puede extrapolarse a otros ámbitos de la vida. Se quiere que creen vínculos que les permitan pedir y dar ayuda, y que funcionen como agentes de cambio y un apoyo para sus familias, escuelas y comunidades.
Lilibeth Alfonso Martínez En medio de las didácticas, se prepara un ambiente de relajación y juego que fomenta la cooperación y un sistema de apoyo entre los adolescentes, que nace en los ambientes escolares, pero puede extrapolarse a otros ámbitos de la vida. Se quiere que creen vínculos que les permitan pedir y dar ayuda, y que funcionen como agentes de cambio y un apoyo para sus familias, escuelas y comunidades.

En el piso se sientan en un círculo. Es tiempo de escribir conceptos importantes en el camino hacia la resiliencia ante los desastres. Ante los abstractos, y ante el concreto, el que sufrieron tras el paso del huracán Oscar, en octubre del pasado año.

Escriben, en pequeñas pegatinas de colores, resiliencia, apoyo social, arte y teatro, recuperarse, habilidad humana, ayuda, familia, capacidades. Luego, la profesora las pega en la frente de cada uno y comienza el juego: El “etiquetado” o “etiquetada” debe adivinar su palabra, con las pistas que deja el resto. 

A Érika Maura, de 7mo A, le correspondió adivinar la palabra “Adaptarse”, un concepto vital para la reducción de riesgo de desastres en medio de los efectos cada año más profundos del cambio climático, y uno de los recursos que conforman la resiliencia de personas, sistemas e instituciones.
Lilibeth Alfonso Martínez A Érika Maura, de 7mo A, le correspondió adivinar la palabra “Adaptarse”, un concepto vital para la reducción de riesgo de desastres en medio de los efectos cada año más profundos del cambio climático, y uno de los recursos que conforman la resiliencia de personas, sistemas e instituciones.
Se acaba el juego y, mientras se preparan para la próxima actividad, colocan las palabras en el suelo. Al centro, el vocablo “Resiliencia”, un concepto que centra los esfuerzos de UNICEF, que se aplica durante y después de los desastres naturales, y que es muy útil sobre todo en comunidades expuestas a múltiples riesgos, como San Antonio del Sur.
Lilibeth Alfonso Martínez Se acaba el juego y, mientras se preparan para la próxima actividad, colocan las palabras en el suelo. Al centro, el vocablo “Resiliencia”, un concepto que centra los esfuerzos de UNICEF, que se aplica durante y después de los desastres naturales, y que es muy útil sobre todo en comunidades expuestas a múltiples riesgos, como San Antonio del Sur.

Luego, es el turno de los vestidos para la ocasión. Escenifican una revista especial de televisión con una conductora y tres invitados: una arquitecta que explicará cómo construir comunidades resilientes, una psicóloga que abundará sobre las mejores maneras de enfrentar los desastres, y un bombero especializado en rescate y salvamento, que dará algunos consejos de supervivencia ante inundaciones.

“Ser resiliente, dice la ‘arquitecta’ no es dejar de ser vulnerable, sino ser capaz de reponerse y trabajar, en lo adelante, para reducir los riesgos”. Atesoro la frase. Es la frase. 

La escenificación de entrevistas a expertos es otra de las actividades de la guía que se aplican en la sesión. En un set de televisión, están Darianna (presentadora), Claudia (arquitecta que trabaja en el diseño de comunidades resilientes), Paola (psicóloga) y Roliannis (bombero experto en salvamento y rescate). La dinámica, incita a los adolescentes a informarse sobre la reducción de riesgos de desastres, y cómo sobreponerse, durante y después de las tragedias.
Lilibeth Alfonso Martínez La escenificación de entrevistas a expertos es otra de las actividades de la guía que se aplican en la sesión. En un set de televisión, están Darianna (presentadora), Claudia (arquitecta que trabaja en el diseño de comunidades resilientes), Paola (psicóloga) y Roliannis (bombero experto en salvamento y rescate). La dinámica, incita a los adolescentes a informarse sobre la reducción de riesgos de desastres, y cómo sobreponerse, durante y después de las tragedias.
El juego Mi Comunidad, que forma parte de los materiales donados a los municipios de San Antonio del Sur, Imías, Baracoa y Maisí como parte de la respuesta de UNICEF tras el paso del huracán Oscar, se integra a las sesiones de apoyo psicoemocional, con la idea de que los adolescentes sepan reconocer los riesgos de desastres de sus comunidades y puedan actuar como agentes de cambio en sus comunidades.
Lilibeth Alfonso Martínez El juego Mi Comunidad, que forma parte de los materiales donados a los municipios de San Antonio del Sur, Imías, Baracoa y Maisí como parte de la respuesta de UNICEF tras el paso del huracán Oscar, se integra a las sesiones de apoyo psicoemocional, con la idea de que los adolescentes sepan reconocer los riesgos de desastres de sus comunidades y puedan actuar como agentes de cambio en sus comunidades.

Mientras sucede, hay quien pinta. Los materiales, contenidos en pequeñas cajas con el azul distintivo de la UNICEF, son más que suficientes. Lápices de colores. Hojas. Tijeras. Marcadores. Reglas.

Luego, la profesora convoca al Juego de los Silencios. Esta vez, se acuestan sobre sus espaldas, con las cabezas armando un círculo casi perfecto. Es una dinámica de relajación y concentración, una de muchas contenidas en la Guía de Actividades que integra el kit, con herramientas para que profesores y, en este caso, miembros de la Brigada de Instructores de Arte “José Martí”, trabajen con niños, niñas, adolescentes y jóvenes víctimas de desastres. 

Arianni Díaz, la instructora de arte de la ESBU Máximo Gómez Baéz, orienta el Juego de los Silencios. Las cabezas haciendo un círculo, los cuerpos relajados, las manos entrelazadas, la respiración profunda. La idea es que se concentren en sonidos específicos, sean capaces de reproducirlos, y luego, dar rienda a la creatividad, recreando los sonidos del ambiente, como el canto de los pájaros. El juego, explica la profesora, busca la concentración y la relajación al término de las sesiones.
Lilibeth Alfonso Martínez Arianni Díaz, la instructora de arte de la ESBU Máximo Gómez Baéz, orienta el Juego de los Silencios. Las cabezas haciendo un círculo, los cuerpos relajados, las manos entrelazadas, la respiración profunda. La idea es que se concentren en sonidos específicos, sean capaces de reproducirlos, y luego, dar rienda a la creatividad, recreando los sonidos del ambiente, como el canto de los pájaros. El juego, explica la profesora, busca la concentración y la relajación al término de las sesiones.
Los kits de adolescentes para la expresión e innovación estimulan a través de varias actividades la comunicación verbal,  gestual y los vínculos afectivos entre los colectivos escolares, a conciencia de la importancia del grupo social en este grupo etario.
Lilibeth Alfonso Martínez Los kits de adolescentes para la expresión e innovación estimulan a través de varias actividades la comunicación verbal, gestual y los vínculos afectivos entre los colectivos escolares, a conciencia de la importancia del grupo social en este grupo etario.

Cierran los ojos. Respiran profundo. Se toman de las manos. Acomodan la postura. La instructora emite varios sonidos. Simples. Dos veces. Luego, pide a sus alumnos repetir la secuencia. Quienes no chasquean los dedos, aplauden, dan un pisotón..., siguen con las manos entrelazadas. Tranquilos.

De los pisos de abajo, llegan los sonidos de la vida. El sonido metálico de las sillas escolares sobre el piso. Alguna risa. La voz engolada de un profesor. Un grito que insiste en “elevarse” desde las áreas deportivas. Pero aquí, cuatro pisos más arriba, hay paz.