¿Qué efectos provoca una buena atención integral desde la primera infancia?

Una atención integral desde la primera infancia implica respeto, amor, juegos, buena alimentación, ambientes seguros y apoyo emocional para niñas y niños.

Alberto Barrantes Ceciliano*
Carretica cuentera
UNICEF/CarreticaCuentera
17 Septiembre 2020

Una atención integral desde la primera infancia implica respeto, amor, juegos, buena alimentación, ambientes seguros y apoyo emocional para niñas y niños. Su impacto se traduce en bienestar, salud y aprendizajes para toda la vida. En Costa Rica, la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil articula acciones en línea con este objetivo, con un alcance de alrededor de 60.000 personas menores de edad, a la fecha.

Una crianza positiva con amor, respeto, paz, juegos, cantos y cuentos durante los primeros años de vida tiene un profundo impacto en el desarrollo emocional y social de niñas y niños, les facilita su transición hacia la escuela y les provee de mejores herramientas para relacionarse con el entorno. 

Sumar esfuerzos en favor de la atención integral desde la primera infancia contrarresta el mito de que la etapa previa a la escolar únicamente cumple un rol de guardería. Katie Bacon escribe en la Revista de Educación de la Universidad de Harvard que “la primera infancia (0 a 8 años) es una etapa crítica, trascendental, que no equivale a los servicios de guardería y donde las profesionales a cargo no deben ser vistas como niñeras. La atención en primera infancia atiende con amor el desarrollo del cerebro y se orienta a enseñar jugando, estimular el pensamiento complejo y la resolución de problemas”[1].

En Costa Rica, la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil articula acciones para atender a 60.000 niñas y niños en todo el país, desde 0 a 12 años (con un foco de atención de 0 a 6 años), garantizándoles ambientes seguros, tiempos de alimentación y apoyo psicopedagógico. Cabe señalar que los servicios de la Red no son sustitutos de los servicios de educación preescolar prestados directamente por el Ministerio de Educación Pública (MEP), sino que trabajan en convertirse en un apoyo para la atención integral de la niñez.

Yariela Quirós, Directora Ejecutiva de la Secretaría Técnica de la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil afirma que las acciones de la REDCUDI trascienden los servicios de alimentación y cuido; su trabajo consiste en tejer redes entre instituciones para conseguir resultados positivos para la niñez y en garantizar ambientes de calidad para el desarrollo socioemocional desde la primera infancia.

“La inversión en primera infancia da réditos para toda la vida, es invertir en desarrollo e implica formar en amor y en habilidades para la vida: esto marca una enorme diferencia porque es enseñar desde los primeros años sobre cómo convivir positivamente con el entorno. Por ejemplo, está comprobado que niñas y niños que asisten a un centro de cuido previo a la escuela, particularmente en un centro donde enfatizan en los juegos como pilar de la educación, llegan a las aulas de primaria con más vocabulario, mayor creatividad y mejores relaciones sociales con otros niños y niñas”, manifestó Yariela Quirós,  Directora Ejecutiva de REDCUDI.

Ante la emergencia sanitaria causada por la pandemia, la REDCUDI, sigue brindando los servicios a la población infantil, mediante sus tres unidades ejecutoras: Dirección Nacional de Centros de Educación y Nutrición y de Centros Infantiles de Atención Integral (Dirección Nacional de CEN-CINAI), Patronato Nacional de la Infancia (PANI) e Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y la articulación con un total de  once instituciones del Estado y 1200 centros  prestadores de servicio que la conforman.

Para mantener sus puertas abiertas, la REDCUDI ha implementado los protocolos sanitarios de lavado de manos, uso de equipos personales de protección, acondicionamiento de los espacios, uso de alcohol en gel y una coordinación logística en red con las instituciones para que los servicios, y principalmente, el bienestar de niñas y niños no se vea afectado[2].

Como parte de las acciones de apoyo a las personas profesionales que trabajan en la atención integral de niñas y niños y a las familias, REDCUDI en alianza con UNICEF Costa Rica, PANI, el Sistema de Naciones Unidas Costa Rica y la organización educativa Carretica Cuentera ofrecen cada semana audiocuentos infantiles ilustrados y retos educativos para aprender y jugar, mediante la campaña educativa “Cuenticos en familia”.

“Como parte de nuestros desafíos seguimos trabajando en la articulación de más estrategias de comunicación con los hogares. El trabajo con las familias es fundamental para garantizar una crianza positiva para niñas y niños. Mediante nuestras plataformas en Facebook, Twitter e Instagram y un grupo de WhatsApp tenemos el objetivo de enviar mensajes que enfaticen en la importancia del amor y la atención integral desde la primera infancia”, enfatizó la Directora Ejecutiva de REDCUDI.

Un impacto positivo para la sociedad. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), señala que una atención de calidad desde la primera infancia es una oportunidad justa para que niñas y niñas crezcan, progresen y desarrollen todo su potencial a lo largo de la vida. “Estos beneficios, cuando se combinan, permiten fundar poblaciones con un mejor estado de salud y una mejor educación, sociedades con tasas delictivas más bajas y con personas mejor preparadas”[3].

Es fundamental que niñas y niños crezcan en entornos seguros donde se sientan respetados, donde se les pregunte sobre sus emociones y donde el juego no se vea como una pérdida de tiempo en solitario sino como parte de su desarrollo integral, con cuentos, cantos y amor.

En los primeros momentos de la vida de niñas y niños, madres, padres y personas cuidadoras son los principales artífices del entorno y del desarrollo cerebral de la persona menor de edad. El informe de Unicef La primera infancia importa (2017) apunta que “mantener a niñas y niños a salvo no consiste, únicamente, en evitar que sufran lesiones corporales, sino también en proteger sus cerebros en desarrollo y en crear entornos cariñosos y afectuosos que les ofrezcan la protección necesaria para poder sobrevivir y progresar”.

Hablar, amar, jugar, leer y cantar con las niñas y los niños son siempre verbos con impacto positivo en el presente y el futuro. Cuanto más temprana sea su puesta en práctica, mejor.

 


[1] Bacon, K. (2019) It's not just a job, it's a profession. En Revista ED. Revista de Educación de la Facultad de Educación  de la Universidad de Harvard. https://www.gse.harvard.edu/news/ed/19/05/its-not-just-job-its-profession 

[2] En el Costa Rica, hay 1200 las alternativas de cuido: Hogares Comunitarios, Centros Infantiles Privados, Centros Municipales, CEN-CINAI, en sus diferentes modalidades, y CIDAI del PANI) y todas se mantienen abiertas para garantizar la atención integral de niñas y niños y brindar soporte a familias en condición de vulnerabilidad social.

[3] Unicef (2017). La primera infancia importa para cada niño. https://www.unicef.org/spanish/publications/index_100862.html