“Un niño/a preescolar es muy difícil que se mantenga frente a una pantalla por suficiente tiempo"

UNICEF y el CIAE realizaron un estudio para monitorear el proceso de reapertura de jardines infantiles en 2020

UNICEF Chile
Jardin infantil en Renca niños juegan en el patio
UNICEF Chile
23 Julio 2021

La pandemia por COVID-19 implicó el cierre masivo de todos los establecimientos educacionales durante 2020 y los obligó a generar diversas estrategias para dar continuidad al proceso educativo. Los jardines infantiles también vieron afectado su normal funcionamiento y la gran mayoría de ellos tuvo que organizar sus actividades de manera online durante la mayor parte del año.

UNICEF y el Centro de Investigación Avanzado en Educación de Universidad de Chile (CIAE), con el apoyo de la Subsecretaría de Educación Parvularia, JUNJI e Integra, realizaron el estudio “Reapertura de jardines infantiles en Chile durante el primer año de la pandemia 2020: Aprendizajes y Desafíos” para monitorear la experiencia sobre la reapertura presencial de establecimientos de Educación Parvularia. Los principales resultados de este estudio fueron presentados en el conversatorio “Reapertura de jardines infantiles: lecciones y desafíos 2021”. 

El estudio permitió identificar las buenas prácticas implementadas por los jardines infantiles en la modalidad online, las medidas sanitarias adoptadas para prevenir los contagios cuando iniciaron el proceso de apertura y los protocolos aplicados en caso de detectar algún caso de Covid-19 positivo.

Conversamos con Francisca Morales, Oficial de Educación de UNICEF, sobre los principales impactos de la educación a distancia para los niños y niñas en edad preescolar. Nos explica que durante la primera infancia es una etapa muy relevante, ya que se sientan las bases del desarrollo cognitivo, social y emocional y que la falta de estimulación adecuada puede provocar un importante retraso. Agrega que la educación a distancia es difícil de implementar con niños y niñas pequeños y que se necesita apoyar a las familias para llevar adelante este proceso: “el principal vehículo para lograr una adecuada estimulación y apoyo para el aprendizaje es a través de algún adulto que tenga la posibilidad de hacerlo”. 

¿Cuál fue el objetivo de este estudio?

La pandemia ha afectado de manera muy brutal el derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes, tanto en el acceso como en la calidad de los aprendizajes. En el caso de la primera infancia, esto es aún más preocupante porque están en una etapa donde se sientan las bases de su desarrollo cognitivo, social y emocional, por lo que la falta de una estimulación adecuada puede llevar a un importante retraso. Es desde esta preocupación que surge la idea de una alianza con el Centro de Investigación Avanzado en Educación de Universidad de Chile (CIAE) y las instituciones públicas a cargo de la educación inicial para monitorear la situación de la reapertura de los jardines infantiles. Se esperaba con esto detectar facilitadores y obstaculizadores del proceso, así como manejo de situaciones de contagio, etc. Dado que la evidencia en salud ha mostrado que los niños y niñas más pequeños son menos afectados por el contagio del coronavirus, la idea era juntar evidencia que ayudara a generar más confianza en los equipos y en las familias para retomar actividades presenciales cuando esto fuera posible, de acuerdo con lo que señale la autoridad sanitaria.

“La pandemia ha afectado de manera muy brutal el derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes, tanto en el acceso como en la calidad de los aprendizajes. En el caso de la primera infancia, esto es aún más preocupante porque están en una etapa donde se sientan las bases de su desarrollo cognitivo, social y emocional, por lo que la falta de una estimulación adecuada puede llevar a un importante retraso”.

¿Cuáles son los principales resultados del estudio?

Un primer resultado muestra que en general los jardines infantiles hicieron importantes esfuerzos por mantener el vínculo con niños y niñas, a través de mandar videos u otros materiales a las familias para que ellas los utilizaran con sus hijos e hijas. Sin embargo, esto fue algo limitado ya que por la edad de los niños y niñas, las posibilidades del trabajo a distancia es muy poco. Otro resultado importante de destacar es que las comunidades que se prepararon para hacer la reapertura se mostraban más confiadas en sus capacidades para enfrentar este desafío. La mayoría de los jardines infantiles que retornó a actividades presenciales estaba funcionando con una asistencia menor al aforo máximo de niñas y niños en los establecimientos.

¿Cuáles fueron los principales obstáculos que encontraron los jardines durante el tiempo en que estuvieron cerrados?

Hubo múltiples obstáculos durante el inicio de las cuarentenas, los que se han ido abordando con el tiempo. Por una parte, la posibilidad de interactuar directamente con niños y niñas de manera sincrónica en una modalidad remota es prácticamente imposible. De esta manera, el principal vehículo para lograr una adecuada estimulación y apoyo para el aprendizaje es a través de algún adulto que tenga la posibilidad de hacerlo. A la edad de un niño o niña de jardín infantil o incluso de Prekinder y Kinder es muy difícil que se mantengan frente a una pantalla por suficiente tiempo, además no es conveniente que estén expuestos a pantallas en exceso. Esto implicó generar nuevas estrategias en los equipos educativos, los que utilizaron en su mayoría el whatsapp como medio de comunicación con las familias y por donde enviaron videos con actividades para realizar en la casa y otros materiales.

Otro obstáculo importante, y que persiste, es la conectividad, tanto por la falta de aparatos adecuados (la mayoría usa celular) y porque los equipos educativos han debido usar sus propios planes de Internet para trabajar o bien las familias no cuentan con acceso suficiente a Internet para descargar el material enviado. Este gran obstáculo es aún un tema no resuelto del todo, a pesar de que llevamos ya un año en estas condiciones de trabajo educativo.

Por último, también existe una limitante en las posibilidades que tienen las familias de dedicarle tiempo a experiencias educativas considerando que algunas teletrabajan, o tienen que continuar con sus trabajos presenciales, además de hacerse cargo de todo lo que implica la vida doméstica y el cuidado de los hijos.

¿Qué impacto ha tenido en el desarrollo de los niños y niñas no poder asistir a clases presenciales en este nivel educacional?

Muchos niños y niñas han estado expuestos a situaciones de tensión en las familias y posiblemente a mayor agresividad, además de haber visto restringidas sus posibilidades de socialización con sus pares y de juego al aire libre.

“El principal desafío es asegurar que niños y niñas, aún cuando no asistan de manera presencial, puedan continuar con su desarrollo y con la posibilidad de aprender acorde a su edad. Esto solo se puede lograr si los adultos a cargo de los niños y niñas en la casa reciben el material y pueden dedicar tiempo de calidad a estimular el aprendizaje, lo que no es fácil en un contexto donde la supervivencia económica de muchas familias tiene un espacio prioritario”.

Jardin infantil
UNICEF Chile

¿Cuáles son los principales desafíos de la educación online para los jardines infantiles?

El principal desafío es asegurar que niños y niñas, aún cuando no asistan de manera presencial, puedan continuar con su desarrollo y con la posibilidad de aprender acorde a su edad. Esto solo se puede lograr si los adultos a cargo de los niños y niñas en la casa reciben el material y pueden dedicar tiempo de calidad a estimular el aprendizaje, lo que no es fácil en un contexto donde la supervivencia económica de muchas familias tiene un espacio prioritario. Si esto no es posible, el riesgo de que se observen retrasos en el desarrollo no es menor.

Otro desafío importante de la educación es mantener el contacto con las familias para saber cómo están y apoyarlas en su crianza. Para muchas ha sido un tiempo de alto estrés y los equipos educativos de jardines infantiles han tenido un rol importante en escuchar a las familias, contener y acompañar en estos tiempos de crisis.

¿Cómo se le puede transmitir seguridad o tranquilidad a las familias para que lleven a los niños y niñas al jardín, cuando las condiciones sanitarias lo permitan?

Un aspecto importante es poder entregar información clara y permanente respecto de la presencia de casos de COVID-19 en la comunidad educativa y las medidas implementadas. Así también es importante reforzar que es mucho menos probable que un niño o niña se contagie en el jardín infantil a que lo haga en un encuentro social o familiar, donde tienden a relajarse las medidas de seguridad.

¿Qué hicieron los jardines que detectaron casos de COVID-19 positivo?

De las 3.305 personas que participaron presencialmente en los jardines infantiles un 0,48% presentó contagio (1,5% del equipo educativo y 0,12% de los niños y niñas) y en ningún caso el origen fue el establecimiento educativo. Cuando esto ocurrió se comunicó la situación a la dirección y se procedió a realizar un aislamiento temprano y a la aplicación de un test PCR a la persona y sus contactos estrechos. Mientras se esperaban los resultados de los exámenes se procedió a cerrar temporalmente el jardín infantil.

¿Qué buenas prácticas encontraron en el estudio que podrían ser compartidas con otros jardines infantiles?

Creo que se pueden destacar dos buenas prácticas preventivas que ayudaron al control del contagio y a que el cierre de los establecimientos no fuera una medida más extendida.

Por un lado, la implementación de un sistema de turnos rotativos cada 14 días entre los equipos educativos. Esta medida permitió en dos casos que la persona afectada no estuviera asistiendo al establecimiento al momento de su contagio.

Otro aspecto fue la organización de los equipos educativos y de los niños y niñas en burbujas, ya que permitió no cerrar todo el establecimiento y aislar solamente a quienes formaban parte de la burbuja afectada.

¿Alguna medida sanitaria a destacar?

Claro, varias: implementar horarios diferidos de entrada y de salida, uso de los patios, ventilar las salas y espacios comunes, limpiar y desinfectar todas las superficies de contacto frecuente y el material de enseñanza, entre otros.

También es destacable el control de temperatura en niños y niñas en el acceso al establecimiento e implementar rutinas de higiene como lavado de manos, así como la desinfección y registro de los transportes escolares.