“El PNI permite el acceso a vacunas para todos los niños chilenos y residentes en nuestro país"

Conversamos con la doctora Marcela Potin, pediatra infectóloga y académica de la Universidad Católica, sobre el Programa Nacional de Inmunizaciones y cómo su cobertura ha permitido erradicar enfermedades en el país.

UNICEF Chile
Vacuna
UNICEF Chile/Elvis González
04 Junio 2021

Desde 1978 que Chile cuenta con el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) que ha permitido disminuir la morbilidad y mortalidad de las enfermedades inmunoprevenibles, contribuyendo así a la disminución de la mortalidad infantil. Entre sus logros destaca la erradicación del sarampión, poliomielitis y viruela.

Todos los niños, niñas y adolescentes chilenos y residentes en el país pueden acceder a estas vacunas sin costo. Las primeras vacunas se administran en los primeros días y meses de vida, para completar luego en edad escolar algunas dosis contra el sarampión, rubéola, tétanos, tos convulsiva, entre otras.

Para conocer más sobre el Programa y de cómo ha ayudado a erradicar enfermedades, entrevistamos a la doctora Marcela Potin, pediatra infectóloga de la Universidad Católica, quien explicó que el PNI “es gratuito para todas las vacunas incluidas en él, lo que asegura la protección de los niños independiente de su condición socioeconómica o previsional”.

Chile cuenta desde 1978 con el Programa Nacional de Inmunizaciones, ¿por qué es importante para un país tener un programa cómo este?

Porque existen numerosas infecciones   prevenibles a través de vacunas que en el pasado provocaron enfermedad, secuelas, y muertes en los niños. Algunos ejemplos son sarampión, poliomielitis, viruela, tuberculosis diseminada, tétanos, difteria y algunas septicemias y meningitis bacterianas. Este programa permite el acceso asegurado desde el punto de vista logístico y financiero a todos los niños chilenos o residentes en nuestro país. 

¿Por qué es importante vacunar a los niños y niñas de acuerdo al Programa Nacional de Inmunizaciones?

Para reducir la carga de enfermedad, mejorar la calidad de vida de nuestros niños y futuros adultos, así como minimizar la transmisión de estas infecciones a población no inmunizada.

¿Cómo protegen las vacunas a los niños y niñas?

Las vacunas estimulan al sistema inmune en forma potente logrando la producción de anticuerpos y células inmunes especializadas (linfocitos B y T) que registran las características del agente infeccioso y lo guardan en la memoria inmunológica, por décadas o en algunos casos de por vida. Así frente a exposiciones a ese agente infeccioso, meses o años después, este es reconocido rápidamente y los linfocitos montan en pocas horas, una respuesta en base a anticuerpos y otros mecanismos que logran evitar los síntomas de la infección y sus complicaciones. Todo ello ocurre en forma silenciosa y el individuo no se entera de ello.

“Las vacunas estimulan al sistema inmune en forma potente logrando la producción de anticuerpos y células inmunes especializadas (linfocitos B y T) que registran las características del agente infeccioso y lo guardan en la memoria inmunológica, por décadas o en algunos casos de por vida”.

Marcela Potin, pediatra infectóloga
Marcela Potin
UNICEF Chile

La Varicela

Una de las enfermedades que cubre el Programa Nacional de Inmunizaciones es la varicela o peste cristal, ¿qué consecuencias podría tener esta enfermedad si no existiera una vacuna?

Esta infección produce en la gran mayoría de los casos una enfermedad benigna, pero en niños con problemas inmunológicos como cánceres o trasplantes puede provocar infecciones diseminadas con muerte si la enfermedad no se reconoce y trata a tiempo.

¿Podría explicarnos qué es la varicela y cómo afecta a las niños y niñas que la contraen?

Es una infección muy común y muy contagiosa, provocada por un virus llamado Varicela Zoster, que se adquiere por vía respiratoria y luego de un periodo de incubación produce lesiones vesiculosas (ampollas) en la piel del tronco, cuero cabelludo y mucosas oral y genital que son bastante molestas y pueden o no acompañarse de fiebre, en general baja, y malestar.

En general el cuadro cede en alrededor siete días.  Sin embargo, algunos niños sanos también pueden tener complicaciones como sobre infecciones bacterianas de la piel, tanto superficiales como profundas, y en raras ocasiones septicemia y shock fulminante. Estas requieren antibióticos, en ocasiones cirugías para eliminar la infección o incluso apoyo para manejo del shock en UCI.

Los niños inmunosuprimidos (cáncer, receptores de quimio o radioterapia o trasplantados) son especialmente vulnerables a que la infección por el virus varicela se generalice. Estos pacientes deben ser diagnosticados precozmente y tratados con antivirales endovenosos, siempre hospitalizados.

¿Cuál es la diferencia de enfermar de varicela con o sin vacuna?

La vacuna tiene una eficacia de alrededor de 80-85% para cualquier tipo de varicela, pero para varicela grave su eficacia es de 95%. Por ello un niño vacunado puede ocasionalmente al ser expuesto a un caso de varicela, tener 20 a 30 lesiones en la piel, pero rara vez hay fiebre y nunca se complica.

¿A qué edad hay que vacunar a los niños y niñas contra la varicela?

Hay que usar dos dosis una después de los 12 meses y otra en edad preescolar o escolar. En Chile desde el 2020 se vacuna a todos los niños a los 18 meses de edad y se planifica administrar una segunda dosis a partir del 2022 en edad preescolar.

También existe vacuna para niños que se preparan para trasplante y no han tenido varicela, aunque no siempre su condición permite el uso de vacunas pues pueden encontrarse muy debilitados por su enfermedad de base.

¿Qué le diría a los papás y mamás para que no olviden llevar a sus hijos e hijas a vacunarse?

La varicela es una peste de la infancia que puede en algunos casos complicarse gravemente. La vacuna disponible es segura y eficaz, por lo que hoy se considera que todos los niños deben ser vacunados contra la infección.