En Bolivia los niños, niñas y adolescentes son los más afectados por la obesidad

De acuerdo a la Encuesta de Demografía y Salud 2016, la prevalencia total del sobrepeso y obesidad en menores de 5 años supera 10%, cifra por encima del promedio latinoamericano de 7,6% para el 2012 (OPS/OMS 2016).

Sunah Kim
Obesidad infantil
Periódico El Deber/2018
30 Octubre 2018

Periódico Página Siete - Separata Alianza Seguros - Septiembre 30, 2018.- El sobrepeso y la obesidad se extienden como una pandemia en América Latina y el Caribe. Según datos de 2014 publicados por la revista médica The Lancet cerca de 4 millones de niños en edad preescolar y al menos 16 millones de adolescentes en la región sufren de obesidad y sobrepeso, es decir, el 10% de la población menor de 18 años. Mientras que en el pasado estos trastornos eran más característicos de entornos urbanos y de clase media en países de ingresos medios-altos, nuevas evidencias sugieren que estos modelos están cambiando y afectan cada vez más a los niños de los sectores urbanos y rurales más pobres de países de ingresos bajos y medios.  De acuerdo a la OMS la obesidad es una de las condicionantes, solamente después del aumento de la presión arterial, de las enfermedades no transmisibles.

La situación de Bolivia también es parte de ésta tendencia mundial. La desnutrición crónica en menores de 5 años ha disminuido de manera importante entre el 2008 y 2016.  En 2008 la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDSA) reportaba que el  27,1% de los niños menores de 5 años sufrían de desnutrición crónica, mientras que en 2016 la Encuesta Demografía y Salud (EDSA) reporta un 16%, evidenciando una disminución de once puntos porcentuales.  Sin embargo, también de acuerdo a la EDSA 2016, la prevalencia total del sobrepeso y obesidad en menores de 5 años supera 10%, cifra por encima del promedio latinoamericano de 7,6% para el 2012 (OPS/OMS 2016).


La obesidad tiene múltiples causas, donde la libre demanda de alimentos, los cambios en los hábitos alimentarios, el sedentarismo y los factores psicológicos y sociales tienen una importancia fundamental. Su impacto está condicionado por los periodos de desarrollo, siendo más vulnerables aquellos durante los cuales la velocidad de crecimiento del tejido adiposo es mayor: el periodo prenatal y perinatal, entre los 5 a 7 años y la adolescencia.

El actual incremento en sobrepeso y obesidad en los países de la región puede comprometer los sistemas nacionales de salud en el futuro, creando un considerable exceso de costos tanto en términos de cuidado de la salud como en pérdida de productividad. Varios países de la región, como es el caso de Bolivia, todavía están haciendo frente a altos niveles de desnutrición y al mismo tiempo, tienen el desafío de abordar  las consecuencias de esta transición nutricional.  Por otra parte, los sectores más pobres de la población tienen menor capacidad de pagar el aumento de los costos de atención de la salud, situación que puede limitar seriamente sus oportunidades de desarrollo.

Prevención con enfoque multisectorial
UNICEF propone que la  prevención de la obesidad debe ser abordada por un enfoque multisectorial desde la atención primaria de salud y promoción de la lactancia materna y la alimentación saludable; mejorar el entorno con respecto a la nutrición y la actividad física en los establecimientos escolares; políticas fiscales y reglamentación de la publicidad de alimentos; las medidas intersectoriales público / privado, espacios urbanos para la actividad física y disponibilidad y el acceso a los alimentos nutritivos.

La participación del sector privado es fundamental para evitar el incremento de la obesidad, desde acciones que incluyan a los empleadores, las industrias de alimentos y bebidas, farmacéutica y deportiva juegan también un papel. Los gobiernos de países vecinos están exigiendo que la industria de alimentos y bebidas tome medidas: reformular la producción de alimentos para evitar ingredientes particularmente malsanos como las grasas saturadas, la sal y azúcar  en exceso; reducir el tamaño de porciones excesivas y proporcionar alternativas de menús saludables; regular la publicidad, particularmente a grupos vulnerables como los niños, niñas y adolescentes e informar a los consumidores respecto al contenido de los alimentos, y la vigilancia, investigación y evaluación. 

En Bolivia corresponde felicitar la promulgación de la Ley 775 de 7 de enero de 2016 referida a la Promoción de Alimentación Saludable, así como acciones que están desarrollando empresas privadas con el propósito de promover el conocimiento sobre la alimentación saludable en escuelas y la comunidad.

Por otro lado, es en el área de investigación y evaluación donde el sector público a través del Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Estadística, con la asistencia técnica UNICEF, van a trabajar de manera conjunta para analizar y profundizar los datos que arroja Encuesta de Demografía y Salud 2016 para tener una vista más amplia de la situación e impacto de la obesidad en Bolivia y evidenciar las mejores acciones de prevención y respuesta.