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Una oportunidad para las madres adolescentes

Taelys comparte cuánto ha podido crecer y mejorar gracias a la oportunidad de aprender que le proporcionaron en el Centro Las Claras.

Taelys María
UNICEF Panamá/2021/ Urdaneta

Taelys María empieza a contar su historia explicando que "María" no es su segundo nombre, sino su apellido. Es una aclaración necesaria que hace desde que era niña, cada vez que le preguntaban su nombre completo.

 Su relato prosigue y se ubica en el presente: es una madre adolescente de 18 años que divisa con ilusión la recta final de sus estudios de bachillerato en el Centro Las Claras de Felipillo, comunidad periurbana al este de la Ciudad de Panamá, tras una sucesión de dificultades personales y económicas que rodearon su embarazo.

Poder culminar sus estudios básicos representa para ella su primera meta profesional, una puerta a nuevas oportunidades y, por tanto, una luz en medio del túnel. 

Taelys María
UNICEF Panamá/2021/ Urdaneta

Ahora Taelys traslada su testimonio a un punto de inflexión: el momento en el que sus padres y demás seres queridos se enteraron de que estaba embarazada.  Recuerda el "shock" en sus familiares cuando ya no pudo ocultar su estado. Tenía entonces 15 años y tuvo que abandonar la escuela.  "Hubo fricción con los miembros de la familia. La reacción de mi madre... mis abuelas me quitaron el habla.  Mi pareja estaba desempleado gran parte del tiempo. Al principio todo fue muy doloroso", se lamenta.

Taelys no cuenta con un trabajo formal, pero aprendió a tejer desde pequeña y ahora confecciona accesorios de belleza y decorativos que vende para ayudar con los gastos del hogar. Vive en casa de su suegra, junto con su pareja y su pequeño hijo Joao, de dos años. Vive allí desde el nacimiento del bebé. Creció muy cerca, donde pese a contar con la constante compañía de sus padres, abuelos y otros familiares cercanos, se sentía muchas veces como una niña aislada del mundo y su funcionamiento. Taelys lo explica:  "Mi niñez fue muy incomunicada... Mi abuela, tías, ni mi mamá, nadie me hablaba de nada. Recuerdo que yo no sabía nada.  Por eso es que, en algún momento, yo llegué a pensar, por ejemplo, que las toallas femeninas eran una especie de pañal para adultos".

Tiempo después, cuando fue necesario usar transporte público para ir a un colegio más distante, Taelys empezó a conocer nuevas personas y escuchar conversaciones de temas que no conocía con detalles y que siempre le generaron curiosidad. "Así fue como empecé a aprender de la vida...".

Taelys no evade la responsabilidad por su embarazo precoz y todo lo que sucedió después. Por el contrario, dice que su experiencia durante la niñez y lo que lleva de adolescencia, le dejan una gran lección aprendida: "Darle confianza a mi hijo para que siempre que quiera, se pueda comunicar conmigo".

Taelys María
Taelys María
Taelys María  Y SU HIJO

Ayuda en Las Claras

Luego de abandonar la escuela para encargarse de Joao, una amiga de Taelys le comentó del Centro Las Claras, donde podían ayudar a las madres adolescentes a terminar con los estudios escolares sin descuidar a sus hijos y así enderezar el camino. Su amiga le habló desde la propia experiencia y Taelys no dudó en acercarse al centro ubicado en Felipillo. 

Allá llegó con Joao, sus útiles de estudio y un "comportamiento erróneo" que tuvo que empezar a corregir de inmediato. Con semblante apenado, Taelys reconoce que en un principio le costaba controlar las fricciones e impulsos que podrían devenir en algún enfrentamiento con otras integrantes de los programas de Las Claras. "Entré con muchas ganas de lograr resultados positivos para que mi hijo, el día de mañana, se sintiera orgulloso. Pero llegué con problemas para controlar los impulsos. Iba a la dirección cada semana, por conflictos con compañeras, por desacuerdos. Estuve apartada un tiempo y las licenciadas me ayudaron a manejar la convivencia. El equipo psicosocial me ha ayudado mucho".

Unos meses después, pudo mejorar la actitud y la convivencia. “Ya solo me llaman a la dirección para felicitarme", destaca.

Ahora, en plena pandemia por el nuevo coronavirus, Taelys, como el resto de las jóvenes madres de Las Claras, ha podido avanzar en su preparación gracias a la implementación de clases virtuales y solo le restan unas pocas materias y la práctica profesional para terminar el bachiller en comercio con especialización en contabilidad. 

Luego, cuenta Taelys, el plan es trabajar y, más adelante, estudiar en la universidad alguna carrera vinculada con la contabilidad. 

Taelys María LAS CLARAS
UNICEF Panamá/2021/ Urdaneta
Taelys María LAS CLARAS
UNICEF Panamá/2021/ Urdaneta

Maternidad y el derecho a la educación

El proyecto Las Claras de la Fundación Voces Vitales nació en 2015 y cuenta con dos centros, uno en el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá y otro en las afueras, en Felipillo. El programa brinda asistencia a madres adolescentes para que no pierdan, principalmente, el derecho de la educación. Cada caso es evaluado para asegurarse que puedan cumplir con el programa de 18 meses que proporciona un título de bachiller en comercio o un técnico de asistencia administrativa, 300 horas de inglés, desarrollo de habilidades y estabilización emocional.

"Casi siempre hay una situación emocional importante en cada chica: abuso sexual, violencia en casa, padres separados, uso de drogas, ambiente peligroso, deficiencias en la educación sexual....  Y dedicamos unos seis meses a atender psicológicamente esas situaciones", explica Yesica Pinzón Visuetti, directora de proyectos de Fundación Voces Vitales. Este año el reto era más robusto debido la retahíla de dificultades consecuencia de la pandemia, prosigue Pinzón Visuetti, pero gracias al apoyo de UNICEF, las agendas formativas se han podido desarrollar satisfactoriamente. 

Cada año, entre 75 y 100 jóvenes madres pasan por las aulas de Las Claras en Felipillo, una cifra que bajó a 45 en 2020 debido a la pandemia y la imposibilidad de recibir a nuevos grupos. Actualmente se preparan para retomar, de forma controlada, las labores en las instalaciones, recuperar el ritmo y ofrecer una alternativa a más madres adolescentes que no pudieron culminar con su preparación escolar. 

Taelys María  Y SU HIJO
UNICEF Panamá/2021/ Urdaneta
Taelys María LAS CLARAS
UNICEF Panamá/2021/ Urdaneta