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Cuando la solidaridad permite multiplicar los alimentos, el techo y la sana convivencia

Las hijas de Wendy avanzan en aprendizajes y habilidades para la vida en el centro infantil en San Isidro de El General.

UNICEF Costa Rica/Vicky Luna
Wendy Natividad leyendo con sus dos hijas.
La Colmena Feliz
30 Mayo 2023

Racimos de plátano, sacos de naranjas dulces, sandías, bananos ropita y zapatos en buen estado.  Así llegan algunas donaciones a la puerta del Centro Infantil La Colmena, en San Isidro de El General, al sur de Costa Rica.

De acuerdo con Kemly Jiménez Tabash, la directora de ese centro, estos aportes y la “divina providencia”, le permite tener un ropero para que las niñas y los niños tengan una “mudadita en caso de una emergencia” y multiplicar los alimentos para brindarles una “comidita extra a algunas familias de  las niñas y niños que van al centro infantil, para que no pasen hambre el fin de semana.  Porque hemos visto casos en que  los lunes por la mañana, hay chiquitos que no se sacian, quieren repetir el desayuno, la merienda, el almuerzo, por decir poco”

Es así como “doña Kemly”, como le dicen en el vecindario con mucho cariño,  detectó que algunas familias no podían darles la comida completa el fin de semana.  

Por lo general, las niñas y los niños que llegan a las alternativas de cuido con un subsidio o pago del Estado para el cuidado, viven en pobreza monetaria. Tienen dificultades para conseguir sus alimentos diarios y más aún una vivienda.

De acuerdo con la Encuesta de Hogares, en Costa Rica la pobreza monetaria afecta a casi 49 de cada 100 mujeres jefas de hogar.  La niñez entre los 0 y 5 años es la más afectada por esta situación económica.  “En el 2021, del total de niñas, niños y personas adolescentes, que viven el país se estima que un 39% (470.668 de 1.260.570 vive en pobreza monetaria” (Informe de UNICEF 2020-2021)

En medio de estas cifras, se encuentra doña Wendy Natividad Encarnación Pineda, una madre de origen dominicano, que tiene a dos hijas  en el Centro Infantil La Colmena. 

 

Poco a poco  salen adelante

En esas cifras, se encuentra doña Wendy Natividad Encarnación Pineda, una jefa de hogar, que llegó a Costa Rica, allá por los años 90, proveniente de República Dominicana.  

En esa isla caribeña, ella estudió hasta octavo, luego con unos cursos de manejo de programas básicos de cómputo encontró trabajo en una empresa transnacional que elaboraba joyas. Esa empresa le ofreció mejores condiciones en Alajuela, Costa Rica.

Aunque dejó de laborar en joyería, decidió quedarse en Costa Rica.  Aquí tuvo a su hijo y a sus dos hijas. A sus 41 años, y sin la secundaria completa,  dice que le cuesta encontrar trabajo.  Por eso, mientras sus hijo mayor va a la escuela y sus hijas están en el centro infantil, ella vende medias y calcetas por las calles.

“Yo estoy muy agradecida con La Colmena, porque yo sé que no les va a faltar la comida, que las van a cuidar. Están en un muy buen lugar. De hecho aprenden muchos valores, a compartir en sociedad.  De hecho, a mí, muchas veces no me alcanza para darles comida en la noche y tengo que ver qué hago para conseguir un pedazo de pan o avena con azúcar”, comenta.

Reconoce que la mayoría de personas en San Isidro de El General son solidarias con su familia.

Si bien, desde las alternativas de cuido, dirigidas a la atención de niñas y niños de 0 a 12 años, no se puede resolver toda la situación de pobreza monetaria que viven miles de familias en el país, sí se hace más llevadera, más aún si se suman esfuerzos privados, institucionales y de organismos internacionales.

 

Suma de esfuerzos

Doña Kemly, la administradora del centro infantil sostiene que en ocasiones se han organizado con la comunidad y con diferentes instituciones y así agilizar trámites para que las familias de los niños (as) asistentes,  obtengan un techo digno donde vivir.

Asimismo, reconoce que el subsidio del Estado para que los niños (as) sean cuidados, es una “gran bendición”, que no discrimina en “ningún momento”, por origen de nacionalidad de la madre o el padre; versión que respalda la Ministra de niñez y Adolescencia, Gloriana López Fuscaldo.

“En Costa Rica todas las personas menores de edad, independientemente de su condición tienen los mismos derechos, por lo que el Estado debe garantizar su protección integral. Esto en cumplimiento con la Convención de los Derechos del Niño y el Código de la Niñez y Adolescencia, la cual reconoce y protege los derechos de toda persona menor de edad por igual, solo por el hecho de permanecer en Costa Rica”, recuerda la Ministra.

Sobre el apoyo de UNICEF, por medio de la REDCUDI, doña Kemly, asegura que durante los años 2020 al 2022, fue extraordinario en capacitaciones para las personas administradoras y docentes.  “UNICEF ayudó con  visión sistemática a colocar a la REDCUDI y a los centros infantiles a la vanguardia en América Latina, en calidad de servicios”.  

Adicionalmente, “la  creatividad literaria de los libros, Cuenticos en Familia, las fotografías que publicaban de las actividades en los centros, permitieron que  la comunidad y las familias se dieran cuentan del valor del servicio que brindamos.  Queremos seguir con un ambiente de servicio, de amor, de seguridad para niñas y niños”, agregó.

La canalización de recursos económicos y de apoyo en políticas de UNICEF a la REDCUDI es posible, “gracias al apoyo que UNICEF ha recibido de empresas como Kimberly Clark. Hemos podido fortalecer los servicios de la REDCUDI tanto intramuros como extramuros”, comenta la Representante de este organismo en Costa Rica, Patricia Portela De Souza.

El Director de la Secretaría Técnica de la REDCUDI,  Cristian Carvajal Coto, asegura 

“UNICEF y la REDCUDI han sido aliados desde el inicio, donde incluso para la aprobación de la Ley 9220, UNICEF realizó labores de abogacía e incidencia política. En los últimos años, esta alianza se ha expandido en formación en estándares y certificaciones de calidad a los centros infantiles  y ahora trabajamos de forma conjunta para buscar mecanismos que permitan que más familias reciban los servicios de la red, mediante el mecanismo de copago”.