“El distanciamiento físico es la forma más efectiva de evitar el contagio masivo"

Valentina Muñoz, @chica.rosadita y fundadora de AMUJI, nos cuenta cómo sigue trabajando por los derechos de las niñas durante la pandemia.

UNICEF
Valentina AMUJI
UNICEF Chile/Valentina Muñoz
02 Junio 2020

Esta es la historia de Valentina Muñoz, conocida como @chica.rosadita “que es mi nombre de Instagram (por el color de mi pelo, jiji)” de 17 años y que cursa 4to medio en el Liceo Carmela Carvajal. Es fundadora de AMUJI, Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas, donde trabajan para reducir las desigualdades que existen en temas de género desde la etapa escolar. Es embajadora de Ashoka, Inspiring Girls y la Defensoría de la Niñez, “donde represento el activismo juvenil en Chile y lucho por concientizar respecto al adultocentrismo y cómo éste obstaculiza en el cumplimiento de algunos de los derechos fundamentales de niñas, niños y adolescentes relacionados a su participación, reconocimiento y escucha activa de opinión”.

Valentina vive con su mamá, su papá y su perrita. Como muchísima gente, está en cuarentena porque “el distanciamiento físico es la forma más efectiva de evitar el contagio masivo: es fundamental para superar esta crisis”. Nos cuenta que en estos días ha sentido mucha angustia: “prácticamente mi cuarentena ha sido un ir y venir de la angustia, pues mi abuelo y mi papá (ambos del grupo de riesgo) deben seguir trabajando y me preocupa mucho que se enfermen. Extraño mucho a mi familia y amigues, así como también extraño las cosas cotidianas como ir al liceo, tomar micro, caminar”. Agrega que, a pesar de la angustia que le genera toda esta situación, “intento enfocarme en las muchas cosas por las que soy privilegiada: he podido pasar más tiempo con mi mamá, hemos leído juntas y conversado mucho, tengo acceso a un computador e internet por lo que puedo comunicarme con mi familia por videollamadas y acceder a material pedagógico”.

Tiene una mirada crítica de la manera cómo se han enfocado los mensajes sobre los cuidados a tener por Covid-19: “debemos cuidarnos tanto por nuestros mayores como por nosotros mismos, creo que ahí ha habido una concientización errónea: se ha problematizado a los adultos mayores cuando el problema es el coronavirus, y el coronavirus puede darle a cualquiera. Se ha vendido la idea de que los jóvenes seremos siempre asintomáticos, cuando los datos muestran que mucho de los jóvenes también están muriendo.”

“Esta crisis nos hizo visibilizar cómo estábamos relacionándonos y cómo no usábamos la tecnología para comunicarnos realmente, por lo que cuando ya no pudimos juntarnos presencialmente, nos perdimos. De pronto ya no sabíamos cómo comunicarnos, quizá nunca supimos”.

AMUJI forma parte de la Alianza #MiVozCuenta, una iniciativa generada entre la Defensoría de la Niñez, UNICEF, América Solidaria, Tremendas y Comparte tu libro, para constituir espacios de participación efectiva de niñas, niños y adolescentes. “Hemos desarrollado un trabajo muy productivo respecto a organización y planificación del funcionamiento de la alianza, además de llevar a cabo una encuesta a niños, niñas y adolescentes sobre sus derechos y la crisis social”.

Cree que el tiempo de encierro y cuarentena es muy distinto dependiendo de la situación de cada grupo familiar: “todas contamos con situaciones de vida muy diversas. No todas contamos con computador o internet, ni con un espacio adecuado para estudiar, muchas convivimos con mucho ruido ambiental, hay quienes deben cuidar de otras personas en casa, quienes viven situaciones familiares complejas, etc. Creo que lo fundamental es asegurar apoyo socioemocional efectivo a las estudiantes y sus familias”.

Valentina reflexiona sobre las consecuencias que ha tenido el distanciamiento social en las personas de su edad y lo difícil que ha sido para ellos estar lejos de sus amigas y amigos. “Esta crisis nos hizo visibilizar cómo estábamos relacionándonos y cómo no usábamos la tecnología para comunicarnos realmente, por lo que cuando ya no pudimos juntarnos presencialmente, nos perdimos. De pronto ya no sabíamos cómo comunicarnos, quizá nunca supimos. Poco a poco hemos ido aprendiendo a aprovechar los medios disponibles y a buscar formas para hacer que estos medios sean accesibles para todos. Pero estamos aprendiendo, que es lo importante”. ¿Cómo te comunicas con tus amigos? “Por mensajes principalmente, pero también con un par de videollamadas: hemos descubierto muchas formas de seguir jugando online, con bachilleratos/basta/stop o páginas para adivinar lo que otra persona está dibujando (todo esto a tiempo real por internet)”.

Nos cuenta que desde AMUJI están apoyando a otras adolescentes a continuar con su proceso educativo desde la casa. “Desarrollamos una plataforma de aprendizaje alternativo llamada AMUJIPEDIA. En esta plataforma gratuita, pueden encontrar material curricular complementario al entregado por el Ministerio de Educación, recopilación de clases online gratuitas que están desarrollando algunas organizaciones chilenas y material extracurricular que consideramos importante incluir en el aprendizaje para una educación integral, tales como: cursos de oratoria, sustentabilidad, artes visuales y musicales (en profundidad) e incluso material de ‘La historia importa’, una iniciativa de profesores chilenos que busca concientizar sobre la importancia de esa materia para nuestro crecimiento como sociedad”.

AMUJI está utilizando redes sociales, a través de la cuenta oficial en Instagram: @amuji.chile

para que otros estudiantes puedan acceder a streaming semanales con cursos, talleres, charlas y conversaciones “súper enriquecedoras: porque el trabajo continúa, aún hay mucho por hacer y hoy más que nunca es necesario conocer las redes que tenemos a nuestra disposición y generar comunidad, porque esta crisis sólo podremos superarla de esa forma: de lejos, pero juntos. Sería ideal que todos los estudiantes tuviéramos acceso a los mismos contenidos de calidad y que no dependiera del poder adquisitivo familiar, sobre todo en circunstancias de crisis social, sanitaria y económica”.

Como reflexión final, Valentina cree que esta pandemia puede ayudarnos a entender que “esto va a pasar y que tal vez más que un problema, sea una oportunidad: de repensar la forma en la que vivíamos, de valorar más los pequeños momentos y de entender que de hecho las problemáticas que más nos aquejan como sociedad ahora, han estado ahí siempre”. Para ella, su mayor apoyo ha sido su familia, “saber que cuando tienes pena o angustia puedes conversarlo. A veces sólo nos abrazamos y lloramos un rato (aunque suene medio depresivo, jajaja), luego nos levantamos y seguimos con más ganas. Ha sido un buen tiempo en ese sentido, me siento muy afortunada por eso. Espero que luego de todo esto, volvamos con más conciencia social y con más fuerza para actuar por soluciones comunitarias”.