Dos niñas migrantes y un año de espera por su identidad
El poder transformador de un certificado de nacimiento para el ejercicio de derechos
El Ministerio de Relaciones Exteriores, con el apoyo de UNICEF, entrega certificados de nacimiento a niñas y niños en situación de vulnerabilidad viviendo en el extranjero
En la oficina del Consulado de Bolivia en Lima se atienden cada día historias que van mucho más allá de un simple trámite.
Uno de los casos más impactantes involucró a dos hermanas bolivianas de seis y cinco años que pasaron un año entero viviendo en un centro de acogida en Perú, sin poder salir de esa situación ni avanzar hacia una vida más estable.
Las niñas habían nacido en Bolivia, pero no contaban con certificado de nacimiento. Esa ausencia de documento les impedía inscribirse en una escuela peruana, aunque ya tenían la edad escolar correspondiente.
Sin identidad legal, quedaban atrapadas en un limbo que mezclaba burocracia y abandono familiar y emocional. La historia comenzó con una denuncia vecinal que alertó a las autoridades: las pequeñas permanecían al cuidado de su padre, quien enfrentaba graves problemas de alcohol y drogas y estaba involucrado en actividades ilícitas.
La madre, de nacionalidad boliviana, había abandonado el hogar tiempo atrás y, según se supo más tarde, se había trasladado a Chile, dejando a las niñas sin su principal figura de apoyo.
El consulado intervino de inmediato. Se visitó personalmente el centro de acogida donde vivían las hermanitas y también se acudió al colegio más cercano, con el compromiso firme de resolver cuanto antes el trámite de los certificados de nacimiento.
Pronto surgió el obstáculo económico: la familia no disponía de recursos para cubrir los costos del procedimiento. En ese momento decisivo, el programa impulsado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el apoyo de UNICEF, en coordinación con los consulados bolivianos permitió entregar los certificados de manera completamente gratuita.
"Fue un alivio inmenso para todos. Verlas dejar atrás el albergue, entrar a clases y empezar a construir su futuro después de un año tan largo de espera es de lo que más sentido le da a este trabajo".
La llegada de los documentos lo cambió todo. Las dos niñas pudieron finalmente inscribirse en la escuela. El impacto fue inmediato y profundo: una de ellas, con el paso del tiempo, incluso fue elegida abanderada de su curso, un reconocimiento que simbolizó su plena integración y el inicio de una nueva etapa llena de posibilidades.
Este caso, con un final positivo, muestra el poder transformador de un certificado de nacimiento cuando se entrega a tiempo y sin costo alguno, gracias al valioso respaldo de UNICEF.
Para las dos hermanitas, el documento no fue solo un requisito administrativo: se convirtió en la llave que les abrió las puertas de la educación, la estabilidad y el derecho a ser reconocidas como niñas con nombre, apellido y una nacionalidad que las abraza.
El 12 de abril de 2024, en ocasión del Día de la Niña y del Niño en el Estado Plurinacional de Bolivia, el Viceministerio de Gestión Consular e Institucional y la Dirección General de Asuntos Consulares del Ministerio de Relaciones Exteriores, en coordinación con el UNICEF, presentaron el programa para hacer posible la emisión de certificados de nacimiento duplicados de forma gratuita para niños, niñas y adolescentes en el exterior, en casas de acogida, albergues temporales, centros penitenciarios y en otras situaciones de extrema vulnerabilidad.
El programa se enmarca en los temas priorizados para abordar la migración internacional, respondiendo a temas de alta sensibilidad y que a su vez reflejan las características de la comunidad boliviana en el exterior, y va de la mano con la Política Pública Plurinacional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia presentada por el gobierno de Bolivia en la gestión 2023.