“El reto más grande es poder llegar a todos, sin que ningún niño se quede atrás”

Durante la pandemia, cientos de docentes como Alibert se han adaptado para poder seguir enseñando a los niños y niñas

Sendai Zea
“El reto más grande es poder llegar a todos, sin que ningún niño se quede atrás”
UNICEF/UNI371947/Cabral
02 Octubre 2020

Alibert Rodríguez es docente desde hace más de 22. Se desempeña como coordinadora de educación primaria en una escuela ubicada en las afueras de Caracas. En esta escuela ella debe coordinar a 20 profesores que atienden a más de 480 estudiantes de entre 5 y 12 años.

Desde que comenzaron las clases a distancia, debido al cierre temporal de las escuelas como medida de prevención de la COVID-19 en marzo, ella junto a otros docentes tuvieron que reorganizar la manera de enseñar y hacer seguimiento a sus estudiantes. En esta escuela, que atiende a cientos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en tres turnos -matutino, vespertino y nocturno-, las aulas permanecen vacías. Sin embargo, todo el personal que hace vida en la institución mantiene intacto su compromiso para poder continuar brindando aprendizajes.

“El reto más grande es poder llegar a todos, sin que ningún niño se quede atrás”
UNICEF/UNI371943/Cabral
“Ser docente es amar sin medida”, así define Alibert su profesión, al momento que lo escribe en la pizarra de uno de los salones de clase donde labora.
“El reto más grande es poder llegar a todos, sin que ningún niño se quede atrás”
UNICEF/UNI371948/Cabral
"Ser docente es amar sin medida”, así define Alibert su profesión, al momento que lo escribe en la pizarra de uno de los salones de clase donde labora.

 “La educación a distancia para educación primaria es un reto en sí mismo. En ningún momento en la historia ha estado planteada esta modalidad para niños tan pequeños. Además, el reto más grande es poder llegar a todos. Poder llegar a todas las familias, sin que ningún niño se nos quede atrás del proceso por fallas de comunicación o por falta de material”, comparte Alibert, quien ha participado en formaciones de protección de la niñez y estrategias de educación en emergencia impartidas por UNICEF en su escuela. Solo en el estado Miranda, donde trabaja Alibert, más de 572 docentes han recibido este tipo de instrucción, que a nivel nacional alcanza a un mayor número de docentes.

“El día a día de trabajo a distancia en esta contingencia no tiene fin. Ahora la atención es integral, no solo al niño sino a los papás, porque hay que tener un proceso de formación con los padres para que puedan acompañar al niño en su proceso de aprendizaje. Como docentes diseñamos una guía pedagógica semanal con actividades y objetivos, ésta se va ajustando según vemos el desarrollo que vive la familia. Es un proceso exigente de chequeo y monitoreo. Es un trabajo continuo y constante de apoyo a las familias”, describe.

Alibert no ha dejado de asistir a la escuela y estar en contacto con el personal docente que coordina y con las familias. Dice que uno de los principales retos que enfrentaba era contar con las herramientas para mantenerse comunicada, entre ellos el internet. Recientemente recibió de parte de UNICEF un teléfono celular inteligente, que le permite resguardar los trabajos de los niños y tener mayor capacidad de respuesta, comunicación fluida y constante con docentes y familias. Al cierre de julio, 900 docentes en el estado Miranda han recibido equipos telefónicos con acceso a internet como parte de esta iniciativa.

“El reto más grande es poder llegar a todos, sin que ningún niño se quede atrás”
UNICEF/UNI371940/Cabral
La profesora de primaria, Alibert Rodríguez, revisa el kit school-in-a-box que UNICEF ha entregado en su escuela. Este kit cuenta con material educativo hasta para 40 estudiantes (cuadernos, lápices, colores, tijeras, reglas) y elementos básicos para que un docente imparta clases.
“El reto más grande es poder llegar a todos, sin que ningún niño se quede atrás”
UNICEF/UNI371946/Cabral
La profesora de primaria, Alibert Rodríguez, revisa el kit school-in-a-box que UNICEF ha entregado en su escuela. Este kit cuenta con material educativo hasta para 40 estudiantes (cuadernos, lápices, colores, tijeras, reglas) y elementos básicos para que un docente imparta clases.

“Tener el apoyo de UNICEF nos ha permitido llegar a casa de cada uno de los niños, para que ellos cuenten con material para completar actividades educativas. Sumado al proceso de formación que hemos tenido los docentes. Todo esto se retribuye directamente en los niños, para poder mantenerlos en el sistema educativo y atenderlos sin que se quede ninguno afuera”, afirma.

Desde que comenzó la pandemia, la respuesta de UNICEF se ha centrado en que los niños, niñas y adolescentes continúen sus procesos de aprendizaje en casa, a través de apoyo técnico y operativo con socios y contrapartes. Con la contribución técnica de UNICEF, al cierre de julio 2020, más de 127 mil niños han sido apoyados a través de educación a distancia. También se ha entregado material escolar a  206 mil niños.

Adicionalmente, el programa de alimentación escolar, apoyado por UNICEF para incentivar la permanencia de los niños en la escuela, se adaptó al contexto COVID-19 mediante la preparación de comidas calientes y distribución en los hogares de los estudiante; con entrega de alimentos no perecederos en situaciones en las que   no era factible preparar alimentos para distribuir. El programa ha beneficiado a una población de más de 25 mil niños.

Ante el próximo regreso a clase, UNICEF seguirá brindando su apoyo para hacer llegar a los niños, niñas y adolescentes kits educativos y dar continuidad al programa de alimentación escolar. La asistencia técnica también es clave para apoyar a docentes y alumnos con herramientas que faciliten el aprendizaje durante la pandemia.