“Si sos víctima de bullying, pedí ayuda”
Jessenia recomienda a todos los niños y niñas que pasen por esta situación que no se callen y pidan la ayuda de algún amigo o adulto.
Jessenia López tiene 18 años de edad y sufrió la discriminación y el acoso escolar en carne propia cuando se mudó de colegio, en Encarnación, Itapúa. Ella recomienda a todos los niños y niñas que pasen por esta situación que no se callen y pidan la ayuda de algún amigo o adulto.
Jessenia participó del VII Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia, organizado por la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA) en Asunción, del 16 al 18 de noviembre de 2016, donde habló sobre violencia entre estudiantes. “Nosotros, en Itapúa, tenemos bastantes problemas de bullying en los colegios, ya sea discriminación por ser gordo, flaco, inteligente, burro, alto. El bullying es algo que está en auge, hay casos que quedan en la nada por miedo a lo que la sociedad pueda opinar”, apuntó.
“Yo fui víctima de bullying cuando me mudé a un nuevo colegio, en el primer año de la media. Nadie me hablaba, me miraban raro, me decían cosas, me discriminaban. Yo no quería ir más al colegio, no me sentía cómoda, porque de una u otra manera te afecta, por más que trates de hacerte el duro y de callar, te afecta emocionalmente. Yo empecé a creer lo que me decían”
Ante esta situación, cuando su mamá se dio cuenta que no se sentía bien, denunció el caso en el colegio y los docentes intervinieron buscando una solución con sus compañeros. “Ellos dijeron que era de joda nomás pero no sabían cuál era la consecuencia de eso. Creían que era una broma más”, señaló.
Jessenia asegura que sus compañeros la discriminaban sin pensar en las consecuencias que eso tendría en ella.
“Ellos no sabían lo que es bullying, creían que solo es cuando alguien le pega a otra persona. No tienen en cuenta la violencia verbal. Para ellos, violencia solo es pegar”
Hoy, Jessenia ya se integró al grupo y está atenta a impedir que otros estudiantes pasen lo mismo que ella sufrió.
No callar
Su recomendación para las víctimas de acoso escolar es que hablen con “alguien de su entera confianza que les pueda ayudar, es la única solución, tragarse todo no ayuda. Cuando te sentís fatigado, presionado, hay que hablar. Con un adulto pocas veces encontramos esa seguridad, pero con un amigo, si te quiere, te va a ayudar. El silencio es el peor enemigo en estos casos”.
“No callen si son víctimas de algún tipo de acoso, hablen, callar no ayuda a nada” .
Toda esta situación hizo que Jessenia se comprometa en participar en el Comité de Niños de Itapúa, que brinda charlas sobre diversos temas a niños, niñas y adolescentes de la zona, como violencia o drogadicción.
Además, le encanta el periodismo, así que piensa estudiar la carrera cuando termine el colegio, el año que viene. Mientras tanto, ya tiene un programa de radio con su mamá y hasta le propusieron trabajar en una estación de Asunción.
“Mi énfasis sería tratar de apoyar todo lo que sea el tema de niñez. No quiero ser amarillista. Quiero ser una periodista justa”
Para ella, un ejemplo de periodista es Santiago González: “ese tipo de periodista necesita Paraguay, que no tiene miedo de hablar y decir las cosas”.