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¿Cómo proteger a niñas, niños y adolescentes de la violencia sexual?

Conoce cómo prevenir, detectar y actuar

Niña abrazando un muñeco de peluche
UNICEF / Friedman-Rudovsky

Todas las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a crecer libres de violencia

La violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes es una realidad que muchas veces se esconde en silencio. Puede ocurrir en cualquier entorno, a cualquier edad, y generalmente es ejercida por personas conocidas o en quienes se confía. Esta forma de violencia atenta directamente contra su dignidad, salud, bienestar y desarrollo.

Desde el hogar, la escuela o cualquier espacio en el que se desarrollan, todas las personas adultas tenemos la responsabilidad de prevenir, protegerles y actuar.

 

¿Qué es la violencia sexual en contra de niñas, niños y adolescentes?

 

La violencia sexual incluye cualquier conducta física, verbal o no verbal, con connotación sexual, que daña a una niña, niño o adolescente. Puede ser con contacto físico (como tocamientos, agresión y abuso sexual, violación) o sin contacto físico (como insinuaciones, amenaza de abuso sexual, acoso sexual verbal, solicitud de “favores” sexuales, exhibicionismo, exponerles a imágenes sexuales, envío de imágenes por medios electrónicos, etc.). Todas estas formas de violencia sexual vulneran gravemente su salud física y mental, su integridad y sus derechos a corto y largo plazo.

1 de cada 2 adolescentes (15 a 17 años) en México ha vivido alguna forma de violencia sexual a lo largo de su vida*

En línea también hay violencia sexual, por ejemplo, el 33.6% de niñas y adolescentes de 12 a 17 años que usaron internet o celular recibieron fotos o videos de contenido sexual y a 32.3 % le hicieron insinuaciones o propuestas de ese tipo, frente a 18.2 y 12.0 % de niños y adolescentes hombres.

Aunque hay un mayor reporte de violencia sexual contra las niñas y las adolescentes, los niños y los adolescentes también son víctimas de esta violencia, pero pueden ser menos propensos a buscar ayuda o a recibir servicios por la estigmatización que enfrentan. En la mayoría de los casos, la persona agresora es alguien cercano y conocido: un familiar, vecino, docente, amistad o alguien presente en espacios de confianza.

En 2023, el 92.2% de las víctimas de violencia sexual reportadas por el sistema de salud en México fueron niñas y adolescentes mujeres**

 

 

¿Cómo identificar señales de abuso sexual?

¿Cómo identificar la violencia sexual?

Cada niña o niño reacciona de forma distinta, pero estas pueden ser algunas señales de alerta:

Físicas

  • Dolor o irritación en genitales.
  • Sangrado o infecciones recurrentes.
  • Dificultad para caminar o sentarse.
  • Embarazo en adolescentes.
  • Moretones en otras partes del cuerpo.

Conductuales

  • Pesadillas, insomnio, pérdida de apetito o hiperactividad.
  • Cambios drásticos de ánimo o conducta.
  • Conductas sexuales no apropiadas para su edad.
  • Aislamiento, tristeza, miedo o agresividad.
  • Intentos de autolesión o ideas suicidas.

Cognitivas y sociales

  • Bajo rendimiento escolar, dificultad para concentrarse.
  • Rechazo o miedo a ciertas personas o lugares.
  • Pérdida de interés o confianza en los demás.

     

Conocer a tu hija o hijo es clave. Si algo cambia drásticamente, escúchales y acompáñales

¿Qué hacer si sospechas o si una niña, niño o adolescente te cuenta que vivió violencia sexual?

Es poco probable que niñas, niños y adolescentes revelen la violencia sexual por diversos factores, pero es importante estar preparados en caso de que suceda.

En México, la violación se clasifica como una emergencia médica, por lo que es importante acudir a un servicio médico a la brevedad posible, en particular dentro de las primeras 72 horas de ocurrida la agresión sexual. La preservación de evidencia puede ser fundamental para la investigación, por lo que es importante no lavar la ropa ni bañar a la niña, niño o adolescente cuando la violación ha ocurrido en ese lapso de tiempo.

Sabemos que tener conocimiento que una niña, niño o adolescente ha sufrido violencia sexual puede generar sentimientos confusos, de enojo y de dolor en la persona que le escucha, pero es importante que estemos conscientes que cualquier reacción puede ser percibido por niñas, niños y adolescentes como rechazo o que no les creen. 

Por eso, recuerda:

  • Créeles. Nunca cuestiones su palabra.
  • Escucha sin interrumpir ni juzgar. Diles que no es su culpa. Nunca lo es.
  • Evita hacer preguntas que condicionen su respuesta.
  • Agradece su confianza pues decirlo requiere mucho valor.
  • Explícale con cuidado los siguientes pasos que tomarás.
  • Protégeles. Evita el contacto con quien les ha agredido.
  • Busca atención médica.  Es importante la valoración de un profesional, no importa el lapso que haya pasado de la agresión. }
  • Busca también apoyo psicológico para ayudarle a transitar esta situación.
  • Denuncia. Es un delito y debe ser atendido por las autoridades competentes. En caso de emergencia, llama al 9-1-1.

¿Podemos prevenir el abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes?

No podemos controlar lo que otras personas hacen, pero sí podemos crear entornos seguros y protectores:

  • Habla con tus hijos e hijas sobre el cuerpo y los límites desde la primera infancia.
  • Enséñales que hay partes privadas que nadie debe tocar.
  • Nombra las partes por sus nombres reales.
  • Asegúrate de que sepan que pueden confiar en ti.
  • Conóceles bien. Saber qué les gusta, quiénes son sus amistades o qué les incomoda es clave para notar si algo cambia.
  • Fomenta su autoestima. Niñas y niños que se sienten valorados y queridos, piden ayuda con mayor facilidad.
  • No te enfoques solamente en “el peligro con los desconocidos”***. Recuerde que la mayoría de los niños y niñas son abusados por personas que ellos conocen y en quien ellos confían.
  • Confía en tus instintos. Si no te sientes cómodo/a de dejar al niño o niña con alguien; no lo hagas.
  • Enséñela a tu hija o hijo la diferencia entre los buenos secretos (como una fiesta sorpresa, está bien ya que el secreto no hay que guardarlo por mucho tiempo) y los malos secretos (aquellos que deben guardar para siempre, lo cual no es bueno).
  • Dale la confianza a tu hija o hijo de saber que tiene derecho a tomar decisiones respecto a su cuerpo. Aliéntale para que tenga seguridad al decir que NO cuando no quiera que le toquen, aunque esto no sea de una manera sexual (por ejemplo, puede negarse amablemente a que le abracen) y a decir que NO cuando no quiera tocar a otra persona (por ejemplo, saludar de beso a alguien que no conoce.)




     

* Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021

** Secretaría de Salud

*** The National Child Traumatic Stress Network, Folleto Informativo Sobre el Abuso Sexual Infantil.Tu cuerpo es tuyo, y nadie debe tocarlo sin tu consentimiento.