Lo que necesitas saber sobre lactancia materna, sin mitos

Información clara y confiable para tomar decisiones con tranquilidad durante la lactancia y los primeros mil días

UNICEF México
Una familia de mamá, bebé e hijo. La madre está dando pecho a su bebé
UNICEF México / Balam-ha Carrillo
04 Agosto 2026

¿Te han dicho que debes comer por dos, que amamantar siempre duele o que una fórmula más costosa es mejor?

La lactancia materna sigue rodeada de mitos que pueden generar dudas, miedo e inseguridad. Algunos se transmiten entre familias, en redes sociales e incluso a través de recomendaciones de personas en quienes confiamos.

Pero cuando se trata de alimentar y cuidar a tu bebé, debes contar con información clara, práctica y basada en evidencia.

Descubre la realidad detrás de 10 mitos muy frecuentes

mitos lactancia

Realidad

Tu cuerpo necesita una alimentación nutritiva y variada, pero no tienes que duplicar la cantidad de comida.

Lo más importante es la calidad de lo que consumes con una dieta equilibrada, suficiente agua y alimentos diversos ayudan a cubrir tus necesidades y las de tu bebé.

Recuerda: comer mejor no significa comer el doble.

Realidad

El tamaño del pecho no determina la capacidad de producir leche.

La producción depende principalmente del tejido glandular que se encuentra dentro del pecho, no de la cantidad de tejido graso ni de su apariencia exterior.

Todos los cuerpos son diferentes y el tamaño no define la capacidad de amamantar.

Realidad

Puede existir sensibilidad durante los primeros días pero un dolor intenso o que persiste no debe normalizarse.

Con frecuencia, el dolor se relaciona con dificultades en el agarre o la posición del bebé. Estos problemas pueden mejorar con orientación y acompañamiento adecuados.

Pedir ayuda a tiempo puede hacer una gran diferencia.

Realidad

El alcohol no aumenta la producción de leche. Por el contrario, puede interferir con la hormona que ayuda a que la leche fluya y puede pasar al bebé a través de la leche materna.

Para favorecer la producción es más útil:

  • amamanta con frecuencia
  • procura un buen agarre
  • mantente hidratada
  • descansa siempre que te sea posible

Realidad

La leche materna sigue aportando nutrientes, energía y defensas después de los 6 meses y más allá del primer año de vida.

Su composición se adapta mientras el bebé crece.

A partir de los 6 meses, debe complementarse con alimentos adecuados para su edad, pero sigue siendo una fuente importante de nutrición y protección.

Realidad

Cada bebé tiene un ritmo diferente.

La recomendación es ofrecer lactancia a libre demanda, es decir, cuando el bebé muestre señales de hambre, sin imponer horarios rígidos ni una duración idéntica para todas las tomas.

Algunas señales tempranas de que tu bebé tiene hambre

  • mueve la cabeza buscando el pecho
  • se lleva las manos a la boca
  • abre la boca o saca la lengua
  • se muestra inquieto

 

¿Y si llora? El llanto suele ser una señal tardía de hambre.

Realidad

El calostro es la primera leche que produce el cuerpo y es el alimento ideal para los primeros días de vida.

Aunque se produce en pequeñas cantidades, contiene nutrientes y factores inmunológicos muy importantes para el bebé.

Realidad

No existe evidencia suficiente para afirmar que una fórmula infantil vuelva más inteligente a un bebé.

Las fórmulas pueden ser necesarias sólo en determinadas circunstancias, pero no deben presentarse como superiores a la leche materna ni como productos capaces de aumentar la inteligencia.

Ante cualquier duda sobre la alimentación de tu bebé, busca orientación profesional sin intereses comerciales.

Realidad

Durante los primeros 6 meses, la leche materna puede aportar tanto el alimento como el agua que necesita un bebé, incluso cuando hace calor.

La leche cambia durante cada toma. Al inicio contiene una mayor proporción de agua, que ayuda a calmar la sed. En días calurosos puede ser necesario ofrecer el pecho con mayor frecuencia.

Realidad

Un precio más alto no significa necesariamente una mayor calidad ni mejores beneficios para el bebé.

Las fórmulas que se comercializan legalmente deben cumplir estándares nutricionales mínimos. El precio puede variar por la marca, la presentación, la publicidad o los ingredientes promocionados.

Un precio elevado también puede generar presión económica y llevar a prácticas peligrosas, como diluir demasiado la fórmula.

La fórmula siempre debe prepararse exactamente como indican el envase y el personal de salud capacitado.

¿Cuántos de estos mitos habías escuchado?

La desinformación puede hacer que las mamás y familias duden de su capacidad para alimentar y cuidar a sus bebés.

Aclarar estas creencias con evidencia ayuda a vivir la lactancia de una forma más tranquila, informada y sostenible.

una mamá amamantando a su bebé
UNICEF México / Balam-ha Carrillo

La publicidad también puede influir en tus decisiones

Los mensajes sobre fórmulas y otros productos pueden aparecer en redes sociales, consultorios, hospitales, tiendas o recomendaciones de influencers.

Algunos posibles incumplimientos son:

  • publicidad de fórmulas infantiles dirigida a mamás y familias
  • entrega de muestras gratis, regalos, cupones o descuentos
  • promociones realizadas por influencers o en redes sociales
  • recomendaciones de marcas específicas por parte de personal de salud
  • uso de objetos con logotipos de fórmulas en consultorios médicos u hospitales
  • mensajes que presentan una fórmula como superior o equivalente a la leche materna

 

Si encuentras alguna de estas prácticas, puedes documentarla con una fotografía, captura de pantalla o enlace y reportarla a través de Código LactancIA.

No tienes que resolver todas tus dudas sola

Cada experiencia de lactancia es diferente. Si tienes dolor, dificultades con el agarre, dudas sobre la alimentación o preocupación por el crecimiento de tu bebé, busca acompañamiento de personal capacitado en lactancia materna.

La información de esta página es de carácter informativo y no sustituye una valoración médica individual.