Cambiar vidas todos los días

La experiencia de Zaret como recaudadora de fondos

Zaret Zugaide
Cambiar vidas todos los días
UNICEF México / Balam-ha Carrillo

18 Febrero 2020

Soy Zaret Zugaide y trabajo desde hace dos años como recaudadora de fondos, o facer, en UNICEF México. Soy de las personas que encuentras en plazas u otros espacios públicos portando un chaleco azul.

Mi trabajo consiste en acercarme a la gente en su vida cotidiana para contarles sobre situaciones desfavorables que viven los niños y las niñas y hacerles saber que una acción de solidaridad a través del medio correcto hace la diferencia.

Ser recaudador es una herramienta preciosa de comunicación, ya que podemos ayudar a cambiar vidas, transmitir fe, esperanza y optimismo; por lo tanto, todo acto de un recaudador es un acto de amor latente que vive en nosotros. 

Decidí trabajar en UNICEF por mi cariño hacia los niños; aunque no tengo hijos, todos mis logros, satisfacciones y proyectos personales han sido en beneficio y acompañados de ellos, así que, al conocer UNICEF, no dudé en que ése era mi lugar.

Soy Zaret Zugaide y trabajo desde hace dos años como recaudadora de fondos, o facer, en UNICEF México.
UNICEF México / Zaret Zugaide

 

Ser recaudador no es fácil, no sólo depende de las ganas de ayudar; ésta es una profesión con retos día a día. No puedes perderte a ti mismo, no debes perder tu causa, tienes que aprender de las personalidades, de la comunicación no verbal, etcétera; pero sobre todo a tener constantemente autorreflexión, ya que a veces coincides con personas muy ajenas a lo humano e indiferentes, otras que no tienen tiempo de hablar contigo; pero en todas estas situaciones desfavorables depende de ti mantenerte con buena actitud para crear conexión con las personas y transmitirles la importancia de proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Al inicio de la conversación con alguien somos extraños el uno para el otro, pero cuando ese alguien se convierte en Socio de UNICEF, se hacen “personas guerreras”, que deciden que UNICEF es el medio para accionar sus deseos y contrarrestar las malas situaciones que vive la niñez.

Una de esas experiencias de magia que me conmovió fue cuando, por una extraña razón, tenía la sensación de que me sobraba energía, resplandor y conexión con todas las personas; tan solo sus sonrisas, felicitaciones por lo que hacemos en UNICEF, me nutrían más y más.

Fue así como me encontré a la locutora Isabel Angulo, con algo de prisa, pero no sin un sentimiento de nobleza. Ella me dio la oportunidad de platicarle la situación que viven los niños en México. Sin dudar, Isabel decidió ayudar, nos hicimos amigas y reímos juntas, nos platicamos cosas ajenas a UNICEF y tuvimos un momento especial, nuestro. No sólo coincidimos en un espacio, sino también en valores; es genial encontrarme con personas tan cálidas y que muestran su gratitud hacia la vida, brindando oportunidades a los niños. 

Otra ocasión que recuerdo con mucho cariño fue cuando una familia, al momento de hacer sus compras, se separaron en la tienda por alguna razón. El papá me dio la oportunidad de platicar con él; y cuando le pregunté si quería ayudar, me dijo “sí quiero apoyar, pero voy por mi esposa”. Sinceramente, pensé que no volvería, sin embargo, me sorprendió que esa familia regresara; me recordó que no se debe perder la fe.

Me siento afortunada en mi trabajo.
UNICEF México / Zaret Zugaide

El señor me pidió que les platicara a sus hijas lo que ya le había dicho. Eran dos niñas, una de 6 años y otra de 10 años aproximadamente; cuando les dije lo que sucedía y les pregunté: “¿qué les gustaría que hicieran por ustedes si les pasara algo así?”, la más pequeña me dijo, “¡que tú me ayudes!”

No me pude contener ante esta respuesta; me recordó por qué estaba ahí, reconocí nuevamente mi misión y ella me dio el regalo más hermoso en mi trabajo: ¡el deseo de seguir haciendo algo maravilloso y dar esperanzas a más niños!

Me siento afortunada en mi trabajo. Quiero agradecer a todos los Socios UNICEF por su gran apoyo a la niñez de México y el mundo y transmitir a los facers el deseo de seguir, aun con todas las adversidades, porque nuestro trabajo consiste en esto; ¡transmitir esperanza y fe; somos ­– en representación de UNICEF– el medio para cambiar vidas!